Cuando empecé a leer “El diablo también” me sorprendí gratamente de su oscuro, morboso y retorcido sentido del humor. Reconozco que casi llegando al final, tuve que esperar y como Joey de Friends, poner en el congelador -metafóricamente- un rato esos cuentos, al menos hasta que el asco, la náusea y las infinitas ganas de terminarlo cesaran. Muy recomendado para terminar el verano.
El autor nos atrapa con 9 cuentos que desde la normalidad comienzan a esbozar atisbos que algo no esta bien, hasta que cada cuento termina mostrándonos que la normalidad es mas cruel y bizarra de lo que creemos.