Son muchos los que siguen sin entender cómo alguien como Donald Trump –¡o Ronald Reagan!– pudo ser elegido presidente, cómo tantas familias hacen la compra los sábados por la tarde con una pistola al cinto o cómo se puede hacer gala de una doble moral tan afilada, con el puritanismo y las perversiones sexuales a ambos lados de la navaja. En realidad, casi todos los estereotipos que dan forma al mito del Profundo Sur estadounidense son verdades a medias, todas arraigadas en una historia y una cultura que hay que vivir para entenderlas. O leerse este libro con un cubo de cervezas frías al lado y ahorrarse el billete a Mississippi. “Mi abuelo siempre habló muy bien de Elvis, y no es que él supiera sobre su música, pero los parientes de allá le habían contado con orgullo que cuando llegó a lo más alto, lo primero que hizo fue comprarles a sus padres una bonita casa. Eso significaba que Elvis era un buen muchacho, y ese es el mayor cumplido que un hombre del Sur pueda dedicarle a otro en su jerga compartida”, Elliott Murphy
Eloy Pérez Ladaga lleva escribiendo sobre música desde hace más de treinta años ya sea en fanzines, revistas o webs y actualmente colabora de forma habitual como redactor en la revista “Ruta 66”. Autor de varios libros sobre rock, de entre sus trabajos destaca “El Blues de la Revolución Francesa”, primera biografía en castellano de Nikki Sudden.
Interesante y desenfadado ensayo sobre qué es ser sureño de qué se compone el orgullo sureño. Me lo he pasado muy bien leyendo sobre este especimen tan presente en series, películas y en la cultura popular americana.