«Conviértete en quien eres» dice un verso de Píndaro. Nietzsche se apropió de la sentencia como lema personal. Pero: ¿y si quienes somos es Don Nadie o Don Fracaso Reiterado o Doña Nostalgia Eterna? Los que no narra la saga rota de una generación de personajes que no llegaron a la meta de sí mismos. Por el contrario, con el paso del tiempo se fueron alejando. Este grupo de amigos, o casi, se conocieron de jóvenes, en la secundaria; los unieron el gusto por la literatura y la música, los diversos ritos de iniciación propios de la edad —el alcohol, las drogas, el sexo— y la admiración por un maestro que sería su guía, entre otras cosas, en extraviarse para siempre. El narrador de este libro, que se funde y confunde con el autor, también forma parte de esa constelación accidentada, cuyos miembros están vinculados por hilos invisibles de cariño, envidia y enfermedad.
Este escritor siempre tiene una historia para hacernos reflexionar, esta no es la excepción, las historias de 6 personajes (incluido el narrador) que en su juventud tenían grandes planes y que por una u otra razón no lograron su cometido, además como si esto no fuera suficientemente frustrante se enfrentaron hacía sus últimos años a situaciones complicadas.
Leer estas historias sobre los que no lograron ser todo lo que su potencial decía que podían ser es un poco abrumador y por supuesto desesperanzador, como no identificarse con esos planes a futuro y que seguimos dejando en el tintero sin darnos cuenta que el futuro es hoy.
Esta novela me hizo pensar en lo graciosa, irónica y cruel que puede ser la vida y también la ficción. La novela cuenta las vidas de un grupo de amigos con ambiciones literarias pero que, por distintas circunstancias, no pueden lograrlo; ante ellos se interponen múltiples obstáculos: drogas, enfermedades, fracasos, eventos ineludibles y el peso de lo que pudo haber pasado.
Álvaro Uribe tiene una facilidad para llegar a las cavernas más profundas del corazón humano, lugares donde se esconden el odio, el rencor, el resentimiento; pero también la admiración disfrazada de obsesión. El capítulo de "El extra" es atroz ´pues el narrador, tal como la vida misma, no muestra ningún empacho en arruinar a su personaje, en aplastar cada mínimo anhelo de superación.
Por último creo que este libro alcanza a explorar muchos temas: los códigos tácitos de la masculinidad, la fragilidad humana, el desencanto del mundo adulto, y también lo fácil que es transitar del amor al odio, de la vida a la destrucción y de la amistad al rencor. Creo que es una novela muy redonda y que muestra una consciencia de escritura muy marcada.
Un triste, a la vez que notabilísimo ejercicio de la memoria a través de una galería de personajes tan humanos como entrañables; con ciertas reminiscencias de El Malogrado, de Bernhard, pero con una vena aún más agridulce, Álvaro Uribe nos deja su última novela como el hermoso canto de cisne de una narrativa brillante, aguda y necesaria. Se extrañará muchísimo a un escritor como Álvaro Uribe, apostando siempre por la buena ejecución de una escritura cuyo estilo apunta siempre a la epopeya (íntima) como eje de su proyecto literario.
La sinopsis me hizo pensar que tendría cosas que no tuvo, pero fue una lectura muy interesante. Pensaba que no me iba a afectar, pero luego llegó la parte final y pudo conmoverme.
A veces la vida se nos va entre los dedos y este libro de una extraña manera me hizo sentir mejor al respecto. Que la vida no es como nos imaginábamos en la secundaria y en la prepa y a veces no llegamos a lo que soñábamos, y la verdad, está bien. No somos los únicos que no, y está bien.
Me costó entender bien que estaba leyendo hasta que terminé de leerlo. Hasta la mitad, funciona como una especie de “memorias”, pero cambia también la forma de cómo se narra este libro, aunque pareciera que los sentimientos y emociones del narrador fueran siempre muy parecidas. De todos modos, es un libro gracioso, cruel, irónico, que nos muestra que “qué pasa con las grandes promesas”, con aquellos que nunca llegan a cumplir las expectativas planteadas, “los que no”. Me gusta como se aborda también la temática de las masculinidades frágiles, el concepto de amistad por etapas, el hecho de que con el tiempo los círculos se reduzcan, y que quienes en un momento de la vida, fueron todo, luego sean perfectos desconocidos.
Es un libro muy diferente a lo que suelo leer pero aún así me resultó muy atrapante. Al inicio me resultó un poco confuso ya que no sabía para donde iba la historia pero una vez que le agarre el ritmo fue muy interesante. La forma en que el narrador no es el protagonista y su objetivo es narrar la historia de otras personas fue una perspectiva diferente y atrayente (a veces un poco pretenciosa), sin embargo creo que logra muy bien el objetivo de mostrar la historia de los que no lograron lo que querían, los que no llegaron dónde deseaban, los que no.
PD: Como dato extra creo que tiene varias cosas funables pero como tal no afectan la historia (espero jsjsjs).
Eligiendolo por la portada, desconocía que parte de este título eran memorias del autor hasta mitad del libro. Esta obra nos muestra en distintas historias, como un persona teniendo todas las herramientas a su disposición o el potencial suficiente para cumplir grandes ambiciones, personales o esperadas por los demás, pueden tomar decisiones o estar involucrado en situaciones que terminan por destruir las metas propuestas, por lo que terminan con una vida frustrada. Este título me engachó lo suficiente para leerlo de un jalón y buscar otras obras de Álvaro Uribe.
Este libro empieza con una narrativa que me hizo pensar que sería la de todo el libro pero páginas más adelante cambia por completo. Nostalgia, reflexión y anhelos no cumplidos podrían describir parte de esta novela, personajes que se vuelven entrañables y descripciones de lugares que te hacen viajar con ellos desde su juventud hasta su vejez y últimos días.
Me fascinó la exquisita narrativa de este libro, el autor nos revela las memorias de su vida rodeado de “Los que no”, siendo el mismo tan espectador como protagonista, tan ajeno como propio, de los que no vivieron todo lo que habrían podido vivir. Los que no hicieron todo lo que habrían podido hacer. Los que no están completos. Los que no.
Es un libro más bien autobiográfico, sobre gente que ha fracasado. Está bien para pasar el rato, algunas reflexiones profundas durante el desarrollo del texto, un texto muy personal para el autor, imagino.
Es un libro bastante bueno y entretenido, pero no logró cumplir todas las expectativas que yo tenía fijado en él. Aún así es una lectura que se disfruta