Poco después de enterarse de la muerte de su colega Teresa Barragán, el filósofo Antonio Mariño decide abandonar su carrera como investigador en Alemania e internarse a vivir en la selva del Vaupés. Las claves de su repentina mudanza yacen en la relación epistolar que sostuvo con ella durante tres años. En las cartas, recuperadas y editadas por quien fuera profesor de ambos, los dos académicos se lanzan en un duelo retórico sobre las relaciones humanas, la sociedad, la política, la muerte y, por encima de todo, sobre el amor y la soledad. En su primera novela, Luis Eduardo Hoyos da cuenta de cómo la vida siempre se entromete y desordena la teoría, en este caso en la forma de la enfermedad, de la incertidumbre y, también, de la posibilidad de la renovación. En la tradición de grandes libros sobre el amor, como las Cartas de la monja portuguesa, de Mariana de Alcolforado, este libro nos pone frente a dilemas filosóficos que pensamos desde que somos humanos ¿Cómo vivir entre el amor y la destrucción? ¿Cómo vivir al margen de ellos?
Es difícil clasificar este texto como una novela, cuando realmente la acción de los personajes es casi nula y el centro del argumento gira en...dar argumentos. Sobre la destrucción de la sociedad y sobre la destrucción. Sin embargo, esa puede ser la virtud de la obra, en ser una novela epistolar que cuenta las comunicaciones entre dos intelectuales que en algún momento se amaron. Aun asi, las cartas parecen demasiado artificiales en cuanto a su contenido. Cuatro de ellas condensan los argumentos de uno y del otro sobre el amor y sobre la sociedad, mientras que el resto parecen más bien excusas argumentativas para llegar a ese punto álgido de la discusión. En definitiva, se armó el texto con referencias a muy pocos argumentos, y quizás hubiese sido más interesante que la discusión entre los dos protagonistas hubiera estado más nutrida como para parecer un intercambio de ideas real. También me pareció que el texto juega a ser muy explicito, como si los participantes de la discusión se empeñaran en explicar cada minucia para que el lector entendiera, lo cual no deja llegar a consolidar el mecanismo de la ficción que llegaría a detonar el efecto de ser una conversación real. A pesar de todo, debo decir que los argumentos presentados fueron muy interesantes, y que aprendí bastante, por lo cual le pongo 4 estrellas.