Buena novela juvenil o como se dice hoy en día, "coming of an age". Eso sí, muy noventera, cruda y honesta, a veces, políticamente incorrecta. Refleja bien la juventud de un adolescente porteño. Si no sos porteño, como en mi caso, te va a costar entender tantas referencias geográficas.
Eso si, hoy en día no la enseñaría en las escuelas secundarias porque temporalmente está desfasada con la actualidad. Pero sí la recomiendo a nostálgicos y personas de 25 o más de 30 años. Muy bien escrita, con pasajes poéticos hermosos. No es literatura de masas. Tiene la calidad de alguien que pasó por la Academia y conoce todos los "trucos" de la teoría y crítica literaria. Aún así es amena y entretenida.
¿Lo mejor? Las referencias a la literatura, el cine y el rock nacional. Un diario íntimo de lo que era ser joven en los 90. Amor eterno a Soda Stereo y Cerati.
Me quedé con ganas de seguir leyendo más novelas suyas, pero para adultos.