Relata la historia de un pueblo lleno de vida. Risas de niños, vecinos saludándose por sus nombres, familias y amigos degustando café,. Eran escenas habituales. Nadie imaginó que la llegada de la noche negra les cambiaría todo.
Sucedió en medio de un estruendos con fuertes ráfagas y una luz enceguecedora. Entre gritos, llantos y desesperación, el pueblo quedó en caos y con muchos desaparecidos.
La noche negra acabó con lo inimaginable: el sol. Su reemplazo fueron lámparas, velas y la Luz de la luna. Hubo mucha desolación y puertas con cerrojo protegiendo a las atemorizadas familias. Sin amaneceres ni atardeceres, la palidez de las estrellas y el cese del canto de los grillos, era el único que indicaba un nuevo día.
El rumor que los misterios de la noche negra comenzaron en el bosque de Disdán, se esparció pronto. Una carta de despedida en medio de una noche de desesperación bastó para que Leila eligiera su destino.
Marchó hacia el bosque que ahora parecía prohibido, con el retrato de sus padres y la esperanza de encontrarlos. Con probabilidades de sobrevivir inciertas y un principio y fin imperceptible de Disdán, buscaba con ansiedad una respuesta.
A partir de ese momento , se revelan grandes verdades y la esperanza de ver de nuevo el sol. ¿ Qué era la casa de Hunttintoe ? , ¿ Podría el bosque esconder el último rayo de luz solar ?, ¿ Que significaba la aparición de los hombres con barba ?. La aventura de Leila y el destino del pueblo está lejos de terminar, es más, ni siquiera ha comenzado.
Una genialidad de libro. Los personajes están bien desarrollados y el mundo, el bosque… todo es tan increíble. Además me encantó que no tuviera un trasfondo romántico sino más familiar. Eso hace al libro interesante porque no tiene una premisa romántica de por medio, como la mayoría de estos libros suelen tener.