Yamila tuvo un aborto espontáneo en el baño de su casa. Fue condenada a nueve años de prisión. Paloma, violada en un barrio de San Fernando, tuvo a su bebé en el baño de la casa de sus tíos y lo creyó muerto. La condenaron a seis años y ocho meses de prisión. Gimena está presa en una cárcel de Salta, cumpliendo diez años después de haber dado a luz en una letrina. Eliana está detenida en San Juan, con una condena de prisión perpetua tras haber quedado embarazada producto de una violación y haber tenido el parto en el fondo de su casa. Inés fue condenada a ocho años por un hecho similar. También Rosalía, que hoy cumple prisión domiciliaria. Patricia, condenada por el "homicidio" de su bebé prematuro, murió en la cárcel.Este libro toma los casos de estas siete mujeres para sacar a la luz una realidad en la Argentina también hay mujeres perseguidas penalmente y privadas de su libertad tras haber atravesado abortos espontáneos, partos prematuros o en los que los bebés nacieron sin vida. No es algo que sucede solo en otros países. Y a pocas personas les importa. Mientras la pelea por la legalización del aborto continúa, es hora de que estas historias, y tantas como ellas que permanecen invisibles, sean una causa más en las agendas feministas y de la sociedad toda, para que nunca más un embarazo, su interrupción o un parto sean considerados un delito.La clave para entender por qué eso sigue sucediendo está en un sistema penal que se ensaña con particular violencia contra estas mujeres. Empieza por caratular sus causas con delitos inexistentes en el Código Penal, como "aborto seguido de homicidio", "aborto espontáneo" u "homicidio contra bebé varón", y sigue con maltratos en el hospital, la comisaría y la prisión, prejuicios sobre su falta de "instinto maternal", pericias psicológicas y pruebas exculpatorias que los tribunales no consideran, testimonios que no escuchan, violaciones que se pasan por alto como si no hubieran existido, beneficios en la cárcel que se les niegan. Al reconstruir los laberintos personales y judiciales que recorrieron las protagonistas de estas historias, las autoras de este libro encuentran que estas condenas "ejemplificadoras" tienen detrás un elemento un mandato persistente sobre la forma correcta de la maternidad que estas mujeres no cumplen. Su vulnerabilidad las en vez de brindarles cuidado y protección, el Estado les devuelve la intrusión obsesiva del sistema penal en sus vidas.
Cuántas realidades que desconocemos! Cuántas injusticias en nombre de la justicia se cometen! Un libro que es necesario leer para tener otro punto de vista con respecto, entre otras cosas, a la maternidad y los modelos impuestos a las mujeres.
Siete historias sobre mujeres en las que el Estado se fijó unicamente para condenarlas.
Sobre mujeres que fueron ignoradas por el sistema hasta que, para él, incumplen su rol reproductivo y maternal. El abandono y la violencia se sienten en cada una de las palabras que componen los relatos de estas mujeres, que aquí son siete pero que lamentablemente son muchas más en esta Argentina en la que este tipo de libros e historias siguen siendo de una emergencia escalofriante.
Un libro necesario para comprender el por qué es importante la despenalización del aborto. Los casos son de mujeres de la Argentina, pero que seguro nos ayudarán a analizar nuestros contextos. Aún me causa problemas lingüísticos el "todes" ya que prefiero otra forma de expresar un lenguaje inclusivo, así que por eso le pongo 4.5 (el análisis es de 5)
En 2018, y más de una vez, para rechazar la ley de IVE se utilizó como argumento que en argentina no hay mujeres presas por abortar. Eliana, Gimena, Inés, Rosalía, Yamila, Paloma y Patricia nos demuestran que no es así. Ellas fueron presas por eventos obstétricos. Les hicieron creer a muchxs que eran asesinas y les cagaron la vida. Pero bueno, ahí estaban nuestrxs senadores ignorando la realidad de estas chicas. Realidades que ya habían sido ignoradas por jueces, abogadxs, policías y médicxs. Realidades que lejos están de ser deseadas por alguien. Sin embargo, María Lina Carrera, Natalia Saralegui Ferrante y Gloria Orrego-Hoyos, mujeres y abogadas (lo menciono por que su mirada como profesionales del derecho es super interesante) supieron relatar de manera clara y sencilla lo que tuvieron que vivir. Las escucharon (cosa que lxs profesionales anteriormente mencionadxs no hicieron) y utilizan sus historias para refutar a esxs senadores que en 2018 nos negaron nuestro derecho a decidir. Muchas veces se cree que la discusión del aborto pasa por si el bebé nace o no nace, por si la madre lo desea, o por si tiene el dinero o no para mantenerlo. Pero va mucho más allá de eso, es mucho más amplio el problema en nuestro país. Y las autoras lo demuestran en cada hoja de este libro. Nos explican como se vulneran nuestros derechos desde antes de quedar embarazada, creyendo que solo somos objetos gestantes. Hacen notar, casi sin nombrarlos, a esos hombres que fueron necesarios para la reproduccion: aparecieron nada más que para coger, y hasta violar, a estas mujeres y se fueron. No hubo uno que acompañara de manera valorable la situación de ellas. Es importante que no se los nombre para que se entienda que TODA LA RESPONSABILIDAD DE LOS EMBARAZOS CAE SOBRE NUESTROS CUERPOS. En los procesos judiciales que tuvieron que vivir estas 7 mujeres (como tantas otras) no se tuvo en cuenta su contexto, la condiciones del parto, la vivido por cada una. Así el sistema judicial patriarcal de nuestro país actúa incumpliendo con su deber, teniendo en cuenta solo su moral ycreyendo que mujer es sinónimo de madre. Desde que arranque a leerlo supe que iba a ser uno de mis preferidos de mi lista del 2020, no lo terminé pero dudo que en el 2021 pueda salir de mi top 5. Quiero recomendarlo y que lo puedan disfrutar tanto como yo, por eso esta explicación. Este año comenzamos un poco más felices porque ahora el aborto es ley, eso no quita que ya sea seguro y gratuito. Hay mucho camino por delante, muchísimo. Y creo que es urgente que se escuche a cada mujer que está presa por un aborto involuntario, a cada mujer violada y a todas las que la justicia de mierda de nuestro país juzgo como asesina. Seguimos luchando por educación sexual, por el acceso a anticonceptivos y por una sexualidad libre y placentera para todas. Y obvio que por aborto en el hospital y en cualquier lugar. Gracias a cada mujer que puso el cuerpo en esta lucha, en especial a la campaña y a socorristas en red, quienes además, aparecen en el libro dando testimonio sobre el caso de Rosalia.
Pd: perdón por mi mala incorporación del lenguaje inclusivo, no es mi intención dejar ningún cuerpo afuera. El aborto legal tiene que ser un derecho al que puedan acceder todos los cuerpos gestantes
Como dice el título, el libro presenta el caso de siete mujeres que fueron presas por eventos obstétricos (no de abortos, si quieren leer sobre eso van a tener que ir a otro libro). Cada caso está presentado de la misma forma: primero la historia de cada mujer, y después una bastante extensa explicación técnica de cómo todo el sistema está podrido. La parte técnica al comienzo es interesante, pero para la mitad ya se me hizo medio repetitivo; la parte de los testimonios, en cambio, siempre fue súper interesante pero corta.
Este libro es la historia descarnada de un sistema judicial que toma entre sus mecanismos a mujeres vulnerables, pobres, sin recursos de ningún tipo y las destroza, achacándoles figuras penales agravadas o inventadas luego de eventos obstétricos como por ejemplo un parto en una letrina, el hecho de no saber que se cursaba un embarazo, el miedo de perder el trabajo si se dice que nuevamente se está embarazada. A través de las historias de Rosalía, Patricia y muchas más conocemos como se construye una víctima y como se le destroza en el proceso judicial y penitenciario.
Este libro es una patada en la cara. Desconocía casi todos los casos que relata de mujeres (con infancias llenas de violencia, poca educación, violadas) que sufrieron eventos obstétricos que la justicia considero infanticidio. Un libro que cuenta como la justicia punitiva no busca encontrar la verdad sino castigar a aquellas mujeres que se desvían del rol que se espera de ellas.
Libro clave para entender la criminalización de las mujeres por motivos o eventos obstétricos. Este libro nos demuestra, como creíamos que la frase "no hay mujeres presas por abortar" es una mentira clara y patente. Que Sea Ley.
Me da vergüenza admitirlo pero había momentos donde juzgué a Yamila, Paloma, Gimena, Eliana, Inés, Rosalía y Patricia.Y después al final del capítulo las autoras me explican claramente y punto por punto que también soy parte del problema. Es un trabajo bien hecho.
Es un libro que te estremece el alma, por momentos que tenía que parar para respirar porque me resultaba muy difícil tomar distancia de la lectura. Muy cruda realidad. Una investigación muy compleja, pero muy bien llevada a cabo. Muy recomendable.
Necesario, clarificador. Una producción que expone a propia piel, un sistema penal regido por estereotipos de género y roles sexuales. Un libro que informa desde la empatía. Muy bueno
Siete historias diferentes con un denominador común: la criminalización por eventos obstétricos.
“Dicen que tuve un bebé” es la realidad de muchas mujeres víctimas de la ausencia estatal, en primera instancia, y posteriormente del poder punitivo y la justicia patriarcal.
Con relatos de historias reales, es un libro que invita a conocer, entender y reflexionar acerca de la situación de Argentina con relación a la lucha por el aborto legal, algunas, incluso, contadas por sus protagonistas.