La guerra ha estallado en los Tres Continentes y las tropas fieles a la Orden de Kalyrs avanzan sobre los reinos del norte. Allí los últimos hechiceros libres planean erradicar la noche eterna, que consume lentamente la vida en el mundo. Pero ignoran contra qué fuerzas se enfrentan. Encerrados en una mazmorra, los Buscadores todavía sueñan con hallar a Aretsán, el buen dios olvidado, y a Domork, el guardián del Descanso. No obstante, las tensiones internas y los errores del pasado ponen en riesgo la unidad del grupo y el futuro de su misión. ¿Y qué ha sido del Karnat? Para gran alivio de los Buscadores, el sanguinario Waldam ha desaparecido. Pero todos, especialmente Arcris, temen que se trate de algo temporal. ¿Podrán hacerle frente si sus caminos se cruzan de nuevo?
Tengo que decir que cuando empecé a leer la novela me resultaba complicado seguir la historia porque había leído la primera hacía tiempo, y además después había leído otras novelas también del mismo género fantástico, y me hacía un lío con los personajes y las tramas. Pero, lógicamente, eso es una cuestión personal. No hay un resumen como tal de lo que ocurre en la primera novela al principio, aunque poco a poco los personajes, a través de sus diálogos, nos van poniendo en situación y al final resulta fácil situarse. Además a eso ayuda también el estilo del autor, sencillo, nada recargado, que facilita enormemente la lectura y consigue que los capítulos se pasen volando. Los hechos ocurren justo después de acabar la primera novela y nos trasladan a otro continente, lo que enriquece mucho la historia y el mundo, tan complejo y rico, que había creado el autor en la primera novela. En esta segunda se desvelan misterios que habían quedado pendientes en la primera sobre ciertos personajes y se avanzan en las tramas de todos ellos. Tengo que añadir, respecto al final (del que lógicamente no voy a hablar) que, aunque me ha gustado porque es un final creíble y bien llevado, personalmente me ha dejado con un mal sabor de boca. Es una cuestión totalmente subjetiva, pero hay en concreto una cosa que no me ha gustado, o al menos no ha terminado como yo hubiera querido (aunque, cuando lo he pensado en frío, he comprendido que era así como debía terminar, pero eso no quita que me diera un poco de rabia), y además me ha dejado con ganas de saber más cosas (de hecho reconozco que tras leer la novela tuve que ir a la página web del autor para comprobar si había una tercera parte, pero hasta donde sé no la hay). Insisto en que esa es una cuestión personal y que a lo mejor a vosotros os encanta. Objetivamente, como digo, el final es lógico y no es abrupto ni desentona con el resto de la novela.
Acción constante y sorpresas La historia atrapa enseguida, y es que, al igual que ocurría en la primera novela, en Los Profetas siempre parece que estén pasando cosas. La acción es trepidante y avanza sin detenerse en descripciones o explicaciones innecesarias. Por supuesto que las hay, pero siempre lo justo para que el lector entienda el mundo en el que se desarrolla la trama. En esta segunda novela, además, la trama esconde varias sorpresas y un plot twist al final, con cierto personaje que oculta un misterio importantísimo para los protagonistas.
Personajes de carne y hueso Como ya dije en la reseña de la primera novela, uno de los puntos fuertes de esta saga son los personajes. Y en esta segunda parte sigue ocurriendo igual. Los personajes están muy bien trabajados, no son perfectos, tienen sus luces y sus sombras. El ejemplo perfecto es Ansp, un personaje complejo con un tremendo pasado a sus espaldas; o Síndir, el personaje que más me ha gustado en esta segunda novela, muy creíble y muy coherente siempre con sus ideas. Es muy fácil empatizar con ellos porque son auténticos, reales, parecen personas de carne y hueso y no simples personajes trazados en un papel. Todos tienen su voz propia y su evolución, más marcada en algunos casos que en otros, pero todos por lo general evolucionan y aprenden algo al final de la novela.
Y un mundo de carne y hueso Otro de los puntos fuertes de la primera era el worldbuilding y en la segunda lo vuelve a ser. Aquí el autor nos traslada a otro continente y nos presenta otros países con una religiosidad distinta, una idiosincrasia diferente, y en lugar de pararse a explicar todo eso nos lo muestra a través de las acciones y diálogos de los personajes. Mientras que en la primera novela en ocasiones me pareció que el autor reiteraba demasiado algunos aspectos del worldbuilding, tengo que decir que en esta segunda parte no he tenido esa sensación y que la acción fluía con mucha más agilidad.
Temas atemporales Por último, como en la primera parte, hay que destacar la temática que oculta la novela. No es solo una historia de aventuras, ni siquiera es solo una historia de la búsqueda de un dios olvidado; la saga trata temas universales y atemporales, como el machismo y la misoginia, las creencias religiosas y los peligros que conlleva una religiosidad extrema. De nuevo, esta segunda novela aborda estos temas y añade otros, como la redención o el sacrificio por un bien mayor.
Conclusión Los Profetas es una continuación perfecta para una primera parte que ya de por sí me encantó y me sorprendió muy gratamente. Si os gustó la primera, estoy segura de que querréis leer la segunda parte para conocer el final de la historia. Si no las habéis leído aún y os gusta el género fantástico, os la recomiendo muchísimo. Como ya dije en la primera reseña, me ha recordado mucho a las novelas de Dragonlance, lo cual, al menos para mí, es un punto a su favor porque es mi saga de fantasía favorita. El autor además, como digo, tiene un estilo muy ágil y sencillo, perfecto para este género, y espero que la saga La Luz Perdida no sea lo último que lea de él.
No analizaré libro por libro, sino que esta será una reseña global de la bilogía.
"La luz perdida" es una bilogía no excesivamente extensa y que rebosa intensidad. ¡Y es que en ella encontramos TODO lo que se le puede pedir a una saga de fantasía épica! Batallas bien narradas, intrigas, sorpresas, personajes completos, múltiples focos de acción, un worldbuilding impoluto...
En este caso nos alejamos del grupo de héroes que busca derrocar al malo. En su lugar, se nos presenta un conflicto entre deidades. Un Dios represivo que tiene al mundo bajo su yugo a través de aquellos que le representan en la tierra, y un Dios olvidado, más benévolo, con solo unos pocos adeptos que desean hacerle regresar al mundo. Así comienza la aventura, con un variopinto grupo: los Buscadores, cuyo objetivo es demostrar la existencia de este Dios olvidado.
Tenemos a un escriba, a un ladrón, a una tabernera, a una aprendiz de hechicera y a un par de mercenarios. Ellos serán el núcleo inicial de la comitiva, aunque a ellos se irán uniendo otros personajes que acabarán de darle cohesión a la extraña mezcla.
Y aquí tenemos el primer gran punto positivo de esta bilogía: sus personajes. Su contrucción es perfecta. Con personalidades muy bien definidas que irán evolucionando (mucho y de manera muy coherente) con todo lo que les irá sucediendo. El autor logra transmitirnos a la perfección todos sus pensamientos y sus sentimientos. Logras empatizar con todos ellos, les comprendes, les quieres... y padeces todos sus males. Pero también compartes sus alegrías.
Sin embargo, no sólo los personajes de nuestro grupo principal están bien construidos. Todos los antagonistas (porque sí, hay más de uno, y más de dos, y más de tres. ¡Otro punto positivo para la historia!) son muy complejos y se nos presentan con la misma o incluso más profundidad que los protagonistas.
Y aunque podría seguir hablando de los personajes o detenerme a analizar la maravillosa narrativa así como el ritmo perfecto en que se desarrollan los distintos acontecimientos, prefiero centrarme en hablar de la trama. Y la voy a describir así: 🤯
Todo está perfectamente hilado. Todo tiene su explicación y su razón de ser. Hay traiciones, hay batallas, hay romance, hay sufrimiento, hay lágrimas, hay risas... y ante todo, ¡hay sorpresas! Porque si algo tiene "La luz perdida" es que no deja de sorprendernos y es tal el nivel de intriga que no puedes despegarte del libro hasta llegar a la última de sus páginas.
En resumen, se trata del libro perfecto para cualquier amante de la fantasía. Y no sólo de la fantasía épica, pues va mucho más allá de las batallas y las conquistas.
Como era de esperar, esta segunda parte me ha gustado un montón.
Se hace como muy cuesta arriba sin parar en ningún momento. Ya en el primer libro vimos mucha aventura, viaje y combates. En éste pasa lo mismo. Continúa ese "viaje" y el autor nos brinda nuevamente muchas escenas de combates y acción. Se hace tan intenso que incluso sufrimos con las pérdidas que van sucediendo a lo largo del libro. Nos metemos de lleno al igual que el primero y sentimos que formamos parte de esa aventura, de esa búsqueda del verdadero Dios (de fantasía, inventado, no penséis en el de la realidad). Tanto, que he llegado a sentirme igual de devota hacia ese Dios verdadero. Me sentía aventurera y además "creyente". He sufrido bastante con el desarrollo de la historia (de hecho pasa algo tan extraordinario que me quedé medio gritando: Nooo!!! E incluso mi pareja me miró extrañado como diciendo: ¿qué le pasa a esta? Jajaja, así de intenso lo viví). El autor da muchos giros inesperados y nos deja con la boca abierta. Ya sabéis que me encantan las sorpresas y esto hace que no consiga prever qué pasará ni quiénes perecerán en este viaje.
También he de deciros que los lazos entre los personajes se vuelven mucho más fuertes. En el primer libro son solo compañeros pero en el segundo ya han pasado por tantas cosas que no se consideran solamente compañeros. Incluso surgen romances entre ellos, parte que he disfrutado mucho como la romanticona que soy. Es de agradecer que en un libro de fantasía el autor añada también romance. Ya os lo dije en su momento en el primer libro, pero se trata de una fantasía que me recuerda al estilo de Tolkien con "El señor de los anillos": aventura, compañeros, peligros y además romance. Es justo el estilo de fantasía que disfruto mucho leer.
En resumen, porque no os quiero contar nada de este libro dado que es una segunda parte y podría spoilear y destriparos cosas: es una segunda parte muy intensa, las cosas suceden con rapidez y vemos que el transcurso de la historia avanza de forma asombrosa con sus giros inesperados y sus traiciones. Sin duda os encantará si amáis la fantasía.
"Una segunda parte muy intensa: la acción no decae en ningún momento, giros sorprendentes en la trama y muchos combates. Fantasía y aventura se mezclan para atrapar al lector."
De esta segunda parte de “los buscadores” me ha gustado más, con respecto a la primera novela, el gran movimiento de los personajes que pasan de una aventura a la otra, sin solución de continuidad. Como ya he dicho para "la luz pérdidas", la construcción del mundo, la descripción física y psicológica de los personajes está muy bien hecha y está aún mejor definida en la segunda parte. El autor tiene un control total sobre la evolución, tanto personal como contextual, de los personajes. Los protagonistas y los secundarios, pero nunca marginales, para la continuación de la historia. Y esto denota una gran habilidad del escritor, que nos permite leer y disfrutar de la novela, sin necesidad de tomar nota de quién es quién. Me ha gustado mucho participar en esta aventura y la única pega, para mi, está representada por el desenlace que no se puede definir “un final abierto”, sino que precisa (y lo más pronto posible) de otra novela que nos aclare, demasiadas incógnitas que se han dejado en el aire. Recomiendo la lectura y, sobre todo, que se sume a mi petición de que el autor transforme esta duología en una trilogía lo antes posible.
En «Los profetas» seguimos la historia que empezó en Los buscadores, y donde se quedó al alcanzar la página final. Una obra de fantasía épica que ahora nos sumerge en más aventuras y una mayor lucha entre los dos bandos.
Un libro donde la magia está más presente que en el anterior, con batallas donde se decidirá el devenir del mundo y que nos servirá para adentrarnos más aún en los personajes. Una vez que ya conocemos el universo creado por el autor todo fluye aún más.
Los acontecimientos van a ser más contenidos, con alguno que otro insospechado, tomando más peso las relaciones personales aunque sin olvidar avanzar en la trama. Hacia el final, el desenlace se realiza de forma hasta cierto punto precipitada resolviendo algún conflicto demasiado rápido. Un pequeño pero que no viene a devaluar la historia.
Un libro muy entretenido con muchos aspectos interesantes donde los escenarios siguen siendo espectaculares. Los secretos van saliendo a la luz y todo termina encajando.
Con esta segunda parte de La luz perdida ponemos el broche a una historia de fantasía épica que tiene todos los ingredientes necesarios: batallas, acción, misterios, seres espeluznantes y una magnífica narración de estos hechos. Todo ello nos ayuda a meternos en la historia hasta tal punto que creemos estar allí con los personajes.
Os invito a leer la reseña del primer libro que ya está publicada en mi perfil para que veáis de que trata la historia ya que a nivel argumental tampoco puedo contar mucho para no destripar todo el primer libro. Simplemente quiero mencionar la intensidad de la historia y lo adictiva que resulta.
Ahora, más específicamente de Los Profetas diré que me ha encantado seguir la evolución de los muy distintos personajes que conocimos en Los Buscadores y ver como han crecido los lazos afectivos establecidos entre ellos.
¡Vuelvo a recomendar a este autor y sus obras, sin duda!