¿Quién dice que no es posible viajar conjugando veganismo y sostenibilidad? Madridvegano.es, fundado por Elisa Blanco Barba, es uno de los blogs más leídos sobre veganismo y respeto animal y medioambiental. En el libro Viaja vegano, Elisa Blanco Barba nos proporciona un montón de buenos consejos para todos los viajeros consientes y respetuosos con los animales, el medioambiente y el mantenimiento de la economía, las tradiciones y los recursos locales. A través de varios capítulos se van desarrollando temas fundamentales como la planificacion del viaje, qué destinos elegir, alojamientos, medios de transportes, cómo organizar las comidas, viajar con niños o con mascotas y un largo etcéra .
Hay ciertos aspectos de este libro que no me convencen y que me lo vuelven tedioso, empezando por su narradora. Muchas de sus intervenciones me dan a entender constantemente que el veganismo es una cuestión clasista. Sus propuestas económicas y ecológicas solo están permitidas para aquellos que cobran un buen sueldo, no para mí y para la gente de mi entorno. Y esto es bastante ridículo, porque conozco a veganos que no tienen el poder adquisitivo de clase media que tiene Blanco Barba y que nunca podrían viajar a muchos de estos sitios y alojarse en muchos de los establecimientos o permitirse comer en estos restaurantes que solo por poner que tienen carta vegana, te inflan el precio. Su visión también es claramente urbanita, muy distinta de la situación de los veggies y vegans que vivimos en pueblos con pocas opciones.
Además, hay ciertos puntos en los que no estoy nada de acuerdo con ella, como es el tema de los parques acuáticos o los bufés libres genéricos. Me sorprende que los defienda siendo vegana con el impacto climático que tienen este tipo de negocios.
Por otro lado, está el tema de que cuando no habla de lugares concretos para comer o dormir, todo recae en la vaguedad. Es una repetición constante de "hay muchas opciones", algo que los que accedemos al libro ya sabemos. Lo que queremos saber es dónde y cómo.
Luego están las narraciones de sus experiencias personales. Algunas son interesantes y enlazan con el tema del apartado o del libro en general, pero otras no hay por donde cogerlas. Es mejor saltarlas porque solo empobrecen aún más la experiencia de leer el libro.
Y ahora llegamos a la corrección. No es solo que el libro esté mal redactado en según que tramos, sino ¡que está pésimamente corregido! Se nota que se ha escrito con prisas y con poca lucidez, que la editorial lo ha mimado poco. Al menos, eso sí, el trabajo gráfico de selección de fotografías e ilustraciones hace el libro atractivo, pero me sugiere la idea de producto editorial que busca desesperadamente vender, no importando si alguien lee el libro o no. Y eso es verdaderamente lamentable a nivel editorial. ¡Sobre todo cuando hablamos de que el libro trata de algo tan importante como un movimiento social que pretende sanar el planeta!
Ahora que ya expuse mis contras, paso a los pros. El libro tiene una buena intención. La estructura que sigue es buena y hubiera dado para mucho si se hubiera sabido desarrollar y no se quedara solo en el esqueleto. He aprendido algunas cosas que deberían preocuparme que desconocía y algún platillo nuevo, lo que no está mal. ¿Considero que el libro puede ser bueno para alguien que se está planteando empezar con el veganismo/vegetarianismo? Sí, siempre que tenga el poder adquisitivo de la autora. Pero.... su público no es ese. Porque quien compra este tipo de libros ya está convencido, lleva varios años dentro del cambio y pocas cosas nuevas va a encontrar aquí. Una síntesis general y poco más.