Esta es una muy buena lectura para aprender y trabajar en ser consciente de la importancia de la pausa, de la reflexión y del poder del razonamiento humano cuando se tiene tiempo para desarrollarlo. Nos sentimos orgullosos de ser seres pensantes, pero la mayoría del tiempo solo estamos reaccionando. En el día a día tan capitalizado y forzado a la productividad que ha creado el sistema occidental en el que vivimos, no le dedicamos a nuestras acciones y decisiones o respuestas el tiempo necesario y que se merecen.
Además, este libro reflexiona sobre aspectos cotidianos de nuestras vidas como el trabajo, la familia, y las aficiones; y lo relaciona con el tiempo del que disponemos para ellos y sobre cómo lo usamos.
Como dice el libro, hay tiempo para todo, sólo hay que saber usarlo y ser consciente de que parar no es perderlo, es disfrutarlo y optimizarlo.
Parar tiene su coste, pero no hacerlo, también.