Son las calles nocturnas de Tijuana en las que Ken y sus amigos rubios quieren celebrar un trepidante cumpleaños entre las bailarinas de un burlesque ataviadas con ropa exótica, atrevida, cargada de lentejuelas, ya que no hay otro lugar a dónde ir.
Estrella de la Calle Sexta es una imagen a veces irónica, a veces cruda, pero nunca irreal de lo que sucede en el límite entre dos países vecinos: México y Estados Unidos. A pesar de sufrir día con día los estragos de la migración, ver cómo se van los familiares y cómo llegan los extraños, los cholos quieren y respetan a su Barrio, se ayudan entre todos, se reconocen sus virtudes, protegen a sus mujeres.
Son las calles del Barrio, donde el Saico, protagonista de El gran preténder, fue leyenda por su aplomo y hombría, por rifársela y hacerse respetar entre los «batos». El Saico sólo toma cerveza Tecate, come atún enlatado en Ensenada o en El Sauzal de Rodríguez, no saluda a emigrados piojos, odia a los chilangos; sólo baila con música de Los Platters y «no es feliz, pero se acerca a la felicidad como otros se acercan al futbol los domingos».
El despliegue verbal del libro, visto que fue escrito hace muchos años, es muy interesante. Hoy en día tal vez, si ése fuera su único aporte no nos sorprendería, pero LH tiene en El gran pretender un clásico, una vez que conoces al Saico, sabes que será uno de los personajes favoritos junto con la Tijuana retratada en este libro.
Serie de relatos breves que muestran la vida de chicanos, cholos y gente de barrio, se agrupan en tres partes. Me gustó mucho como lectora y como maestra. Sus juegos de palabras y humor atraen, así como su estilo de analizar identidades, sexo, la vida diaria, o el luto. Leí en voz alta varios capítulos a mis alumnos y todos quedaron enganchados, por lo que compraré copias para que los compartan.
Excelente para mostrar a los jóvenes que los libros no tienen porque ser aburridos (y en dado caso, ajenos a su realidad).
buena compilación de relatos cholocentristas con lenguaje coloquial que te hace adentrarte en uno de los universos Tijuanenses, me encantó como está escrito y los temas que toca, de esos libros que te cuentan como van pasando historias de la vida. Sobre todo la segunda historia está escrita de forma muy interesante. Todos los relatos construyen una atmósfera inexplicable pero que te permite terminar el libro en una sentada y sentir que viviste varias vidas. El libro ideal para salir de un bloqueo lector y la playlist que comparte el autor al final es el cherry on top de la ambientación. Gran libro y gracias a mí novia por recomendar a este gran autor.
I found this book on the streets of Berlin, so back at the hotel after walking all day I bought a beer and started reading it. I didn't even know the author, so I had almost no preconception of what I would find in his pages beyond what I read on the back cover. And well, from the first page it caught me, despite the common places, the clichés, the apparent common thematic. It happens that the author is good at telling his stories although or perhaps because he structures them in a non-new but unusual way, and apart fro that, in my particular case, I love Spanglish, so that also influenced. And well, it is not a novel, there are three stories of different lengths, border stories in several ways.
Este libro me lo encontré en las calles de Berlín, así que luego de caminar todo el día ya de regreso en el hotel me compré una cerveza y me dediqué a leerlo. Al autor ni lo conocía, así que no tenía casi ningún preconcepto de qué encontraría en sus páginas más allá de lo leido en la contraportada. Y bueno, desde la primera página me atrapó, a pesar de los lugares comunes, de los clichés, de la aparente manida temática. Sucede que el autor cuenta bien sus historias aunque o quizás por que las estructura de una forma no nueva pero si poco usual, y en mi caso particular, que me fascina el spanglish, pues eso también influyó. Y bueno, no se trata de una novela, son tres historias de diversa extensión, historias fronterizas en varios sentidos.
Ese fue mi juramento estúpido y mi condena fue haberlo intenado. La poesía no se va, beibi, es un tatuaje en el cerebro. Cada verso gira en tu cabeza para siempre y cuando te mueres supongo que es lo último que escuchas: la poesía imborrable, cónica, mortal, incurable. ______________________
La realidad es que el Beto debe entenderlo bien porque él ha intentado un poco de todo eso. Está igual que yo, con los años encima y sin un futuro con el que se pueda contar para lo más mínimo. La diferencia es que yo brindo con una cerveza en la mano por todas las malas ondas del pasado, me río de ellas, las reto, les escupo a la cara, las estrujo y a veces, en los mejores momentos, las echo de mi vida por ser recuerdos malagradecidos. El Beto, pobre Beto, carga sus penas como si fueran una gran cruz de madera, clavos oxidados traspasando las palmas de sus manos, sangre chorreándole por la camisa y el pantalón, ensuciando el piso del bar. - Aliviánese mi Beto, tómese un tequilita, its an mi.
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No es un bato feliz. Se acerca a la felicidad como otros se acercan al fútbol los domingos. La disfruta, le da importancia, pero sabe que el lunes se tiene que levantar a jalar en el taller.
Disfruté mucho este libro, sobre todo la primera y la tercera historia donde Crosthwaite nos muestra un par de personajes entrañables e inolvidable: un gringo borracho que se la pasa en una esquina del centro de Tijuana, y un cholo amante de The Platters. El lenguaje es buenísimo, está lleno de caló y spanglish. Hay frases muy buenas dichas por estos dos personajes, los cuales parece que han vivido más de lo que muchos podrían pensar. Leanlo, no se arrepentirán. Además su lectura es muy fluida.
Dos relatos breves y un cuento, tres piezas que plasman la vida en la border, en una Tijuana salvaje y a la vez entrañable. Las tres piezas son de alta factura, pero The great preténder creo que se lleva las palmas: El Barrio es el Barrio: socio, y el Barrio se respeta Luis Humberto es un tipo que siempre vale la pena leer
Me gustó la forma de escribir, simple, bella y poética. Es un libro corto pero te permite sumergirte un poquito en otro mundo, en el mundo de los cholitos y cholitas.
Qué delicia resulta de probar con la lectura este manjar constituido por tres tiempos que, a manera de relatos, Luis Humberto Crosthwaite nos regala sobre la monstruosa y diversa ciudad de Tijuana. Un anónimo, un muchacho y un mecánico nos regalan sus impresiones de una urbe cosmopolita y mítica. Todo aderezado con un despliegue de regionalismos tremendo que nos contextualiza y nos pone en la atmósfera adecuada: la de un lugar donde es obligación esperarlo todo, un lugar en la frontera de la magia y la realidad.
Mi libro favorito, sin mayor duda. Una mítica fundacional de las ciudades de antaño, en este caso, la frontera, y todos los microrrelatos que ocurren entre sus calles. El apartado "El gran preténder" es todo un viaje intertextual, mientras que Sabaditos en la noche es de aquellos textos que se adentran en el dolor humano. Crosthwaite es sin duda uno de los mejores escritores contemporáneos de esta época.
Very close to a fourth star, but the characters and narrator would need to go a little deeper for my taste. I'm going to keep reading this author. For those familiar with Tijuana, it is a nice read knowing all the places where these stories take place and the people who seemed to fit in that habitat.
Regresé a este libro 7 años después y sigue siendo de mis favoritos. Facilito de leer, enganchador y, aunque es cortito, siento que conozco bien al Saico y al Ken.