"Dividida en cinco secciones, Caja de insectos, Desperdicio cero, Patrón larvario, Entre la savia y Triturador de pesadillas, la obra consta de setenta microrrelatos que dibujan un patrón en la amdera de nuestra memoria a través de las imágenes que evoca y crea para, a vista de pájaro, reconocer nuestra propia huella vital".
Este es un libro muy especial, por que "cruzó océanos de tiempo" (Tenerife-CDMX) para llegar a mis manos. Como mencioné en mi breve reseña de El diablo se esconde en los detalles (lo primero que leí de la autora este mismo año), me encantó la forma en que logró mezclar sus referencias literarias y cinematográficas con su peculiar estilo narrativo noir. Y en Carcoma sucede lo mismo, pero en nivel experto. Es decir, las referencias siguen estando allí, pero más sutiles, escondidas en las sangrías; también su prosa cuidada y filosa, pero con una actitud más retadora, exigiendo tu total concentración para vislumbrar las pistas que va dejando en el camino antes de que sea demasiado tarde y no puedas evitar el aguijonazo ponzoñoso del punto final; y los temas (noir, terror, ciencia ficción) persisten, pero explorados desde una perspectiva más íntima, reflexiva y dolorosa. Carcoma, más que un insectario donde podemos ver especímenes muertos, es un terrario donde podemos admirar en todo su esplendor a este conjunto de larvas aparentemente inofensivas pero que al primer descuido las sentirás alimentándose de tus entrañas. Este es un libro para leer, releer y regodearse ante su deliciosa y delirante imaginería mórbida.
Carcoma es un libro de microrelatos agrupados en cinco secciones. Su autora, nos invita a explorar los procesos de cambios a los que nos enfrentamos a diario. 🤔🌚 La parte que más me gustó Triturador de pesadillas.