Por cada uno de los dedos de nuestras manos, una historia; son relatos acerca de valores, la importancia de la familia y la necesidad del respeto y la solidaridad con los demás.
En general, es un libro con historias muy lindas que tributan a los valores de la familia y la amistad. Me pareció muy interesante que antes de presentar los cuentos hayan dicho que los dedos de las manos nos sirven para inventar y contar historias, sin embargo, al llegar al último dedo (última historia) no sigue nada más. Me hubiera gustado que el autor retomará la idea del inicio, decir, por ejemplo, cómo se terminan los cuentos.
Aun así, sigue siendo un libro muy bonito para la infancia, hay cuentos que tocaron mi corazón de niña y me recordaron a mi misma. También creo que, a pesar de ser literatura infantil, tiene una lectura entrelineas muy potente que nos dice mucho sobre cómo los adultos tratan y ven a los niños. Pienso que hay una fuerte crítica hacia el adultocentrismo que minimiza las necesidades infantiles, esto lo vi fuertemente en el último cuento sobre Pelayo, un niño inquieto a quien le regalaron un computador para que no moleste ni preocupe a sus padres.
Así como se habla de adultos impacientes con sus hijos, también se habla de la justicia ante la discriminación étnica, el valor hacia los ancestros, el orgullo del propio origen y la valentía para ser hermana mayor. Son 10 historias muy interesantes que resaltan por su sencillez y nos recuerdan la infancia.