La conquista y colonización de Mesoamérica planteó a los españoles el desafío de comprender y gobernar una sociedad nativa muy compleja y diversa. Al mismo tiempo los diferentes grupos que la conformaban debieron afrontar la necesidad de adaptarse a un gobierno y a la presencia de colonizadores cuyas intenciones y propósitos no comprendían del todo. Fueron años difíciles porque los violentos episodios de la conquista estaban muy presentes, mientras se entrecruzaban las utopías señoriales de los conquistadores, los sueños misioneros de crear una nueva y más perfecta cristiandad, los intereses particulares de la Corona, las maniobras de la nobleza nativa para preservar su lugar privilegiado y los intentos del común de los indios por sobrevivir y medrar en el nuevo orden. En este contexto, puede verse cómo paulatinamente se introducen y establecen instituciones, leyes y relaciones de convivencia que van a dar lugar a la tumultuosa creación de una nueva sociedad.
Como dice el autor “la conmoción de la conquista y la primera colonización no fue igual en todos lados. La ciudad de México fue casi arrasada, como en parte ocurrió con Tlatelolco”, la invasión de los europeos se fue expandiendo gradualmente pero ¿qué ocurría con la población originaria? ¿Cómo impactaban los asentamientos de los castellanos que iban llegando invitados por la esperanza del oro abundante, en la estructura social y la jerarquía preexistente?
Castro Gutiérrez se da a la tarea de explicarlo. Así podemos hacernos una imagen más certera de cómo fueron adaptándose los nobles a la nueva realidad, mientras que los esclavos, laboríos y macehuales eran sujetos de arbitrariedades, malos tratos y reacomodos forzosos.
Este libro es de lectura imprescindible para quien como yo, tenemos muchas preguntas de esos tiempos tan turbulentos.