Una recopilación de las mejores columnas de Carolina Sanín
Pasar fijándose reúne las mejores columnas de Carolina Sanín. Publicadas desde el año 2008 en medios como El Espectador, Arcadia, Vice, Credencial y Semana Sostenible, no han dejado de cautivar a sus lectores, no sólo por los temas que aborda (feminismo, política, medio ambiente, cine, literatura, y muchos otros de difícil clasifificación), sino por el origen de esa variedad: la atención, el interés, la seriedad con que mira el mundo.
"Desde que encontré la literatura y el pensamiento de Sanín no he dejado nunca de asombrarme ante el refinadísimo lente a través del cual mira las cosas. Su mirada es penetrante y fractal; desemboca en otras miradas que, a su vez, siguen derivándose. Ese sentido del infifinito es lo que siento cuando leo cualquier cosa que ella escribe. Un día me atreví a preguntarle: "¿Cómo haces?", y ella me contestó: "No sé, es como rezar"".
Margarita Rosa de Francisco
"Carolina Sanín fija la mirada para que sus palabras desnuden y limpien de obviedades a personas, temas y objetos. Y fija la mirada a partir de una curiosidad panorámica, que la convierte en una de las voces más originales, libres y retadoras hoy en día. Los lectores agradecemos el reto".
Pienso que no hay sensación de satisfacción comparable con la de leer un libro perfecto, y este es uno de los pocos que hay. Siempre produce placer leer a una escritora que, sin el menor tropiezo y haciendo un uso inigualable del lenguaje, posa la mirada sobre el mundo y suscita en uno profundas reflexiones sobre lo que se observa y se percibe con otros sentidos. No se equivocó Sanín en ninguna de las palabras que en su momento escribió en los distintos medios en que aparecieron por vez primera estos textos, ni se equivocaron ella y su editor al hacer esta selección y compilación. Una joya.
Leer a Carolina Sanín ha sido siempre cuestionar mis creencias, la forma en que veo la vida y hasta lo que un día tomé como indebatible. El conjunto de sus columnas es, como ella describe, una historia suya: sus apreciaciones sobre este mundo y su gente, las películas o series que vio, su camino (único) vegano, entre tantas otras cosas. Admito que siento envidia, porque yo quisiera pasar así por la vida y mi tránsito, fijándome. No deteniéndome.
La profesora Carolina Sanín habla de Colombia, cuya realidad es sorprendentemente similar a la de México. Este libro vale la pena así sea sólo por el espectáculo de la inteligencia deslumbrante de Sanín.
La importancia (o necesidad) de publicar un escrito depende de la curiosidad que dicho escrito pueda suscitar en quien lee, según le pude entender a la autora. Este libro, una compilación de 10 años de columnas publicadas aquí y allá versadas sobre todos los temas imaginables, escritas en un castellano muy bien cuidado, pero seriamente afectadas por premuras de tiempo y, tal vez, limitaciones de espacio, es un ejercicio de autocomplacencia que muy poco construye, pues las opiniones de la autora varían en cada columna.
Pasar fijándose es el compilado de columnas de Carolina Sanín publicadas en distintos medios locales. Feminismo, animalismo, critica literaria, televisión, cine, la sociedad Bogotana y política nacional desde sus ojos y en sus palabras.
Carolina pasa su mirada y su juicio en detalle por acontecimientos y noticias comunes (que el lector con seguridad puede recordar) pero se fija y se cuestiona casi todo de ellas.
Un miedo recurrente que tengo hace un par de años es que la vida por algún azar extraño me permitiera la oportunidad de invitarle un café a Carolina Sanin, pero ese miedo ha engendrado necesariamente otro mayor, y es que me diga que sí, que acepta.
Las columnas de Carolina Sanín brillan por su ingenio, su elocuencia y su disposición a enunciar la realidad sin irse por las ramas. La lectura es entretenida, divertida, a veces reveladora. Carolina tiene vocación para interpretar la literatura y sus alrededores.