La versificación del libro Hechos de los Apóstoles es fiel al texto en el cual se inspira. Sigue el orden descrito por Lucas y las subdivisiones temáticas de traducciones tradicionales. Las formas verbales tienen el sabor del castellano clásico, pero el lenguaje en general presenta algunos giros idiomáticos contemporáneos. El empleo del verso endecasílabo mantiene la solemnidad del relato bíblico y contribuye a su memorización.