La experiencia de la maternidad no podía quedar fuera de la narrativa de Valérie Mréjen, una autora que ha hecho de la escritura autobiográfica su emblema. Este libro, original y personalísimo, arranca en el taxi que recorre el trayecto que va desde el hospital donde la narradora acaba de dar a luz hasta la casa familiar, un taxi que ocupan la madre, el padre y esa tercera persona recién incrustada en sus vidas con la fuerza de un fenómeno sobrenatural indescifrable, casi más cerca del milagro que de la biología.
La autora intenta comprender el trastorno que supone el nacimiento de un bebé en el día a día de una pareja, pero también en su percepción del mundo hasta ese instante, y para ello va intercalando bellísimas escenas en las que mira a través de los ojos de la hija. Todo lo que ve de pronto se impregna de un hondo sentimiento: el embeleso de la primera vez. Así pues, al observar cuanto la rodea con esa mirada nueva, alborozada y perpleja, la madre comprueba que, aunque todo sigue igual –el Sena, los castaños de Indias, el cielo, las farolas, los transeúntes–, todo es diferente. Si, por un lado, la mera presencia de la niña cambia los comportamientos de allegados y desconocidos, por el otro, los objetos cotidianos cobran una inusitada relevancia al convertirse, bien en peligros acechantes, bien en guiños que suscitan sonrisas a unos padres cuarentones exhaustos, desbordados y rendidos a su criatura.
Con la objetividad pura de una cámara cinematográfica, Valérie Mréjen despliega una prosa sumamente plástica a la vez que precisa y distante, repleta de cómicos y reveladores momentos –como el nacimiento de un léxico familiar– y de lúcidas reflexiones, para hablarnos de la experiencia íntima de ser madre al tiempo que teje toda una poética de la mirada en la que la contención y la ternura se entreveran de un modo magistral.
Valérie Mréjen, née en 1969 à Paris, est une romancière, plasticienne et vidéaste française. Elle développe son travail à partir d'événements du quotidien, de détails cruels et burlesques de l'existence, de souvenirs, de lieux communs ou de malentendus.
Ses œuvres ont été présentées dans de nombreuses expositions en France comme à l’étranger. Une rétrospective a eu lieu à la galerie du Jeu de paume1 en 2008.
“Tarda un tiempo en poder decir ‘mi hija’. No le resulta natural. Ni siquiera después del parto está segura de poder pronunciar esas palabras. Prefiere que otros las digan primero. Necesita haberlas oído varias veces, sobre todo de la boca de las autoridades administrativas, y asegurarse de que no hay trampa alguna antes de pronunciarlas ella.”
Pues chica… qué quieres que te diga… ni fu ni fa… tiene momentos interesantes en torno a la maternidad y al brutal cambio que supone en la vida, hay pasajes con una escritura tierna y delicada que son muy apetecibles, pero ni llega a una profundidad como para reflexionar y charlar sobre el tema ni es tan superficial como para quedarte con la anécdota… un poco yogur natural.
“Eso es lo que enseñan los cuentos: a vivir las experiencias y, por lo tanto, a dejarse en el camino parte de la inocencia, a perder las ilusiones intentando a la vez permanecer puros, a no endurecernos demasiado”.
Una mirada fotográfica a la maternidad. La autora pone un grano angular sobre la aparición de esa "tercera persona" que irrumpe en la vida de pareja. Quizá lo mejor del libro es la manera en que intercala estampas en las que mira a través de los ojos de la hija.
a mí los temas relacionados con la experiencia íntima sobre la maternidad me pueden y me ganan, pero este libro no es el caso. ai cari qué impersonal y superficial todo... no sé, será que yo soy una intensa pero he notado una prosa muy distante asaghhhhhg...!!? (2,25)
Cute. Tardé mucho en terminarlo porque a la vez estaba leyendo otras cosas, y creo que eso ha hecho que me gustara menos. Quizá si no lo hubiera leído de a poquitos me habría gustado más.
Me gustó mucho la prosa. Un libro entretenido y fácil de leer. Se me hizo una lectura bella y personal, que siento que cualquiera podría percibir aún cuando no se es madre.
La traducción es floja, distrae bastante y genera fragmentos raros. Por lo demás, un formato novedoso lleno de imágenes entrañables y un humor muy sutil.