Una noche de año nuevo, que pudiese ser cualquiera en cualquier barrio de la periferia de Santiago. Marta comienza a recordar al son de las cumbias que vaticinan y despiden los años. Sus recuerdos y memorias se mezclaran con otras voces que estarán guiando cada una de esa historias en torno al colegio, su nacimiento, sus amores adolescentes, sus lecturas y su vida en general. El debut de Nayareth Pino Luna nos evoca que las narraciones pueden estar envueltas en las peripecias propias de una noche cualquiera, pero que envueltas en las palabras precisas nos transportan por las emociones que cada una y uno de nosotros han vivido al momento de prepararnos para recibir un nuevo año. ¿Quién eres tú? Pareciese ser la pregunta que más de alguna vez nos hacemos en esa noche transnacional y en esta historia aparece como telón de fondo una pregunta que muchas veces no tiene una respuesta segura. Es a esos recuerdos y memorias que nos invita a sumergirnos esta increíble nueva escritora. Una lectura que parece perfecta para ir preparando este final de año.
(...) "𝘓𝘢 𝘮𝘢𝘭𝘦𝘵𝘢 𝘺𝘢 𝘦𝘴𝘵𝘢𝘣𝘢 𝘩𝘦𝘤𝘩𝘢, 𝘴𝘰𝘭𝘰 𝘲𝘶𝘦𝘥𝘢𝘣𝘢 𝘰𝘤𝘶𝘭𝘵𝘢𝘳𝘭𝘢 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘤𝘭ó𝘴𝘦𝘵 𝘩𝘢𝘴𝘵𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘭𝘦𝘨𝘢𝘳á 𝘙𝘪𝘤𝘢𝘳𝘥𝘰. 𝘌𝘴𝘰 𝘱𝘪𝘦𝘯𝘴𝘢 𝘎𝘢𝘣𝘳𝘪𝘦𝘭 𝘢𝘭 𝘳𝘦𝘤𝘰𝘳𝘥𝘢𝘳 𝘦𝘴𝘦 𝘥í𝘢. 𝘈𝘶𝘯𝘲𝘶𝘦 𝘢 𝘷𝘦𝘤𝘦𝘴 𝘥𝘶𝘥𝘢 𝘺 𝘦𝘴𝘱𝘦𝘤𝘶𝘭𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘔ó𝘯𝘪𝘤𝘢 𝘴𝘦 𝘧𝘶𝘦 𝘤𝘰𝘯 𝘥𝘰𝘴 𝘮𝘢𝘭𝘦𝘵𝘢𝘴 𝘺 𝘲𝘶𝘦 𝘥𝘰𝘴 𝘮𝘢𝘭𝘦𝘵𝘢𝘴 𝘦𝘳𝘢𝘯 𝘪𝘮𝘱𝘰𝘴𝘪𝘣𝘭𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘰𝘤𝘶𝘭𝘵𝘢𝘳 𝘦𝘯 𝘶𝘯𝘢 𝘤𝘢𝘴𝘢 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘦𝘴𝘢." "𝘓𝘦𝘰𝘯𝘰𝘳 𝘵𝘰𝘮ó 𝘵𝘰𝘥𝘰 𝘦𝘴𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘩𝘢𝘣𝘭𝘢𝘣𝘢 𝘥𝘦 𝘦𝘭𝘭𝘢 𝘺 𝘵𝘢𝘮𝘣𝘪é𝘯 𝘦𝘴𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘢𝘭𝘨𝘶𝘪𝘦𝘯 𝘱𝘰𝘥𝘳í𝘢 𝘤𝘰𝘯𝘧𝘶𝘯𝘥𝘪𝘳 𝘤𝘰𝘯 𝘦𝘭𝘭𝘢, 𝘤𝘰𝘯 𝘭𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘧𝘶𝘦. 𝘚𝘶𝘴 𝘤𝘶𝘢𝘥𝘦𝘳𝘯𝘰𝘴 𝘤𝘰𝘯 𝘥𝘪𝘣𝘶𝘫𝘰𝘴, 𝘴𝘶𝘴 𝘪𝘯𝘵𝘦𝘯𝘵𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘦𝘴𝘤𝘳𝘪𝘵𝘶𝘳𝘢. 𝘓𝘢𝘴 𝘳𝘦𝘷𝘪𝘴𝘵𝘢𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘧𝘪𝘯𝘨í𝘢 𝘭𝘦𝘦𝘳 𝘺 𝘲𝘶𝘦 𝘵𝘦𝘳𝘮𝘪𝘯𝘢𝘣𝘢 𝘳𝘢𝘺𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘤𝘰𝘯 𝘨𝘢𝘳𝘢𝘣𝘢𝘵𝘰𝘴 𝘢𝘭𝘦𝘢𝘵𝘰𝘳𝘪𝘰𝘴."𝘌𝘴𝘤𝘳𝘪𝘣𝘪𝘳 𝘦𝘳𝘢 𝘥𝘪𝘴𝘵𝘪𝘯𝘵𝘰. 𝘌𝘴𝘤𝘳𝘪𝘣𝘪𝘳 𝘦𝘳𝘢 𝘮𝘢𝘨𝘪𝘢 𝘯𝘦𝘨𝘳𝘢, 𝘦𝘴 𝘶𝘯 𝘳𝘪𝘵𝘶𝘢𝘭 𝘲𝘶𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘥𝘶𝘤𝘦 𝘢 𝘶𝘯 𝘭𝘶𝘨𝘢𝘳 𝘢𝘭 𝘲𝘶𝘦 𝘯𝘰 𝘴𝘢𝘣í𝘢𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘱𝘰𝘥í𝘢𝘴 𝘭𝘭𝘦𝘨𝘢𝘳, 𝘱𝘦𝘯𝘴ó 𝘢𝘭𝘨𝘶𝘯𝘢 𝘷𝘦𝘻. 𝘌𝘴𝘦 𝘭𝘶𝘨𝘢𝘳 𝘱𝘶𝘦𝘥𝘦 𝘴𝘦𝘳 𝘩ú𝘮𝘦𝘥𝘰 𝘰 𝘨𝘳𝘪𝘴; 𝘣𝘦𝘭𝘭𝘰 𝘰 𝘪𝘯𝘨𝘦𝘯𝘵𝘦. 𝘌𝘴𝘦 𝘭𝘶𝘨𝘢𝘳 𝘱𝘶𝘦𝘥𝘦 𝘴𝘦𝘳 𝘢 𝘰 𝘣, 𝘯𝘰 𝘪𝘮𝘱𝘰𝘳𝘵𝘢, 𝘥𝘦𝘴𝘤𝘰𝘯𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘴𝘶 𝘧𝘶𝘦𝘳𝘻𝘢, 𝘭𝘢 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢, 𝘭𝘢 𝘭𝘶𝘻 𝘺 —𝘭𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘴 𝘮á𝘴 𝘪𝘮𝘱𝘰𝘳𝘵𝘢𝘯𝘵𝘦— 𝘴𝘶 𝘴𝘰𝘯𝘪𝘥𝘰 𝘰 𝘴𝘶 𝘤𝘰𝘮𝘱𝘭𝘦𝘵𝘰 𝘴𝘪𝘭𝘦𝘯𝘤𝘪𝘰./ 𝘓𝘦𝘰𝘯𝘰𝘳 𝘵𝘦𝘯í𝘢 𝘮𝘪𝘦𝘥𝘰 𝘥𝘦 𝘪𝘳 𝘢 𝘦𝘴𝘦 𝘭𝘶𝘨𝘢𝘳 𝘲𝘶𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘥𝘶𝘤𝘦 𝘭𝘢 𝘱𝘢𝘭𝘢𝘣𝘳𝘢 𝘦𝘴𝘤𝘳𝘪𝘵𝘢." (...)