No asumimos esta realidad como una fatalidad. Por el contrario, sabemos que las POSIBILIDADES para una transformación también son reales, pero dependen de nosotros, de nuestras prácticas, de nuestra sensibilidad, de nuestros análisis y estudios.
El estado, el capital, el trabajo, la tecnología, la familia, la religión, las cárceles y leyes son algunos de los mecanismos que conforman esta realidad mediante los cuales una parte del portal población mantiene un sistema de privilegios. Mientras, la inmensa mayoría nos vemos obligadas a alquilar nuestras vidas. Estas instituciones, íntimamente relacionadas y dependientes entre sí, conforman el que Wolfi Landstreicher denomina en este libro como "la red de la dominación".