Niria está destinada a casarse con el rey Héctor, a quien odia por ser el asesino de su hermana. Pero el mismo día de su boda despierta en un castillo vacío. Se trata del mismo castillo del rey Héctor, pero falta el personal, los habitantes y todo aquello que recuerde a la época en que estuvo viviendo allí. Además, una gruesa capa de polvo lo cubre todo. Tras conseguir salir de allí, Niria descubre que ha despertado quinientos años después del día para el que estaba programada su boda.
En este inquietante mundo en el que ha despertado, su camino se cruzará con Álex, con Lorena y con una extraña enfermedad llamada "El mal de Casandra".
Conocí esta obra de casualidad, y me alegro un montón porque no creo que hubiera encontrado el libro de otro modo.
Alerta, su autora, nos ofrece una bonita fantasía juvenil con muy pocos personajes, pero están tan bien creados que no necesitas más.
La narración en tercera persona, la estupenda ambientación, los capítulos cortos y el lenguaje sencillo hacen que te metas en la obra casi sin darte cuenta.
Al principio, en la parte del pasado, parecía que estaba leyendo un cuento, y me ha sorprendido gratamente la pluma de la autora y su forma de transmitir esa sensación de antigüedad.
Cuando Niria llega al año 2109 se sorprende de cada cosa que ve, y nuevamente la autora consigue transmitirnos su frustración y el desconcierto de las personas que se la encuentran.
Los personajes están bien descritos y es fácil empatizar con ellos, tanto con la princesa como con los jóvenes del futuro. Me han encantado Niria, Álex, Lorena y el pequeño Lucas.
De la explicación del viaje temporal, y de las situaciones en las que se meten los personajes, no os puedo contar gran cosa sin desvelar demasiado. Tan solo que la historia me ha gustado mucho, la fusión de leyenda con realidad está muy bien lograda, y resulta creíble, dentro de lo que es un libro de fantasía.
Nos muestra cómo el temor y el desconocimiento hacen que ignoremos lo que tenemos delante y se pierdan conocimientos, una y otra vez, con el paso de los años. No siempre la explicación más sencilla es la correcta y complicamos las cosas sin necesidad.
Pero también comentemos los mismos errores de forma reiterada y nuestro planeta paga el precio. Me gusta el mensaje ecologista que nos transmite la obra.
El romance resulta natural y creíble. Es un complemento perfecto para el resto de la historia y está bien integrado.
La parte de la enfermedad conocida como El mal de Casandra está bien explicada y, aunque ya intuyes desde el principio por donde van a ir los tiros, consigue mantenernos enganchados e interesados.
La novela no tiene muchas páginas, pero Alerta las aprovecha bien. No necesita tediosas descripciones para trasladarnos tanto al castillo de Silveca como a Alborux. Tampoco complica la vida al lector con tediosos términos para describir la enfermedad, lo hace con sencillez. Y nos transmite un buen número de mensajes casi sin que nos demos cuenta.
Aunque es una novela juvenil se puede leer sin problemas a cualquier edad. No conocía ni a la autora ni a la editorial, pero les seguiré la pista a ambas. Os animo a darle una oportunidad a esta estupenda novela.
Debo decir que este libro me ha dejado bastante descolocada al alejarse por completo de lo que esperaba encontrarme… pero no por ello ha dejado de gustarme. Enseguida desaparece la fantasía medieval que se intuye en los dos primeros capítulos y la trama nos acaba llevando hacia un escenario más similar al de la fantasía urbana, con una historia que transcurre en un entorno que enseguida asumimos como nuestra realidad. De esta manera la fantasía se percibe como algo más mágico, mezcla de ciencia y del poder de los dioses.
Es una historia juvenil, con una trama no especialmente profunda pero que, al mismo tiempo, la dota de una gran agilidad. Con un lenguaje simple, sin abusar de descripciones y haciendo un buen uso de los diálogos, es un libro que se lee con mucha facilidad. Eso, junto con la manera en la que se trata el tema fantástico, hace que la considere una lectura ideal para aquellos que estén empezando a adentrarse en el fundo de la fantasía; e incluso para aquellos jóvenes que estén comenzando con lecturas un poquito más adultas alejándose de los libros dirigidos exclusivamente a un público infantil.
Además, el libro transmite un precioso mensaje acerca del poder y la importancia de la naturaleza. Un mensaje que sin duda invita a la reflexión. Es un libro que por su estructura, su estilo y su moraleja, me recuerda más a un cuento que a una novela, pero sin limitarse a narrarnos sólo lo que se ve en la superficie y con varias páginas más.
¿Creéis que es posible respetar la naturaleza sin dejar de lado la evolución tecnológica? ¿Cometemos los humanos los mismos errores una y otra vez?
Si buscáis una trama compleja al más puro estilo fantasía clásica, no creo que este libro sea para vosotros. Sin embargo, si os apetece una lectura ligera pero con un mensaje que deje huella, entonces El mal de Casandra puede ser para vosotros una buena opción.