Tras casi quince años de trabajar como institutriz en Argentina Elizabeth Shaw está decidida a volver a su pueblo natal en Inglaterra. Cuando su regreso es casi un hecho, una familia -a la que está unida por fuertes lazos- requiere de sus servicios y se reencontrará con Tomás Hunter, su amor de la juventud. ¿Podrá el amor vencer una red de secretos y un oscuro pasado?
¿A qué lugar pertenecemos? ¿Al lugar donde nacimos o a donde viven nuestros amores? ¿Al lugar con el que soñamos todas las noches? Elizabeth Shaw desea volver al pueblo donde nació, el puerto de Fowey, en el sur de Inglaterra. Huérfana desde los dieciséis años, su existencia ha transcurrido en casas ajenas, educando niños y jovencitas de alta sociedad en Buenos Aires. Disciplinada y dueña de firmes convicciones, su trabajo le permitió hacerse un nombre y convertirse en una institutriz apreciada y respetada.
Cuando su regreso a Inglaterra es casi un hecho, una familia -a la que está unida por fuertes lazos- requiere su experiencia.
La lealtad y sus sentimientos todavía vivos la llevarán a entrar en un hogar donde todas sus convicciones serán cuestionadas: un antiguo amor volverá a su vida, dos niños desamparados pondrán a prueba su capacidad y Elizabeth deberá lidiar con la pregunta sobre su verdadero origen.
Gabriela Margall escritora, historiadora, docente. Nació en el mes de noviembre del año 1977 en la ciudad de Rafael Castillo en el partido de La Matanza. Cursó sus estudios primarios y secundarios en la ciudad de Morón. En el año 1996 ingresó a la carrera de Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. En el año 2005, se recibió de profesora de Historia y comenzó a ejercer como docente de la Facultad de Filosofía y Letras, actividad que desarrolla en la actualidad. Escritora autodidacta, realizó estudios de Dramaturgia con Enrique Papatino en el año 2007 y estudios de Historia del Arte con Gabriela Francone en el año 2008.
Desde el año 2006 sus libros son publicados por la Editorial Vestales. Sus títulos son: Si encuentro tu nombre en el fuego (2006), Con solo nombrarte (2007 y segunda edición de 2008), Lo que no se nombra (2008), Los que esperan la lluvia (2010). Su último libro publicado es Ojos color pampa (Vestales, 2011).
También ha publicado un cuento en la antología Cuentos para mil y una noches de amor (2008), titulado "De bombones y rosas". Y también ha colaborado con la revista Gata Flora con el artículo: "Mariquita Sánchez: la revolución íntima" (2010).
Primer libro que leo de esta autora y la verdad que me gustó mucho. Fue enganche desde el inicio de la mano de una historia entre misteriosa, y romántica de segundas oportunidades, con personajes muy interesantes, con personalidad, mujeres de carácter, en un momento donde la mujer mucho mas que para ser madre o encargarse de una casa no se tenía en cuenta, me encantó la fuerza y la personalidad de Elizabeth y Mary, así cómo la tenacidad y el cariño de la señora Luisa, mas allá de su forma de ser. La verdad que la parte romántica no es lo que predomina en la novela, a mi me hubiera gustado que la autora nos contara un poco mas en este punto, nos da a entender muchas cosas que no cuenta del todo pero que se suponen a medida que uno va leyendo. Por lo mismo, y creo que tal vez sea el estilo de la autora, algunas cosas me parecieron transcurrir muy rápido, y eso no está mal, pero como que tal vez yo necesitaba mas contexto. Una historia que transcurre a principios del siglo XX entre Buenos Aires, Paris y Londres, pasando por Fowey, lugar que me pareció divino, en un momento de opulencia Argentina, de construcción, en donde los viajes a Europa en barco eran casi obligatorios para las familias de la alta sociedad, así como la participación de las institutrices en dichas familias. Un libro muy entretenido, que engancha desde el principio, muy interesante, con algo de misterio, algo de romance y sobre todo unos personajes que me encantaron.
"—¿Confiarías en mí? —le preguntó con suavidad. —Te daría mi vida. —¿Después de todos estos años y de todo lo que hice, todavía me seguirías dando tu vida? —Sí. Es amor. No se lo recomiendo a nadie. Duele mucho. —Lo sé. Me pasa lo mismo."
👩🏻🏫Bellísima novela histórica romántica de Gabriela Margall, “la Jane Austen argentina.”Me dejó confundida porque no tiene epílogo. 👩🏻🏫Es la historia de Elizabeth Shaw que se tiene a sí misma. Sin embargo, quince años después, la realidad que descubre es bastante diferente: Su trabajo y su respetabilidad son parte de una personalidad construida a fuerza de una disciplina impuesta sobre sí misma. No se permite fallar porque su vida depende de mantener eso que ha construido. Elizabeth es la hija del reverendo del pueblo, adoptada y después de estar quince años huyendo de su pasado y trabajando como institutriz de niños y jovencitas de la alta sociedad de Buenos Aires, decide regresar a su pequeño pueblo natal ubicado al sur de Inglaterra. Y no lo hará sola, sino que la acompañará su amiga Mary hija de una lavandera pero nunca conoció a su papá. Mary llega a Buenos Aires reclutada por un miembro de la familia Anchorena, y desde entonces se movía por las ramas de ese árbol familiar. Se especializaba en adaptar niños pequeños a los requerimientos de sus padres. La menciono porque se dan muchas escenas de té donde ellas dos conversan y son muy divertidas. Pero un último encargo hará que Miss Shaw se quede en la capital argentina porque una familia a la que está muy unida necesitará de sus servicios. 👩🏻🏫Y ese hogar es el de Thomas Hunter, un antiguo amor que guarda oscuros secretos, donde tendrá que hacerse cargo de dos niños (Enrique y Adela) que cambiarán su vida para siempre. Elizabeth tendrá que hacer frente a su pasado y descubrir en dónde está su verdadero hogar. ¿Buenos Aires o su Inglaterra? 👩🏻🏫AMÉ las personalidades de Elizabeth y de Mary, más que nada la tenacidad de la primera y el cariño de la señora Luisa, más allá de su manera de ser. 👩🏻🏫Es una novela romántica blanca, donde no hay escenas sexuales, tampoco hay una pasión como en las novelas románticas de los años ochenta pero es una historia de amor, narrada en el Buenos Aires en su momento de opulencia Argentina, de construcción, en donde los viajes a Europa en barco eran casi obligatorios para las familias de la alta sociedad, así como la participación de las institutrices en dichas familias. Pero también París del siglo XIX mostrando de forma excelente las clases sociales de aquella época. Y Londres, pasando por Fowey, la tierra de Elizabeth. 👩🏻🏫Quienes leemos a Gabriela Margall sabemos que describe tan bien situaciones y emociones que de verdad nos transporta a aquel período, como amores prohibidos, la situación de los niños, etc. 👩🏻🏫“La Institutriz” es también una historia con pinceladas góticas, a lo Jane Eyre de Charlotte Brontë, con ese ambiente opresivo, una atmósfera oscura, donde abunda el secreto, con casos de locura y comportamientos extraños en la familia, un perro, una niña (Adela) y un protagonista masculino frustrado. 👩🏻🏫Y Thomas cumple un papel importante, padre de una niña, y con él Elizabeth tiene asuntos pendientes, pero Thomas tiene sus secretos y unos motivos que el lector irá descubriendo conforme avance en la lectura. 👩🏻🏫No quiero dejar pasar a Mary Anne Sharp que no solo es la amiga de nuestra protagonista principal, sino un personaje secundario que me generó mucho humor. Buscando información sobre éste libro descubro que el nombre de dicha prota secundaria es un homenaje a Ann Sharp que fue una institutriz real que se dedicó a educar a la sobrina de Jane Austen. 👩🏻🏫En definitiva RECOMIENDO leer ésta novela para conocer cómo era la vida de las institutrices: En éste caso, Elizabeth, mujer inglesa de treinta y seis años, que está sola en la vida y cuyo sostén anímico está sostenido por el regreso a su pueblo. Es un personaje áspero, difícil, a veces caprichoso y disciplinado. Hay una historia de amor, que es capaz de superar las adversidades, dos personas que a pesar de los embates de la vida, “ El mar los devuelve a la playa y el viento los reúne en otro lugar”.
"...una institutriz es modelo de familia. Debe ser madre, padre, niño, abuelos. Se nadie cuando es necesario y ser faro en la tormenta".
“La institutriz” es el último libro publicado por la joven autora argentina, y nos sitúa en Buenos Aires a principios del siglo XX. Elizabeth Shaw, llega al hogar de Tomás Hunter, para atender una última y especial petición de parte de Luisa Perkins, antes de marcharse a su Inglaterra natal. Le piden que sea la institutriz de Adela y Enrique, la hija de 14 años y el sobrino de Hunter, quien fue un antiguo amor de Elizabeth, con el que no tiene trato hace más de diecisiete años.
Elizabeth es incapaz de decir que no, pero solo se compromete a trabajar durante un año. Al instalarse en la residencia Hunter, ve que las cosas no son como en el resto de las casas en donde ha trabajado; así que comienza a observar que lo que ocurre es bastante extraño, y todos sus habitantes parecen guardar secretos que no desean revelar.
En los primeros capítulos me sentí un poco perdida, porque no entendía a la protagonista, es tan correcta, tan distante, tan británica. En sus primeros diálogos con Tomás se puede palpar la tensión entre ellos y sentir una animadversión que no comprendía… pero eso solo mientras te adentras en la historia y empiezas a leer detalles de ese pasado que encierra por momentos rencores, y lo unes a los secretos del presente que poco a poco se van desvelando. Elizabeth es una protagonista que evoluciona, y quien deja entrar en su corazón a dos niños que la necesitan, y un perro al que le encanta dormir la siesta en su cama. Es una mujer que sin buscar directamente su identidad y sus raíces, la encuentra… hallando finalmente un lugar definitivo en el mundo al que llamar "su hogar". Me he quedado con más ganas de conocer un poco más a Tomás y ese pasado que lleva a cuestas, y aunque lo básico estaba explicado, sentí que me faltó más de desarrollo a su personaje… creo que tenía mucho más que decir, y terminar rendida a sus pies.
He leído muy pocas novelas ambientadas en mi país en este siglo, pero he quedado complacida con este pequeño vistazo que nos ofrece la autora, quien refleja de forma acertada a las clases sociales de la época. Se evidencia cómo las más altas procuran esconder sus “esqueletos en el armario” antes de ser parte de los “cotilleos” de toda la ciudad.
A pesar de los secretos y misterios, y contando que hay algunas muertes, no es un thriller, ni una historia de suspenso, es una novela que indaga sobre las relaciones, los sentimientos y un amor que puede resistir adversidades. Es también la historia de un hogar que tuvo ser construido a retazos y a base de subsanar algunas carencias, con el fin hacer más feliz a unos niños que no entienden de problemas familiares.
Es un libro que se lee bastante rápido, está contado a través de un narrador omnisciente, y donde abundan los diálogos. La prosa es sencilla, pero cuidada, sutil y evocadora. Eso sí, me he quedado con ganas de un epílogo… porque el final… Mejor no decir nada más.
En definitiva, “La institutriz” es un libro que te enseña que la vida aunque te da algunas sorpresas poco agradables, éstas siempre acaban por enseñarte algo.
"Es preferible la verdad, por más dolorosa que sea, que vivir en una ilusión..."
Cuando lo empece, sin ninguna idea ni expectativa, me atrapo la historia que, a pesar de tejerse a fuego lento, no le restaba interés. Pero llegó un momento que el comportamiento de la protagonista no tenía ni pies ni cabeza. Un sinsentido en sus relaciones y comportamiento e incoherentes con su “supuesta” personalidad.. El final tampoco me ha convencido porque deja muchas cosas sin aclarar (aunque por otro lado no me extraña, por la incongruencia a la que lleva al personaje).
¡Qué difícil escribir esto! Primero diré que no me gustó pero también que no es mala. Es sólo que no fue lo que esperaba.
Lo bueno: Está bien escrita. No es de esas narraciones que hacen arder los ojos con fallas gramaticales o desfasajes narrativos. Quizá en los diálogos, en algunos momentos, me perdía quién hablaba. Tiene intriga, por lo que no paré de leerla hasta el final. Los protagonistas son adultos, no jóvenes. Moviliza las emociones y sentimientos en temas tan duros como la identidad, los secretos mantenidos por querer hacer un bien que terminan haciendo destrozos en la vida de los involucrados, las manipulaciones, el querer ser o parecer ante la sociedad, el poder oculto.
Lo malo (para mí): Esta no es una historia romántica. Es la historia de una mujer, Elizabeth, marcada por los secretos. ¿Hay un romance? Hubo un romance en el pasado, con Tomás, pero del que no sabemos nada. No sabemos cómo comenzó, qué se vieron, porqué se enamoraron ni porqué se separaron. ¿Hay reencuentro? supongo, pero tampoco somos testigos de lo que sienten. Por lo menos de ella. Entiendo a Elizabeth, digamos, pero realmente me cayó mal. Es fría, rígida, cerrada. Repito, lo entiendo por su historia pero no me simpatizó para nada. Tomás sí me simpatizó aunque sabemos poco de él.
¿Y la historia? está bien aunque quedan cosas abiertas (¿habrá continuación?). ¿Todo es un simbolismo de una historia macabra? ¿La locura inexplicable? ¿Los Madariaga que aparecen como una sombra poderosa?
En fin, esperaba encontrar a una Jane Eyre de comienzos del siglo XX pero terminé angustiada. Creo que eso es valioso en una novela, que te llegue, que te impacte. Pero no me gustó la sensación. De ahí el puntaje.
No es un mal libro, se deja leer, la historia se desarrolla con suficiente fluidez como para seguir adentrándose en el relato. Sin embargo, al terminar el libro (y en el curso de la lectura también) quedé con la sensación que este es un borrador de una historia. En ningún caso porque tenga errores en su escritura, sino,porque esboza situaciones, no las explica y queda el deseo de haber sabido más. Esto me sucedió en varios momentos: en el romance de Elizabeth y Tomas (como fue, como se conocieron, porqué terminaron), en la infancia temprana de los niños, en la relación de estos con sus madres, en la dura y difícil situación entre Elizabeth y la sra. Luisa. Todo muy por encima. Para qué decir el misterio de la casa y lo que pasaba con las madres y la abuela de los niños. Nos cuenta que hay algo raro, misterioso y aterrorizante, describe los momentos sin darle ni una profundidad, sin darle ambiente, ni suspenso; no nos entrega elementos para que sentir el horror y opresión de lo que sucedía en la casa. En esos momentos pensé "acá Stephen King se regodearia con descripciones y ambientaciones, para introducirnos por completo en el horror". La autora nada, nos cuenta superficialmente y nos dice que esto es el meollo de la situación y punto. El libro es de una mujer, Elizabeth, institutriz inglesa, dura, enrrollada y amargada, con uan vida llena de secretos que se van develando, pero sin profundidad.
Mil estrellas. Creo que ni el hecho de que esta historia no tenga epilogo llega a cambiar mi opinión sobre este libro, cosa que normalmente si lo haría. Pero estoy tan conmovida que puedo pasarlo por alto e imaginar que todo llega a un buen lugar.
Misterio, drama, angustia, pasión, amor y descripciones fascinantes. Toda una montaña de emociones que se manifiestan desde la primera pagina en donde nada es lo que parece, nada te prepara para lo que se viene y en donde Elizabeth se muestra como una protagonista complicada, intensa, terca y compleja. La he odiado, la he amado, la he comprendido y me ha exasperado tanto que me parece mentira creer que un personaje como ella puda existir. Y si hablamos de Tomás, quizás sea de los que también exasperan, pero no deja de ser una contraparte perfecta. ¡Que secundarios! ¡Que tramas alternas tan bien hechas! Yo es que no puedo con tanta maravilla. Y el final... El final me ha dejado con la boca abierta y el corazón en la garganta. Estupendo libro. ¡Recomendadisimo!
Es un libro que empieza muy bien pero que se desorganiza cuando avanza. Aunque es atrapante y se lee rápido, hay momentos claves en el libro, esperados, que se relatan por arriba; le falta profundidad, quedando preguntas sin responder. Con respecto a la protagonista, su personalidad no termina de ser coherente a lo largo del libro. Por otro lado, el personaje de enrique es el aire fresco que el libro necesita. El final me dejó sabor a poco, si no va a tener segunda parte, era necesario un epílogo La trama principal tiene potencial pero creo que el desarrollo quedo a mitad de camino.
Segunda novela que leo de Gabriela Margall, y segunda vez en la que quedo encantada con la historia y la manera de relatar de la autora argentina, y un triunfo, porque si la anterior ocurría en la actualidad, ésta nos lleva de viaje por Buenos Aires y París de principios del siglo XX, y son historias para nada parecidas.
Elizabeth, una institutriz sin familia, tiene todos los números para vivir su propia historia de Jane Eyre, pero Argentina no es Inglaterra, y aquí, la historia gótica será menos oscura y fantasiosa, pero no por ello menos truculenta. La protagonista, atada a la familia Hunter-Perkins por unos oscuros lazos de "deber" y "amor", tendrá que vivir su propio via crucis para poder llegar a entender quién es realidad. Sentimientos contradictorios entre clases sociales, amor del pasado en una mujer que ya no es una niña, aceptación del pasado, relación con unos niños que viven en el encierro, una especie "vuelta de tuerca" que se cruza con el espíritu de las Brontë, y es alividado por golpes de realidad, y reafirmación de la personalidad propia. La protagonista no es una mujer perfecta, y habrá momentos en los que nos preguntemos si sus motivaciones la están llevando a buen puerto, o querremos que vire antes de que se acerque al desastre. Aliviada con la relación con su amiga Mary, que nos da un toque cómico, y hace que el libro juguetee entre una historia más real y otra más fantasiosa y onírica, a través de los niños, Thomas y todos la familia encerrada y sin contacto con el exterior, es un viaje al final de la oscuridad del siglo XIX, y la llegada a un mundo más técnico y quizá demasiado desarrollado del XX. En el equilibrio está la razón.
Doy gracias a Ediciones B y a Gabriela Margall por hacerme llegar un ejemplar, y espero que se publique en Europa próximamente.
Es la primera vez que leía a la autora y debo decir que quedé encantada con su prosa en la historia que tejió en este libro, donde mezcla en medidas precisas el romance, la intriga y el humor, con uno que otro plot twist inesperado entre familias llenas de secretos y enredos.
Destaco: - Referencias a otros libros y autores: Jane Eyre, De la Tierra a la Luna, Julio Verne y H. G. Wells. - La construcción de los personajes y cómo se van cruzando sus historias (en un punto hasta me hice un esquema en la última página jajaja) pero sobre todo las distintas personalidades con las que dotó a cada uno de ellos y que hace que se sientan tan reales. - Las confesiones románticas que me sacaron uno que otro suspiro, las comentarios llenos de humor y esos momentos en que se destapaban secretos que me dejaban llena de intriga por resolver los misterios que encerraban a las familias Hunter, Perkins y Madariaga - También destaco que los capítulos son cortos y con harto diálogo, lo que hace muy ágil su lectura junto con adictiva por su contenido - Su ambientación te lleva de viaje por Buenos Aires, París y Fowey de principios de siglo XX, con viajes en barco, salidas a los primeros cinematógrafos y paseos en los primeros automóviles.
En resumen: una novela de ficción histórica muy adictiva que se desarrolla entre Latinoamérica y Europa, en donde pese a que el romance no es lo que predomina, está siempre latente entre una red de secretos familiares que te atrapan en la lectura y no te sueltan hasta terminar el libro.
Si hay un tema recurrente en la literatura victoriana es el de las institutrices; aquellas mujeres a cargo de la enseñanza de niños y niñas en las clases pudientes de inglaterra. Muchas novelas de esta época, además, recuperaron los elementos góticos, populares en las novelas de mediados del siglo XVIII a principios del XIX.
Como ejemplo de novelas victorianas con elementos sobrenaturales característicos de las novelas góticas podría mencionar a Jane Eyre de Emily Brönte, Agnes Grey de Anne Brönte o Una vuelta de tuerca de Henry James. Todas estas novelas tienen institutrices como protagonistas. De ahí en más, cada cierto tiempo aparece alguna novela que, si bien no revive el género, toma elementos de él, incluso avanzado el siglo XX: Rebecca de Daphne du Maurier es una muestra de literatura moderna que toma el tema de lo sobrenatural y, en este caso, con un ama de llaves y ex niñera como personaje central. En tiempos actuales, Kate Morton reconoce inspiración en fuentes góticas en los argumentos de sus novelas. En La institutriz, Gabriela Margall, retoma el estilo victoriano con una historia ambientada en Buenos Aires y Paris de principios del siglo XX.
Desde las primera páginas, la autora nos sumerge en un relato atrayente y misterioso que nos obliga a hacernos varias preguntas y, por lo tanto, a continuar leyendo para encontrarles respuesta. La protagonista, Miss Elizabeth Shaw, institutriz inglesa, es inducida a postergar su regreso a Inglaterra para trabajar en la casa del Señor Hunter, quien le pide que se haga cargo de su hija y su sobrino. Los Hunter, a pesar de su posición prominente en la sociedad bonaerense, viven en reclusión y las razones para ello serán el detonante de los eventos que ocurrirán luego. El misterio que oculta la casa de Thomas Hunter es, precisamente, la parte del relato que lo vincula directamente con los elementos góticos de los que hablaba antes.
Una historia de secretos familiares, amores de juventud y una gran torpeza para establecer relaciones adultas, además de una cautivadora descripción de la sociedad de principios del siglo XX con la aparición de inventos y nuevas tecnologías que serán un componente relevante en el relato. Escrita en una prosa austera, pero directa, el relato nos informa a cuentagotas de hechos que en sí mismos parecen no tener conexión, pero que dejan adivinar que los secretos abarcan mucho más de lo que parece en principio. Una familia, o varias, con primos que se casan y entretejen una y otra vez los mismos apellidos —recordé a los Wilkes de Lo que el viento se llevó—, luchan unos por esconder, otros por olvidar y todos por sobrevivir a un destino que parece escrito con saña. La novela nos participa de la colisión entre las tradiciones y la modernidad tanto en los aspectos tecnológicos como en los sociales.
Escrita en 30 capítulos, tuve la impresión de una cierta premura en el desenlace. Me hubiese gustado un desarollo mayor con el fin de atar cabos que no me terminaron de cerrar, especialmente en haber indagado un poco más en la forma en que lo que he llamado "torpeza en establecer relaciones adultas" se soluciona, si es que aquello tuvo solución. Esta carencia que advierto se extiende no solo al objeto amado de Elizabeth, sino también a entender un poco su incapacidad de querer, o al menos de perdonar con mayor claridad a quienes tuvieron que tomar decisiones que afectaron su vida con las herramientas de que disponían. En definitiva, un poco más de empatía.
Una novela que recomiendo.
página 259
Falta de preposición
Su francés era mejor que el ella > Su francés era mejor que el de ella
"La institutriz es una novela con un componente histórico, por la época en la que transcurre, con un toque de romanticismo e intrigas y secretos familiares. Ella nos traslada a la Buenos Aires y al París de principios del siglo XX. Su prosa es delicada y sutil, con un muy buen uso del lenguaje y una muy buena descripción tanto del ambiente como de los sentimientos.
💠La institutriz es una novela muy romántica que nos dejará momentos llenos de ternura. Además la protagonista nos deleita con sus sarcasmos y humor bastante raro. Al principio la lectura es un poco lenta. Las interaciones de los personajes principales nos entrega cierta tensión sexual. (El antiguo amor de Elizabeth, Tomas Hunter, irrumpe en el libro con fuerza y se convierte en el foco principal.) El final fue muy apresurado , me hubiese gustado saber más.
💠Elizabeth Shaw, nuestra protagonista desea volver al pueblo donde nació, el puerto de Fowey, en el sur de Inglaterra. Huérfana desde los dieciséis años, su existencia ha transcurrido en casas ajenas, educando niños y jovencitas de alta sociedad en Buenos Aires. Ella Disciplinada y dueña de firmes convicciones, su trabajo le permitió hacerse un nombre y convertirse en una institutriz apreciada y respetada.
💠Un poco del libro. Tras casi quince años de trabajar como institutriz en Argentina Elizabeth Shaw está decidida a volver a su pueblo natal en Inglaterra. Cuando su regreso es casi un hecho, una familia -a la que está unida por fuertes lazos- requiere de sus servicios y se reencontrará con Tomás Hunter, su amor de la juventud. ¿Podrá el amor vencer una red de secretos y un oscuro pasado? ¿A qué lugar pertenecemos? ¿Al lugar donde nacimos o a donde viven nuestros amores? ¿Al lugar con el que soñamos todas las noches?
💠En resumen, La institutriz ha sido una novela de superación, una historia de amor con un enigma. Es una buena novela, donde al principio es un poco lenta. 💠La recomiendo si te gusta la novela de época.
"¿Cómo hace una persona para contarse su propia historia, una y otra vez, hasta quedar convencida de que esa es la versión definitiva, la que no puede borrarse?" . Soy fiel creyente de que la forma en que percibas un libro depende mucho del momento en que lo lees. Yo sentí esta historia con el corazón, me es difícil hablar de la estructura, de la prosa, o incluso de la historia; me quedo con los sentimientos. Desde la exploración de conceptos como desarraigo y hogar, conecté con las emociones de los personajes, con sus conflictos internos y la personalidad que las propias circunstancias de sus vidas les formaron. Creo que sus complejidades los hacían muy reales, y hubo partes en las que me sentí muy reflejada. Me encantó lo sencillo y complejo que era, sin duda quiero seguir leyendo a la autora.
Ser historiadora no te hace escritora. La trama muchas veces se diluye en las palabras. momentos importantes se pasan por arriba, mientras que las nimiedades se describen hasta el fastidio.
Hubo una parte en la que quise abandonar esta lectura, la historia no avanzaba y odiaba a todos los personajes.
Por fortuna las cosas cambian y pude enfocar todo mi odio en Elizabeth, en serio no puedo ver por qué es que la quieren. La mujer es un tempano de hielo, desagradable y egocéntrica.
También siento que entré a la lectura con las expectativas equivocadas, porque al comienzo tiene un ambiente de misterio así que pensé que de eso se trataba la historia, pero "el misterio" es abandonando bastante rápido y las siguientes 100 páginas son de.....¿nada?
No lograba entender cuál era la historia, porque no es un romance, se habla mucho de él pero no se desarrolla bien ya que la historia es desde la perspectiva del robot sin emociones que es Elizabeth. Como ya dije tampoco es un misterio porque ese argumento es abandonado en cierto punto y nunca lo volvemos a retomar; así que mientras leía constantemente me preguntaba cuál era el punto de todo esto, me costó bastante entender que es simplemente ver cómo Elizabeth va por la vida con su trauma de niñez y si alguna vez lo afrontará.
✴️La Institutriz es un libro que te atrapa desde el primer momento.
Miss Elizabeth Shaw es una huérfana que logró hacer lo más digno para una jóven inglesa de bajos recursos, ser Institutriz de los hijos (sobre todo de señoritas) de familias adineradas de Buenos Aires.
Luego de trabajar quince años, su etapa como Institutriz acababa y su regreso a Inglaterra junto a su gran amiga Mary era inminente. Sin embargo, la petición solicitando sus servicios de una familia a la que no podía decir que no, hizo que sus planes cambien.
Convencida de que sería temporalmente Institutriz de los niños de la familia acepta el trabajo, sin embargo al poco tiempo descubre que la familia no había sido del todo sincera con ella y la tarea requería de otras cuestiones poniendo a prueba su lealtad, sus valores y sobre todo su fortaleza.
Un antiguo e importante amor regresa a su vida, dos niños hacen que descubra límites jamás conocidos por ella y situaciones extrañas la llevan a buscar su verdadero origen, del que tanto había escapado.
✨"No comprendía que el mundo estaba hecho de palabras guardadas o dichas, según fuese necesario
Sentí bastante confusa la trama, probablemente necesitaría releerlo para poder terminar de comprender la historia, quedaron muchos puntos importantes sin desarrollar. En general se siente como el primer libro de, al menos, una bilogía. Presenta a los personajes, intenta introducir un conflicto pero nada se desarrolla por lo cual, en mi opinión, se vuelve un libro un tanto tedioso. Está bien escrito, sin embargo, me pasó bastante en los diálogos que me perdía quien hablaba.
Muy al estilo de las novelas románticas clásicas, Gabriela Margall nos trae ésta historia que revela muchas cosas de una Buenos Aires de 1890.
Familias de alcurnia porteña que viven mentiras y padecen secretos; casas de arquitectura extranjera, modas opulentas de la época de vestimenta pulcra se convierten en un escenario mágico para el desarrollo de ésta historia. Cuando la educación privada no era lo que hoy conocemos, sino un rasgo más de la alcurnia y las Institutrices (en su mayoría extranjeras) eran moneda corriente en las clases sociales altas.
Miss Elizabeth Shaw, decidida a volver a Fowey, su lugar de origen, donde trasncurrió su infancia es sorprendida por un pedido especial. La Señora Luisa, esa persona a cuyo cargo estuvo, al perder a sus padres, volvía a exigirle nuevamente un favor: Hacerse cargo de la educación de la hija de Tomás Hunter. Tamaña tarea, para la cual deberá reprimir los recuerdos de juventud compartidos entre ellos.
Así comienza ésta historia, en la que Elizabeth se ve obligada a poner en pausa sus planes. Asume el compromiso sin saber, que ello le cambiará la vida para siempre. Se adentrará a los secretos más crueles de una familia capaz de orquestar todo un simulacro para mantener a raya los comentarios punzantes de la sociedad porteña. Hasta que resulta necesario que tome una decisión… continúa sus planes de volver a su pasado? o se lanza a vivir nuevas aventuras dejando que la vida la sorprenda?
En definitiva, ¿a qué lugar pertenecemos?
Es la primera vez que leo a esta autora. Me gustó la historia porque se sale un poco de lo común y brinda mucha información en relación al momento histórico. Aunque por momentos me costó entender el por qué de ciertas actitudes.. pero supongo que son propios de los mandatos de la época. Por otro lado, por momentos se me hizo un poco de lío los lazos de parentesco, y el final me dejó atónita… (me quedé necesitando más).
Sin dudas, me dan ganas de conocer más historias de ésta escritora!
Esta novela indaga sobre los sentimientos, un amor que resiste y perdura a lo largo de los años. El misterio, el hogar construido con retazos, el trato con dos niños desamparados, y la pregunta por la identidad. Tras casi quince años de trabajar como institutriz en Argentina Elizabeth Shaw está decidida a volver a su pueblo natal en Inglaterra. Cuando su regreso es casi un hecho, una familia -a la que está unida por fuertes lazos- requiere de sus servicios y se reencontrará con Tomás Hunter, su amor de la juventud. ¿Podrá el amor vencer una red de secretos y un oscuro pasado? Mi valoración personal: Una historia que transcurre a principios del siglo XX entre Buenos Aires, Paris y Londres, pasando por Fowey. Elizabeth, una institutriz sin familia atada a la familia Hunter para la que trabaja en Argentina, siente que su tiempo en la ciudad ha acabado. Su deseo es volver a su Inglaterra natal, pero un último trabajo la retendrá para volver a trabajar en casa de su primer amor. Elizabeth se ve obligada a poner en pausa sus planes. Asume el compromiso sin saber, que ello le cambiará la vida para siempre. Primer libro que leo de la autora y tengo que decir que me ha gustado y me ha mantenido enganchada a sus páginas. Un libro donde predomina el amor, la pasión, el drama, la angustia y el misterio con una protagonista que lo mismo amas que odias aderezado todo con unos personajes secundarios magníficos. Como punto negativo que no me ha gustado, es ese final medio abierto que no sabes si tendrá una segunda parte. La pluma de Gabriela es sencilla haciéndote sentir lo que está pasando en cada momento. En conclusión, un libro que he disfrutado pese a esas pequeñas cositas que no me han terminado de encajar pero que sin duda recomiendo. Una novela que no es romántica pero que habla de sentimientos, superación y misterio,
Elisabeth Shaw ha trabajado durante muchos años como institutriz para la alta sociedad de Argentina, pero está decidida a volver a su pueblo natal en Inglaterra. Cuando su regreso es casi un hecho, una familia con la que tiene un importante vínculo le pide ayuda. Es así como Miss Shaw llegará a un hogar que pondrá a prueba sus convicciones.
A pesar que la historia transcurre al principio de forma calma, algo recurrente en el género, me ha gustado y ha sido para mí una lectura, inesperadamente, entretenida.
Miss Shaw es huérfana desde su adolescencia, solo se tiene a sí misma y con su trabajo se ha labrado un nombre convirtiéndose en una institutriz respetada. Su personalidad es a base de una disciplina autoimpuesta. Si bien vive en una sociedad con muchas normas, va flexibilizando su visión porque llega a un hogar fragmentado con dos niños que la necesitan y donde se reencuentra con un antiguo amor, Thomas Hunter. Además en el camino debe lidiar con sus orígenes, preguntarse adónde pertenece y encontrar un nuevo concepto de familia.
Elizabeth tiene a su mejor amiga, Mary, quien también ejerce de institutriz y juntas planean volver a Fowey. Me encantó el gran vínculo que tienen, cuanto se conocian, aceptaban y cuidaban entre sí.
Se habla de un amor que no pudo ser entre las convenciones sociales de la época y se describe la opulencia con que vivían aquellas familias. La autora describe bien la situaciones y emociones de los personajes transportándote a aquel periodo y sintiendo la situación de los niños o el amor prohibido. Es como una película donde abundan los secretos y comportamientos extraños de otros miembros de la familia. También da una idea de cómo era la vida de las institutrices.
Las familias no son esa imagen idílica o institucional que la sociedad ha forjado, a veces las familias se van componiendo de fragmentos de otros hogares que se reúnen para recomponerse y recorrer un sendero propio, un poco de eso habla este libro, de abandonar conceptos y dejarse querer.
📁Elizabeth Shaw es una joven huérfana que lleva quince años huyendo de su pasado y trabajando como institutriz de niños y jovencitas de la alta sociedad de Buenos Aires y cuando decide volver a su pueblo natal, al sur de Inglaterra, todo a su alrededor dará un giro inesperado que la detendrá sin ella estar de acuerdo.
📁Un primer encuentro con la pluma de esta autora argentina donde viajaremos al Buenos Aires de principios del siglo XX. Elizabeth Shaw, llega al hogar de Tomás Hunter, al cual conocía de su juventud, para ser la institutriz de Adela, su hija de catorce años... Hasta todo muy bien, pero todo se irá complicando cuando muchos secretos salen a la luz.
📁Un libro donde predomina el amor, el drama, la tensión y el misterio... Cabe destacar que cuesta acercarse a Elizabeth y en sus diálogos lo demuestra, muy fría en ocasiones, pero al estar de unos personajes tan polifacéticos, esa frialdad se suaviza.
📁Luisa Perkins, la terquedad en esencia, sin embargo me gustó mucho. Tomás es más cercano, aunque detalles de su pasado no se aclaran quizás por ese final que no cerró del todo y la autora nos traiga más de ellos para borrar las dudas que deja esta historia.
📁Me atrapó el componente histórico, ese transcurrir entre Buenos aires, París y Londres, donde se pone de manifiesto gustos, arte y cultura, estuvo excelente... Elizabeth quiere buscar su identidad, así como logró su gran amiga Mary, por ende este libro merece una continuación.
Gabriela Margall es una de mis escritoras favoritas porque tiene la cualidad de ubicarte en el medio de la escena; para sufrir, disfrutar, reír… o lamentar no poder sacudir a alguno de sus personajes.
Acá nos presenta a Elizabeth Shaw, una institutriz (con todo lo que tiene que ser una institutriz):
“Miss Duncan diría que una institutriz es el modelo de la familia. Debes ser madre, pared, niño, abuelos. Ser nadie cuando es necesario y ser faro en la tormenta. Todos deben mirarla y saber cuál es la respuesta”.
Y creo que de la protagonista sale la mejor descripción de la historia:
“Un retrato hecho de retazos, de personas que vivían gracias al mar que las devolvía a la playa”. Hay retazos de todo tipo: delicados, flexibles, nobles, bastante maltratados, rígidos y también de esos almidonados y ásperos que se van suavizando con el tiempo. Muy ásperos… que se suavizan (un poco) en mucho, mucho tiempo. Me encantó la manera en la que están enlazados esos retazos llenos de dolor, silencios, secretos, lealtad, amistad, amor, idas y vueltas. También hay humor, que conste. Y hay un Toby. Lo que no hay es un epílogo. ¿Será que hay una segunda parte?
Mi obsesión por las historias sin cabos sueltos, quizás, podría conformarse con un epílogo que cierre todas las historias… pero las ganas de seguir leyendo prefieren una segunda parte.
Elizabeth Shaw es convocada nuevamente para trabajar para la familia a la cual a servido por tantos años, esté seria su ultimo trabajo antes de volver a sus tierras. En la casa de Tomás Hunter tendrá la misión de educar a Adela, pero no todo será tan sencillo, hay algo más que esconden con lo que tendrá que lidiar.
Entre a la historia sin saber mucho y me fue encantando en el momento. Todo lo que sucedia, la ambientación, las referencias literarias que mencionanban (Jane Eyre, Julio verne .....) de a poco te va conquistando.
En si el conflicto de la historia no me logro convencer del todo, como que en mi mente seguia prefiriendo un romance historico. Los personajes calzaban perfecto para ello.
La amistad de Mary con Elizabeth es preciosa! amada con locura, y sin dudas dan ganas de tomar té ingles con ellas. Los pequeños tienen su magia, sobre todo Enrique. La relación que tenía con Louisa como que algo me complica y no me convence del todo, pero entiendo todo al final. Tomás, me hubiera gustado ver un poco más de él.
Es una novela de misterio, con mucha intriga, una familia que empieza recomponerse y un amor que el tiempo no rompe.
Wow, no dudé un segundo en ponerle 5 estrellas a este libro. Lo amé demasiado...
Primero: La combinación de ficción histórica + romance de época es perfección ✨ Segundo: Trata de temas sociales, conflictos familiares, secretos que te dejarán boquiabierto y tiene una postura crítica Tercero: Es una lectura entrañable, con personajes que te llegan adentro, muy reales y me sentí demasiado identificada con la protagonista
Debo advertir que es una lectura que se plantea desde la cotidianidad, tiene un hilo conductor que para algunos puede ser lento, aunque personalmente eso me encantó, la narración, la saboree lentamente, poco a poco, imaginando esos lugares espléndidos y sintiendo mucho. Un plus es todas esas frases dignas de subrayar.
No conocía el libro, lo tomé por azar y fue la mejor decisión.😍🤌 DE MIS LIBROS FAVORITOS DE ESTE AÑO. ¡Por favor, léanlo!
Reseña difícil esta. Para los que no me conocen soy una seguidora ferviente de esta escritora, tengo todos sus libros y me encanta su estilo además de su forma de plantear protagonistas mujeres en variados matices pero siempre poseedoras de un espíritu singular. Este libro en particular planteó una historia un tanto rosa de los orígenes de Beth y demasiado poco clara del "misterio" que rodea el libro; lo primero no añadió mucho a la historia y lo segundo realmente fue un "algo" que quedó descolgado. Por otro lado si bien la esencia estricta de las institutrices está dibujada, los límites se me desdibujaron y la relación en si también se me tornó irreal y poco emotiva. En fin... por todo el resto que sí se mantuvo: escenarios históricos, respeto de modismos, estilo de redacción y mi sincero aprecio por la autora le dejan 3 estrellas y media para mi.
Margall es mi histórica preferida, nadie como ella para meterte en un túnel del tiempo y respirar otro tiempo. Este libro me fascinó. La historia es atraparte, de esos que no podes soltar y necesitas pasar pagina para saber que va a pasar. Pero lo que más destacó, fue que no empatice con sus protagonistas, de hecho ella me cae bastante mal y al él me dieron ganas de zarandearlo medio libro, y aun así la historia me atrapó y mucho. Hubo un giro que me resultó realmente inesperado, y que le da un sentido nuevo a la lectura que veníamos haciendo de la historia. El final si, siento que fue demasiado abierto, hubiera necesitado un epílogo (soy de las que gustan del después), aunque presiento una segunda parte.
Bueno, la verdad es que fue un comienzo un poco difícil, hubo capítulos que se hicieron cuesta arriba, pero a partir del capitulo 10 más o menos las cosas mejoraron. Esta historia está envuelta de misterios, enredos y secretos familiares, pero por sobre todos gente extraña. Unos jóvenes que se conocen a los 19 años en París, se enamoran pero por prejuicios no llevan su romance al siguiente nivel, puede ese amor sobrevivir al paso del tiempo? a continuación un poquito de SPOILER, así que mejor dejar de leer. + + + + + + + + + +
En cuanto al final, quiero saber que le respondió Miss Shaw a Tomás?? Esa pregunta un par de párrafos antes del final. Y la pobre Adela, que será de ella en el futuro, acaso tendrá un futuro?
La siguiente frase describe a la perfección a Miss Elizabeth Shaw: "Tengo fama de ser firme y serena, pero soy humana y a veces me canso".
Esta historia me encantó pero no únicamente por el romance. Lo que más disfruté fue el misterio y la intriga que nos acompañan en la lectura hasta el último tramo.
En los últimos capítulos pude sentir en mi pecho el dolor de Miss Shaw, de Tomás Hunter y el de todos los personajes; personajes que experimentaron cosas que nadie quisiera experimentar.
Mis personajes preferidos fueron, Enrique, Adela y Mary Sharp. Sin Mary, sin esa amiga fiel, Elizabeth no hubiera podido llegar al fin de esta historia, no hubiera podido vencer su orgullo...
Me gustó el viaje de la novela, pero fue como sus viajes en barco, donde todo terminaba no muy bien. Comprendo el final, ya que parecen personajes destinados a sufrir sin remedio, y que su vida o por el contexto no tienen lugar para finales felices, sí, va bien con la temática, pero resultó todo muy poco satisfactorio y abierto el final en especial, pareciera que la autora no se animó a dar un cierre más concreto. En cuanto a los personajes, Tomás es mi favorito y Elizabeth de momentos se volvía muy hartante su orgullo, pero no al nivel para dejar de leer. La escritura muy rápida y me agradaba mucho, me interesa leer más de esta autora.