Aprende a escuchar a tu adolescente y enséñale a que te escuche. Si tienes un hijo adolescente y la convivencia no es fácil, este libro puede ayudarte. Javier Urra, uno de los más importantes psicólogos especializados en adolescencia, nos ofrece las claves para aprender a escucharlos y enseñarles a que te escuchen. La adolescencia es una etapa de difícil autodominio y de grandes impulsos, por eso es necesario educar con ilusión y sin miedo para lograr una relación satisfactoria entre padres e hijos. Los adolescentes aportan muchas cosas positivas, pero hay que saber detectarlas y valorarlas. En Déjame en paz? y dame la paga, Urra nos invita a sustituir las grandes preocupaciones por posibles soluciones, desterrando viejos mitos desde un punto de vista científico. Se puede empatizar, comprender y ayudar al adolescente. Disfrutar y aprender de ellos. El manual imprescindible que nos ayudará a entender a nuestros hijos en su etapa más conflictiva y nos enseñará a que ellos también se acerquen a nosotros.
Javier Urra Portillo (Navarra, 1957) is a Spanish psychologist.
He is a forensic psychologist at the Madrid High Court Prosecutor's Office and Juvenile Courts since 1985. For three years he worked with very conflictive young people, he has been a professor of Ethics and Deontology. Since 2007, he is president of the Ethics Commission of the Official College of Psychologists of Madrid.
He has been called as an expert by the Spanish Congress and Senate. In addition, he has represented Spain in international forums such as the United Nations, or the European Parliament. He gives multiple conferences and courses in Spain and abroad. He collaborates as a guest in numerous radio and television programs on networks.
Creo que mi valoración deja claro lo poco que me ha gustado este libro.
Primero porque está muy mal escrito, lo cual para mí como lectora es un pecado capital. El autor tiene un estilo muy farragoso, con un exceso de signos de puntuación que tal parece que se le haya bloqueado la tecla de la coma y le resultase del todo imposible no utilizarla cada tres palabras. Resulta muy difícil de leer, es confuso y en ocasiones incluso provoca que el propio autor pierda el hilo y deje frases por completar o diga justo lo contrario de lo que está argumentando. Me sorprende que este libro haya pasado por las manos de un editor; si estuviese autoeditado sería comprensible pero si lo publica una editorial esta calidad es inaceptable.
Segundo porque no aportada nada de nada de nada. El autor habla muchísimo, muchísimo, saltando de un tema a otro sin hacer la más mínima reflexión. Se ve que le gustan las listas, así que hace listas de cosas. Por el amor de dios, ¡si hasta ha hecho una lista de las cosas que deben hacer los adolescentes cuando se enfrentan a su propia muerte! (Señor Urra, si mi hijo se estuviese muriendo tenga usted cuidado que no le exigiría que se despidiese, por mucho que me gustase llevarme el recuerdo.) Las listas no siempre son listas propiamente dichas, a veces son simplemente frases y más frases inconexas separadas entres sí por las sempiternas comas. Párrafo tras párrafo de este tipo resulta cuando menos tedioso.
Y, finalmente, a pesar del título ni he aprendido a escuchar a adolescentes ni sabré como enseñarles que me escuchen. Porque de aplicación práctica nada hay.