Una familia unida de pronto ve su día a día interrumpido por una enfermedad devoradora. Una chica joven relata con ternura y crudeza los últimos días junto a su padre. Mientras descansa sedado, ella recrea la vida itinerante que han compartido, luchando por mantener la alegría en los momentos más difíciles. El relato intercala el presente en el hospital con recuerdos de viajes por América Latina, un continente que conocemos a través de personajes pintorescos y sus costumbres. Entreverados con anécdotas familiares, la protagonista confiesa los profundos miedos que nos asaltan a todos cuando nos encontramos de frente con la muerte. El lector se identifica con sentimientos tan humanos como la rabia, el terror, el dolor, la nostalgia, el miedo al olvido. La historia es un homenaje a las ganas de vivir frente a la muerte, una historia de amor, de agradecimiento, de despedida, de curación. Una forma original de tratar el tema universal de la muerte del padre.
Es editora y asesora literaria. Escribe sobre letras en revistas digitales y ha publicado recientemente su primera novela, Las palabras que te guardan (Triacastela, 2021). Escribe y lee por trabajo y, en sus ratos libres, escribe y lee por placer. Poesía también eres tú (HDV, 2021) es su segunda obra publicada.
Licenciada en Periodismo con Diplomatura Internacional, estudió la carrera entre Madrid y Nueva York. Ha vivido en distintos países de América (Puerto Rico, Brasil, Perú, Estados Unidos), una experiencia que ha enriquecido sus escritos y sus amistades. Ahora reside en Madrid con su familia y mantiene el gusto por viajar, aunque su lugar predilecto en el mundo es su pueblo, Bienservida (Albacete).
“Existes en cada promesa cumplida. Vives en mi risa. Te guardo en mis palabras.”
Recuerdo cuando murió mi abuelo. Yo tenía 7 años. Y no lloré. No por que no sintiera tristeza o pena. Todo lo contrario: estaba desolada. Pero ahora lo pienso y a una niña tan pequeña, a la que la muerte le era completamente ajena hasta ese momento, ¿como debía reaccionar?
Paloma perdió a su padre y no lloró. Y estoy segura de que no fue porque no estuviera rota por dentro. Es que a veces llora el corazón y llora el alma. A veces la tristeza de invade hasta el punto que te deja inmunizada.
“Las palabras que te guardan” es el viaje de una hija al momento en el que perdió a su padre. Intercalando los momentos de máxima felicidad con los días más oscuros de su progenitor.
Conozco esa sensación, cuando pierdes a a alguien y el mundo que te rodea fija su mirada sobre ti casi obligándote a llorar. Que parece que si no lo haces, no estás triste. Hay muchas otras formas de estar triste.
Paloma recoge en este libro el testimonio de su experiencia como hija de su padre. Las palabras de una mujer que sigue echando de menos a ese hombre que la marcó.
¿Se deja algún día de echar de menos? Yo creo que la respuesta es no. Nunca se deja de echar de menos. Y nunca se olvida. Pero el dolor sí se olvida. Se va atenuando. Para dar paso a los recuerdos, a los recuerdos felices.
Paloma supo guardar lo recuerdos de su padre en este libro. Hizo de este relato una caja donde cuidar, para siempre, a su padre. Para poder abrirla de vez en cuando y gracias a esas palabras, volver a pasar por el corazón.
«Se trataba de inculcarme un importante y delicado trabajo de echar y cuidar mi raíces.» * «No lloré cuando murió mi padre.» Así comienza esta íntima historia autobiografiada.
Aparentemente sencilla, graciosa, rebosante de ternura, demoledora en ocasiones y tremendamente descriptiva, nos coge de la mano y nos coloca junto Isabel y juntas recorremos su infancia y adolescencia, y los últimos días de su padre. En pocas páginas he viajado a la República Dominicana donde comí en la caja de cerillas con el ruido de los coquís de fondo. En São Paulo, me sentí diminuta yendo en coche entre sus rascacielos. Y en Bienservida descubrí el olor de su tierra en verano sentada en los soportales de la plaza. «Para mí Bienservida era el mejor lugar del mundo porque siempre estaba la abuela.» ✨
* Me ha fascinado la estructura: se alternan pequeñas partes de distintas líneas temporales. Así, Paloma nos narra su historia: la de su padre y su familia.
La premisa del libro es bien sencilla: la carta de despedida de una hija a su padre. Por tanto, conocemos de antemano el desenlace del libro. Pero, entonces ¿cómo es posible que termine llorando y teniendo que cerrar el libro para coger aire cada dos páginas? La respuesta es, también, muy sencilla: la pluma de su autora. Su pluma denota la diferencia porque tiene la proeza de hacernos pasar de la sonrisa a las lágrimas en cuestión dos párrafos.
Me ha hecho reencontrarme con dolores pasados y con dolores futuros, que aún no he sentido pero que sentiré. * He querido leer a Paloma a “cachitos”. Estirando y disfrutando cada página y dando la bienvenida a todas las emociones que me han evocado sus palabras. Tan bien dichas, tan bien escogidas, con absoluta honestidad y ternura. Crudas a veces. Nostálgicas otras tantas. No me cansaré de decirlo: las historias más simples, más cotidianas, más de estar por casa, son siempre las más poderosas 🤍 * Gracias por confiar en mí y abrirme las puertas a esta entrañable aventura. Las palabras de Paloma duelen porque son la vida misma y dejan un poso inmenso de buenos sentimientos. Esas palabras… las voy a guardar conmigo siempre 💛
Las palabras que te guardan es la última despedida a un padre, un "adiós" tierno y doloroso. En paz, silencioso. Un último grito ahogado con el que no pude aguantar las lágrimas durante las casi 200 páginas que te guardan. No puedo expresar lo que he sentido con este libro, más allá de que sólo sabía llorar y leer. Y llorar. A pesar de todas mis lágrimas, también he sonreído y he reído, he sentido la inmensidad de todas las ciudades y países en los que Isabel vive, he olido cada uno de los aromas y saboreado cada plato que describía, y he bailado cada canción que sonaba, pero sin olvidar las raíces que se agarran fuerte a la tierra de donde una es. Está escrito con una dulzura, un cariño, y una delicadeza increíble. He sentido todas las emociones habidas y por haber. He tenido que parar en varias ocasiones para respirar y secarme las lágrimas, porque me ahogaba yo sola. Gracias, Paloma, por hablar de un tema tan complicado como es la muerte (y más la de un padre) y hacer que el sabor final sea dulce, en vez de amargo.
An impressive debut novel. (Full disclosure: the author was my student, years ago.) A daughter's paean to her late father and his untimely demise, nicely interwoven with autobiographical (?) details.
The voice of the protagonist (the daughter, who quotes her father generously in this well-crafted Bildungsroman) is wholly believable, and the flashbacks, which often irritate me if not skillfully done, are handled well. The portrait of the father is a bit idealistic, and every other character is a bit player (even the mother, who is saved from being a sidekick by artfully managing difficult transitions for her daughter).
Writing well is underrated. Serrano writes well. I hope she has another novel in her. I promise to read it.
Es un libro generoso y crudo a la vez. Te hace pasar por mil emociones y ver la vida como es, un gran regalo. Es capaz de hacerte llorar de alegría y de tristeza y volver de nuevo a la esperanza y al amor más absoluto. Lo recomiendo para cualquier entusiasta de la vida y de la familia, porque sus palabras son capaces de mecerte y hacerte creer que una vida vivida con amor es lo único que importa.
Un libro con una historia tan real que la vives desde dentro, sintiendo cada palabra escrita.
Esta todo escrito con mucho mimo, los recuerdos son relatados como si de una carta se tratara, dirigida a su padre. Pasamos de estar llorando a tener una sonrisa sólo con pasar una página.
Es una historia que sí os pasa como a mi, que mi padre lo es todo, os hará sentir cada palabra y cada emoción como propia, sintiéndose la narradora del libro.
Es una novela corta, de 181 páginas, pero con una historia intensa y emocional.
Para mí a sido un placer poder leer y descubrir esta obra, Paloma tiene una pluma real, dulce y muy próxima al lector, causando una lectura rápida y ágil.
Es un libro que te engancha desde la primera página. En el se ve reflejado las vivencias y desventuras de la autora. Tiene partes muy duras. No es apto para cualquier tipo de público.
🔸Isabel, nuestra protagonista, relata los últimos momentos vividos con su padre a través de un viaje al pasado que abarca desde Otoño de 1995 hasta Abril del año 2008. 🔸Combina las sensaciones que experimenta en la habitación de un hospital, con la historia de su infancia recorriendo mundo al lado de sus padres 🌍 🔸Junto a Isabel y su familia he estado en lugares maravillosos. Partiendo de Bienservida, su pueblo natal, he visitado Puerto Rico, Sáo Paulo… y otros que te recomiendo descubrir por ti mism@. 🔸Me ha sorprendido y maravillado al mismo tiempo la capacidad de adaptación de ésta niña que se convierte en una adolescente reservada, poco habladora, muy sociable e inteligente. 🔸Con unos valores familiares muy arraigados Isabel debe encajar su vida sin el pilar fundamental que la sustenta, Vicente, su padre 💞 🔸Una vida impresa en las páginas de un libro 📖 🔸Anécdotas, risas, tradiciones y lugares extraordinarios, rememorados ante la presencia de una implacable enfermedad. 🔸La pluma de la autora se caracteriza por su dulzura, cercanía y realismo, lo que conlleva a empatizar con Isabel al instante. 🔸Los 5️⃣ capítulos se suceden alternando pasado y presente, amenizando su lectura, ágil y adictiva. 🔸Al leer me mecía entre la tristeza y alegría pero en todo momento se ha mantenido un sentimiento en mi, la admiración. 🔸La sinopsis despertó mi interés 🤔, aunque pensé que me enfrentaba a algo que podía resquebrajar mis propios cimientos. 🔸Debido a mis circunstancias personales acompañé a Isabel con prudencia y respeto. 🔸Hace 7 años, en el mes de Abril, perdí a mi padre tras el azote de una larga enfermedad. 🔸A través de Isabel y Vicente me he reencontrado con él 🧡 🔸Compartiendo risas, he acariciado de nuevo su mano, he recordado momentos inolvidables y he viajado a través del tiempo para decir de nuevo "adiós" ⏳ 🔸Al cerrar el libro lo he mantenido en mis manos aferrándome a él 🥰 🔸Desde las primeras líneas un pensamiento tomó fuerza. "Las palabras que te guardan" debía llegar a mí, precioso regalo del destino 🎁
El padre de la narradora vive sus últimos momentos en el hospital, víctima de un cáncer irreversible. A pie de cama y con los sentimientos a flor de piel, su hija entabla con él una especie de conversación íntima a base de recuerdos comunes teñidos en esta amarga tesitura de ternura y de nostalgia.
Entiendo la novela en clave autobiográfica (aunque no quisiera confundir al narrador con el autor) y también como una despedida. La autora evoca con añoranza los momentos compartidos por la familia durante la infancia, una vida itinerante que los llevó a vivir largos periodos en Puerto Rico, Brasil y Perú. Un repaso por aquellos momentos en los que una vez pasados nos damos cuenta de que entonces fuimos felices y quizá no lo sabíamos.
De esas estancias en los países latinoamericanos hace unas descripciones muy vivas y dinámicas, llenas de color, exotismo y sabores. Una visión seguramente privilegiada de esos lugares -debido a la desahogada economía familiar- que deja entrever, no obstante, la tensión peligrosa de algunos de ellos («En Brasil morían más personas por homicidios que por accidentes de tráfico») y que apunta hacia la necesidad de mantener ciertos arraigos básicos. Y es ahí donde recuerda emocionada la presencia reconfortante de sus padres más allá de los cambios de escenario, siempre una constante, un ancla.
La novela se desarrolla sin sorpresas ni sustos, construida con frases cortas y directas, un lenguaje sencillo y cercano, alimentado por el cariño, y un cuidado equilibrio entre la emoción y la serenidad.
Como notas negativas desde mi gusto personal: me ha faltado algo de contraste, claroscuros, malicia. Y me ha sobrado un poco de… pijerío: colegios angloamericanos, campos de golf, asistentes varios.