En mayo de 2018 una noticia marcó los titulares de los dos jóvenes chilenos que hacían un viaje de aventura turística arriesgaban una condena a morir en la horca por el asesinato de una ciudadana trans en Kuala Lumpur, capital de Malasia. Confinados en una cárcel digna del Expreso de medianoche, vivieron un calvario, mientras desde Chile se movilizaban sus familiares, amigos y autoridades. Parlamentarios y la cancillería intervinieron buscando vías para evitar que fueran al patíbulo.¿Qué pasó realmente aquella noche en que dieron muerte a una persona? ¿Hubo intención de matar o fue un homicidio culposo como dictaminó la sentencia? ¿Quién era la víctima? ¿Cómo sobrevivieron ese largo tiempo en la cárcel?¿Por qué deciden escapar y cómo lo consiguen?Esta acuciosa y documentada investigación periodística explora los secretos de la historia. Desde el inicio, la autora viaja al sitio de los sucesos y recorre lugares claves del crimen, se entrevista con los familiares de la víctima, con presos de la cárcel, policías y con testigos de lo ocurrido, entre otros. Incluso con el verdugo, cuya profesión usual consiste en asegurar que la soga de la horca cumpla su cometido. La indagación nos devela un contexto social y cultural ineludible para comprender lo ocurrido. Así se aproxima magistralmente a la verdad de los hechos y puede construir este relato escalofriante y conmovedor, con la intensidad narrativa de un thriller. En efecto, la sucesión de acontecimientos y su verosimilitud alumbrarían fácilmente una novela o película de corte policial, de no mediar el contenido dramático de los sucesos que los designios del destino impusieron.
El libro no entrevista a los dos protagonistas del hecho, ni siquiera hay evidencia de que accediera a fuentes cercanas. Para ser una investigación periodistica, deja demasiados cabos sueltos (por qué la víctima le grita tío al empleado chino de la recepción? Qué pasó con la mujer china que estaba esa misma noche en el front desk?). Tiene el merito de haber llegado a la familia de la victima, pero alli donde pudo haber ahondado mas en la posibilidad de que Candia hubiera contratado a una prostituta, para darse cuenta después que tenia genitales masculinos; la autora usa el prejuicio para decir que la version de la calle tenia menos credito que la de los chilenos que sufrian el horror de una carcel exotica. Con una mirada provinciana, destaca que el juicio “no era tema en Malasia”, como si Chile fuera el centro de todo. Un detalle secundario, pero que me perturbó, fue que usara como detalles de contexto informacion de Wikipedia! No costaba nada guglear y leer la prensa online de ese caso policial de contexto que cita en el libro.
q brigida la historia, me quedó dando vuelta la frase de “ y el azar, salvo que no hay azar, salvo que lo que llamamos azar es nuestra ignorancia de la compleja maquinaria de la causalidad…”
Lo mejor? La descripción del juicio. De lujo. Lo peor? Igual pica la cebolla a ratos, especialmente al entrevistar a la madre de la víctima. Qué faltó? Más información del escape. Entiendo, y es entendible, que Felipe y Fernando no quisieran contar detalles de su salida de Malasia...pero, seamos honestos...es muy atractivo saber cómo se fugaron y como el estado chileno aportó en la fuga.
Me gustó mucho. Hay un excelente equilibrio entre la investigación y los datos duros, como nombres, lugares, documentos, hechos y la lírica con que se escribe; pues la autora expresa de manera prolífica las descripciones de lugares, personajes y sus sensaciones, ideas y emociones. Por supuesto que faltó mayor descripción en la última parte, pero hay que tomar en cuenta que los protagonistas se han negado a colaborar en revivir hechos que fueron realmente traumáticos y complejos. Son de esos libros que cuando los comienzas, no puedes dejar de leerlos a pesar de conocer el desenlace. Felicitaciones a la escritora por tremendo esfuerzo investigativo.
Bien escrito y documentado, da cuenta del hecho ( homicidio involuntario), circunstancias en las qué este ocurrió, características de la víctima y los acusados, describiendo todo el infierno vivido por sus protagonistas. No sólo de pasar por la cárcel de otro país sino además de uno con leyes religiosas agregadas. Y con la posibilidad de ser ahorcado como amenaza casi hasta el final. Todo ello sin olvidar el lado de la víctima, que no tendría que haber terminado así.
Fue un libro... interesante, en lo personal sabía muy poco acerca de este caso. Los primeros capítulos tienen un ritmo lento ya que la autora se detiene en explicar las vidas de todos los implicados, la cultura musulmana y un poco más acerca de Malasia.
Cuando inicia todo el proceso de Fernando y Felipe, el libro toma un ritmo mucho más fluido y expedito. Y sin darte cuenta lo terminas en una tarde.
Sin embargo, me quedé con gusto a poco en torno a la investigación realizada. No hay ninguna entrevista de Verónica hacia los chilenos, tampoco busca más sobre el entorno más cercano de Tasha y nos quedamos con una imagen muy simple y superficial de su persona.
Una narración sencilla, clara y uniforme de un hecho terrible. Me gusta la forma de como la autora tiene la capacidad de envolverte y hacerte parte del ambiente que transmite en el libro.
Poco parcial,a mi parecer intenta dejar a los chilenos como pobres chicos inocentes. En todo momento desacredita testimonios de Malasia. No entrevista a los chilenos sin embargo en todo momento defiende su version. Habla de la chica trans en masculino lo que es bastante molesto.
algo decepcionante la verdad,leyendo comentarios tienen razón al mencionar que la autora retrata a los chilenos como las “víctimas” totales de esto,,es entretenido de leer y su lectura no es muy pesada, me gustó pero como mencioné anteriormente, encuentro que la autora es muy imparcial,,,