Pablo es un artista frustrado de veintinueve años que atraviesa una crisis personal y laboral. En el verano de 2017 vuelve a Barcelona, a casa de su madre, para decidir qué hacer con su vida. Deambulando por las calles se encuentra con Darío, un viejo amigo del colegio que ahora se codea con la jet set catalana. De su mano, se introducirá en un universo de mansiones con piscinas, travesías en barco, artistas de éxito, rayas de coca y jóvenes suicidas, en una ciudad que está a punto de vivir un episodio trágico en su historia.
Gaysas en Barcelona doing drugs, lo mismo de siempre. Novelita ligera para rebajar la ansiedad con cosas conocidas como quien ve Aquí no hay quien viva en loop
Me ha gustado tanto la forma en la que todo el rato uno piensa “cuándo va a ocurrir” sin que luego sea tan trascendente y me ha encantado la manera en la que el libro transmite una sensación de ensoñación perpetua de calor veraniego. Resulta sencillo identificarse con el protagonista, sin embargo yo me he sentido más identificado con otro personaje. No sé, acabo de terminarla y siento que no importa poesía, ensayo o novela, para mí Vicente Monroy siempre es un sí. ¡Ah! Y qué bonito/triste eso de mejor no volver a los lugares en los que hemos sido felices porque ya solo existen en nuestra memoria y ahora se han hecho más pequeños, oscuros o se han llenado de turistas.
Me ha parecido muy entretenido, quizás no tan bien escrito como me gustaría pero en esa “dejadez” también se advierte una ausencia de pretensión que quizás sí esperaba en un libro en el que el arte está tan presente (y lo cual agradezco).
Me gusta la idea de la editorial Lengua de Trapo de editar novelas que estén temporalmente ubicadas en momentos que han marcado la historia del país en estas últimas décadas. Yo personalmente ya me he leído varias de ellas, siendo esta de “Los Alpes Marítimos” la última por el momento, una novela que esta vez se sitúa en 2017, conectando con los atentados de los Ramblas de Barcelona de aquel verano.
La trama versa sobre Pablo, un artista catalán viviendo en Madrid quien como no termina de triunfar en su carrera, decide volver a su Barcelona natal. Una vez de regreso en la ciudad condal, un encuentro fortuito con un antiguo amigo (y exnovio de juventud) le llevará a vivir nuevas experiencias con lo mas granado de la jet set catalana, vidas que tienen tanto de lujo como de vacío y superfluo, empanando la historia de una capa de ligera melancolía.
Me siento reconocido en varias de las situaciones, las fiestas, los viajes en grupo, los flirteos y ligoteos por el ambiente (a veces en solitario, a veces con los amigos) pero poco más. Sin llegar a emocionarme, al menos reconozco que la novela me ha resultado fresca y me ha entretenido. Es una novela que se lee muy fácil.