El atormentador de sí mismo, la tercera comedia compuesta por Terencio, supone un importante paso adelante en la carrera artística del autor latino, que por primera vez ofrece al público una auténtica comedia de doble intriga, en la que los problemas amorosos de dos jóvenes, Clinias y Clitifón, se hallan perfectamente entrelazados y no meramente yuxtapuestos como en La andriana. Su trama, como la mayoría de las comedias terencianas, combina los motivos del engaño y del reconocimiento, pero, contra lo que pudiera parecer a primera vista, ésta es fundamentalmente una comedia de intriga, centrada en el engaño de Cremes que, pese a lo que parece deducirse del título, es el verdadero protagonista de la comedia. Por lo demás, aunque, como se afirma en el prólogo, se trata de una comedia stataria (v. 36), que sólo contiene «puro diálogo» (v. 46) y en ella faltan escenas de viva acción, se trata de una comedia interesante y entretenida, en la que destaca la vivacidad de dicho diálogo y la espléndida caracterización de los personajes, y que, probablemente, para los espectadores latinos tendría el interés añadido (si no el principal) de la complicada intriga, dirigida, un poco al estilo plautino, por el esclavo Siro.
Publius Terentius Afer (c. 195/185–159 BC), better known in English as Terence, was a playwright of the Roman Republic, of North African descent. His comedies were performed for the first time around 170–160 BC. Terentius Lucanus, a Roman senator, brought Terence to Rome as a slave, educated him and, later on, impressed by his abilities, freed him. Terence, apparently, died young, probably in Greece or on his way back to Rome. His six verse comedies, that were long regarded as models of pure Latin, form the basis of the modern comedy of manners.
One famous quotation by Terence reads: "Homo sum, humani nihil a me alienum puto", or "I am a human being, I consider nothing that is human alien to me." This appeared in his play, Heauton Timorumenos.