"-Dijiste mi nombre -susurra con su grave voz. - Sellaste el pacto. Pediste por mi y me otorgaste la libertad de volver a este mundo, pero, al hacerlo, perdiste tu libertad, niña ingenua. Ahora me perteneces por completo - escupe aquellas palabras con una ronquedad espeluznante. Maldición, ¿Qué he hecho?”