«En este libro se enlazan brillantes aforismos que sintetizan la vida, entre personajes humanos y comparten, todos, un apego hacia el lenguaje, pero en especial –y acaso más revelador– hacia el silencio. En mesurados diálogos y hondos soliloquios, Daydí-Tolson guía a su lector por la aparente dispersión de la memoria hacia un espacio cada vez más infinito. Con la pericia del hombre que ha leído mucho y andado mucho (a la manera del Quijote), se sienta con nosotros a presidir la ausencia antes de concluir con una sentencia tan sencilla como "No pasa el tiempo en la muerte".Marisol Vera Guerra. Veintitrés historias de alta manufactura fluyen con naturalidad combinando ficción y memoria personal, en las que queda evidente la vocación literaria que ha marcado el destino de su autor, la elegancia del lenguaje, la cadencia exquisita y discreta que a lo largo de tantos años ha logrado establecer como su sello personal.»—Alfredo Ávalos