Esteve y Judit forman una de esas parejas inimaginables. Ella es una reconocida investigadora que trabaja para uno de los centros de investigación biomédica más prestigiosos del mundo. Él, un agente la policía abducido por el complicado caso de unas desapariciones que han puesto en jaque su carrera y su estabilidad emocional.
Sus vidas experimentan un giro radical cuando Judit, de manera accidental, descubre que su laboratorio esconde una morgue plagada de cadáveres atrozmente mutilados, relacionados, no solo con las desapariciones que investiga Esteve, sino también con una catástrofe biológica que, si no se detiene a tiempo, desencadenará un evento ligado a la extinción.
La danza de la Libélula es un thriller psicológico muy interesante. Una premisa que va a toda velocidad y que me ha atrapado desde la primera página. Ha estado muy bien el giro sobre las desapariciones y las muertes y el verdadero monstruo que se esconde tras estos sucesos. Hay dos claros personajes principales. Judit, la chica que trabaja en un centro de investigación biomédica y Esteve, su pareja, que, a la vez, es un agente de policía que investiga lo que está ocurriendo paralelamente. Me ha gustado que todo esté relacionado.
Las historias con catástrofes biológicas me gustan mucho, pero La Danza de la Libélula me ha sabido a poco, porque cuando comienza el verdadero problema la historia se termina. No obstante, he disfrutado leyéndola, así que recomiendo su lectura a todo aquel que tenga ganas de tensión, muertes y monstruos. Además, me ha gustado mucho que esté ambientada en Barcelona y sus metros (a los que, por cierto, ya no volveré a ver igual). Hay momentos muy intensos, como cuando los trabajadores se meten en los túneles. Qué agonía y cómo lo describe Manuel… O momentos cuando salta la alerta marciana en el centro de investigación. Qué miedo lo que Judit va viendo a través de las pantallas y lo que le ocurre a sus compañeros. También quiero destacar el tema del Proyecto Svarog. Me ha parecido muy interesante la historia y como se crea la criatura. Algo que no me ha acabado de convencer ha sido el final y lo que le ocurre a Judit. Creo, pero esto es más un gusto personal, que me hubiera gustado más que la criatura hubiera procedido de otra manera para seguir con su estirpe.
En definitiva, quiero felicitar a Manuel por esta trepidante historia y ojalá se anime a escribir la continuación.