La segunda novela de SIlvia M. Díaz con Cherry Publishing te dejará sin aliento.
Alba tiene una vida más que perfecta. Vive con Darío en Mallorca, tranquila y aparentemente feliz. Él, que sabe cómo acariciarla y cómo le gusta el café, pone todo su esmero en hacer de sus días algo cuadrado. Pero lo que Darío no entiende es que Alba es la persona más redonda de la isla. Ella necesita rodar, rebotar, sentir que el mundo gira con ella.
Y un septiembre se abren las puertas del instituto donde más que enseñar, Alba aprenderá qué es el amor de verdad de la mano de un profesor de Educación Física de ojos verdes: Kassem.
Entra en la vida de Alba como un coche sin freno de mano se deja caer por una pendiente: cediendo rápidamente, chocando con todo cuanto encuentra y mostrándole a Alba unas grietas que ella jamás pensó que la cautivarían.
Alba tiene que decidir a qué coche subirse. Si al que lentamente recorrerá Mallorca siempre por el mismo camino, o al que desde Ibiza ha llegado para llevárselo todo por delante.
Me lo he devorado de una sentada sin darme cuenta y aunque me temía que se me quedase corto por su extensión no ha sido así y lo he disfrutado muchísimo. Creo que son las páginas justas que se necesitaban para contar esta historia. La pluma de Silvia, como siempre, una delicia, incluso en las situaciones más delicadas, y me ha encantado ver a Alba ser consciente de lo que es su vida, de lo que necesita y de lo que quiere. Es divertida, intensa, apasionada, tierna y dulce, de las historias que te dejan una sonrisa en los labios cuando las terminas. La recomiendo muchísimo.
En “Imperfectos” vamos a conocer a Alba. Su vida lleva años siendo una rutina que gira en torno a Darío, su pareja, un hombre perfecto en todos los aspectos de la palabra. Pero quizá no es el tipo de perfección que necesita Alba, que lleva cinco años haciendo lo mismo, sin sorpresas, sin planes inesperados y cayendo en la monotonía, lo cual puede provocar grandes brechas en la relación. Todo cambia con el nuevo trabajo de Alba en un instituto, donde conocerá a Kassem, el profesor de Educación física, y a un puñado de adolescentes con complejo de Cupido.
¡Y no os cuento más!
Debo decir que he disfrutado mucho de este libro (las dos horitas que me ha durado). Tiene una trama sencilla y sin grandes giros, pero con sus puntos de complejidad que la hacen adictiva y entretenida. Me ha gustado mucho ser testigo de las decisiones de Alba (tanto las erróneas como las acertadas), de lo que pasa por su cabeza y el porqué de sus actos, y de cómo poco a poco se van forjando nuevos vínculos y deshaciendo algunos otros.
Si tengo que ponerle algún ‘pero’, sería el que me ha faltado conocer un poco más al personaje masculino y que me hubiese gustado que se profundizara un poco más en todo. Pero, al fin y al cabo, es un libro de 180 páginas, lo cual no da mucho espacio para ello, y debo decir a su favor que está todo muy bien llevado y que avanza a un buen ritmo.
Los personajes me han gustado mucho. Algunos más que otros, por supuesto. Alba es una mujer trabajadora, inteligente y confiada. Necesita algo más; un beso robado de Darío, un “hagamos algo diferente”, pasión. Necesita sentirse deseada y no solo querida. Darío es respetuoso, cariñoso, trabajador, familiar, etc., pero un gran amante de la monotonía, lo cual no le hace nada bien a Alba. Y luego tenemos a Kassem, un hombre comprensivo, atrevido y algo pícaro; todo lo que necesita y desea Alba. Ellos dos se entienden sin palabras, con miradas, minúsculos gestos… Y allí, cuando dos personas se comprenden sin emitir sonido alguno, es cuando te das cuenta de que están hechos el uno para el otro. Y es que así es.
No puedo olvidarme de los personajes secundarios, que son los alumnos del instituto en el que trabajan Alba y Kassem. No los mencionaré a todos, pero sí a Laura, la cual tiene un gran papel en este libro y en la relación que poco a poco se forja entre Alba y Kassem. Me ha gustado mucho su personaje.
La pluma de Silvia me ha gustado muchísimo. No hay ni una duda de que seguiré leyéndola. Escribe de una forma muy bonita, ligera y fresca, lo cual hace que te bebas el libro casi sin darte cuenta.
En resumen, “Imperfectos” es una breve historia sobre cómo la perfección en el amor no debe ser siempre lo que necesitamos y que, quizá, aparezca alguien imperfecto que le dé la vuelta a nuestro mundo en un abrir y cerrar de ojos. Un libro para todo amante del romance que quiera algo ligero para leer en una tardecita, que entretenga y además te deje el corazón calentito.
Atrevida. Apasionante. Intensa. Adictiva. Silvia te deja sin aliento con cada página de Imperfectos, una novela que tiene apenas ciento cincuenta páginas y que me leí en una tarde. Pasemos a analizarla para entender por qué.
En Imperfectos conocemos de primera mano a Alba, una chica de veintisiete años que lucha por conseguir una plaza fija como profesora de Lengua y Literatura. Vive desde hace cinco años con su novio, Darío, un librero perfecto, con una sonrisa perfecta, unos padres perfectos y unas manías perfectas. Todo en él es maravilloso y no hay nada de lo que quejarse, excepto de una cosa: de que nadie, ni siquiera él, puede ni debe ser tan poco imperfecto. Alba lo descubre cuando conoce a Kassem, el profesor interino de Educación Física del instituto en el que ella misma trabajará durante ese curso. La chispa salta al instante entre ellos y es lo suficientemente potente como para que prenda la llama de la duda en el corazón de Alba.
Nuestra protagonista no es, en absoluto, perfecta. De hecho, me he sentido bastante identificada con ella porque es olvidadiza, inquieta y un desastre con muchas cosas. Me he visto reflejada en su situación de ir de estar opositando y trabajando con algo que a mí también me apasiona: la lengua castellana, la sintaxis, la literatura.
Kassem, por el contrario, es alguien más organizado, a pesar de poner patas arriba el mundo de Alba. Es intenso, como el café solo, risueño y sincero. Siempre va de frente con Alba, algo que me encanta. Nunca habla con medias tintas y la conexión que tiene con ella es increíble. Es perfectamente imperfecta.
¿Qué voy a decir de la pluma de Silvia que no haya dicho ya? Leerla siempre es una delicia, un pasaje seguro a un mundo de sentimientos a flor de piel, nudos en la garganta, suspiro y lágrimas contenidas. Pone el corazón en todo lo que escribe y eso se nota en cada línea.
Sin duda, os recomiendo que leáis Imperfectos si os gusta el salseo y pasar un buen rato, o buscáis esa historia que os encoja el alma y os deje con resaca literaria.
Alba es profesora de Lengua en un instituto, le apasiona su trabajo, sus alumnos y desde el inicio crea un vínculo maravilloso con ellos, especialmente con Laura, una adolescente muy lista que verá las cosas pasar antes de que sucedan 😜
Darío es la estabilidad, los viajes en coche sin prisa, los cafés con la cantidad exacta de azúcar y el hacer el amor con mimo y pausa. Hace y dice todo con total corrección y eso ha convertido a Darío en el novio perfecto.
Kassem aparece un día por los pasillos del instituto con sus facciones duras, su gran tamaño y un cuerpo de profesor de Educación Física que hace honor a su puesto.
Desde el momento en que Kassem irrumpe en la vida de Alba, esta empezará a plantearse si su relación perfecta con Darío, pero en cierto modo anodina, es la ideal para ella...
Querrá Alba que la vean con ojos de "prepárate, bonita"🔥🔥o se quedará con la dulzura de un "te quiero, bonita"❤️❤️??
Recomendamos? Si quieres abrir el libro y no parar hasta el final, es tu libro!!! 👏🏼👏🏼
Nos ha atrapado desde la página 1 y es cierto que se nos ha quedado corto, pero no por ello incompleto. 🥰🥰
Nos ha encantado descubrir la pluma adictiva de @silviavidayletras y comentar con ella las andaduras de Alba, Darío y Kassem porque.... los 3 tienen mucho que decir 😜
Y tú de qué equipo eres? #teampreparatebonita o #teamtequierobonita 🔥❤️
Hay muchas lectoras de romántica a las que no les gusta leer infidelidades en las historias. A mi sí: porque ocurren en la vida real y son auténticas, aunque estén mal. No siempre somos brújulas de la moral y está bien que esto se refleje en la ficción.
Segundo libro que leo de Silvia: este me ha gustado más que el otro por el tropo de amantes perdidos y creo que es más ligero en cuanto a narrativa. Se lee super rapido y la química entre los protas es genial. Merece la pena.
Una historia preciosa con unos personajes muy reales y humanos. La pluma de Silvia, como siempre, impecable. Transmite a la perfección lo que sienten sus personajes en cada momento para que el lector se sienta parte de ellos. Una lectura corta de páginas pero grande en esencia. Muy recomendada.