Que puedo decir de este libro, lo primero y mas importante es que me encanta el autor, me gusta como escribe, se siente como si conversáramos. Eso hiso que el libro me lo leyera en dos o tres sesntada. La verdad de todo es que cuando empece a leer este libro esperaba avandonarlo depues de leer la tercera hoja. Pero me paso todo lo contrario, sino que me dio ganas de seguir leyendo y para cuando me di cuenta había leído 80 paginas. El formato del libro es totalmente raro para mi, ya que estoy acostumbrada a que me hablen de un solo tema y como en una historia. Pero este libro tiene temas que se tratan en dos o tres paginas y algunas te hacen reír a carcajadas y otras llorar. Son todos temas que fueron actuales en su momento hace mas de 10 años pero que muchos de ellos me interesaron en su momento. Pero con mi yo actual, mas la forma de contármelo de Hernán me hicieron pensar una vez mas en esos temas. Y eso me gusto y me llevo un poco a la reflexión. También este libro me hiso sentir nostalgia por Hernán ( ya que me hiso dar escalofríos de lo que se toma tan a ala ligera por vivir en argentina y el que vive en España no lo puede ver ni sentir mas). L0s últimos temas fueron totalmente dolorosos ya que me hiso sentir lo que el siente por no estar mas en su país y me hiso pensar lo difícil que debe ser vivir en un país que no es el tuyo. Así que diré que me encanto y me enamoro y en el futuro quiero leer mas a Hernán y su punto de vista.
En este libro, Casciari recopila editoriales de prensa que fueron escritas durante 2008-2010.
Tocan temáticas diversas e hitos que fueron tapa durante esos años, como el bicentenario de Argentina, el mundial de Sudáfrica 2010 y hasta el comienzo de los ebooks y lectores digitales.
Casciari hace un repaso de cada tema desde su lugar como autor, como argentino y, en ese momento, como inmigrante en España.
Un libro tranquilo, con una escritura distinta a la que uno está acostumbrado a ver del autor, con joyitas que destacan.
Mis notas: . . . . . ..<(…) se escribirá un poco peor que hace cien años. Pero también gracias a la tecnología, lo hará el doble de gente. Nadie sabe qué es mejor.> . . .