“No se puede vivir del amor”, canta Calamaro. Y por supuesto, de ese amor no se puede vivir. Para las mujeres ha sido un flagelo. Una razón edulcorada para mantenerlas silenciadas, sometidas, entretenidas, adoradas. Las ha llevado al suicidio y al crimen. Las ha hecho coquetear con la locura. Las ha vuelto vulnerables, mucho más manipulables. Las ha hecho mentir, ocultar, tolerar la violencia. Las ha hecho beatificar la agresividad del amor romántico. Su pasión. Su sacrificio. Los hombres sufren, los hombres enfurecen. El amor romántico obsesiona. Y tiene buena prensa. Además de alzar la voz por una desmitificación y un cambio urgentes, el manifiesto de Carla Castelo recorre poesías, canciones, películas, novelas que construyeron esta ficción que nos atraviesa y que todavía hoy glorifican el amor romántico como un amor perfecto. Como si Shakespeare no nos hubiese alertado de que el amor romántico termina irremediablemente mal. Como si las pruebas no estuviesen a la vista. Muero por ti. Muero en ti. Mato por ti. Te mato. Cualquier opción es trágica. Sin embargo, hay hombres y mujeres jóvenes que ya no se dejan encandilar con el amor posesivo. Que lo increpan. Que lo cuestionan. Que viven más fluidamente el amor. Hacia el final, el libro ilumina también a estos jóvenes: “Hay que aprender de ellos, hay que educar en un amor diferente”, dice. ¿Cuánto dolor nos causa que no llegue aquella llamada telefónica? Mientras nos deconstruimos, empecemos a alzar la voz.
Una lectura muy interesante, que trata de deconstruir la idea del "amor romántico" sujeto al maltrato y al no respeto de la mujer en la que vive inmersa nuestra sociedad. Felicitaciones a la autora, pues ayuda a reflexionar sobre creencias y hábitos adquiridos y te abre los ojos para que reacciones ante las señales de alerta. ¡Bravo!
Me parece muy interesante que el primer capítulo sea “me too” como introducción. Hay capítulos que me gustaron como las desgraciadas y coléricas y novelas de la tarde. Sin embargo, en una parte cuando se habla de psicoterapia relacionada a una persona que Vicencio violencia me parece de una irresponsabilidad expresar que deje la terapia, me hubiera gustado que hiciese énfasis que la terapia debe tener un enfoque de género. Entendiendo que ya la persona puede tener escasas redes de apoyo. Creo que en ocasiones su discurso es abajista, habla de una colectividad pero sus argumentos se basan desde la individualidad. Se destacan el análisis de canciones y poesía. Lo que más me gustó fue cuando habla de las biografías de diversas mujeres.
Este libro me pareció de una lectura recomendable. De a ratos es un poco lento el avance del hilo conductor de los capítulos, sin embargo del 8 al 10 inclusive se encuentran mis favoritos. El análisis de la construcción del cine, la televisión, la literatura y la música desde la perspectiva del patriarcado con ejemplos y datos claros es invaluable. En lo que respecta a la terapia el planteo de la autora no es abandonarla sino saber reconocer que quienes trabajan en los ámbitos de la salud mental no están exentos de los vicios del amor romántico y las estructuras del patriarcado, donde se justifique la violencia, ahí no es. Será de la mano de profesionales con otra perspectiva.
Libro que plantea, casi morboso, el horror del patriarcado, la violencia, el lugar desde donde se percibe a la mujer, los mandatos vinculares, el poder, el sexo, la enfermedad, la sumisión, la muerte, el castigo por ser poderosa, famosa. El amor romántico, posesivo, como cárcel que somete a la mujer.
EXCELENTE. Mucha bibliografía, buenos argumentos. Creo que es un libro que todes tenemos que leer. Te hace replantearte banda de cosas desde un punto de vista distinto. Muy recomendado
primera vez que leo un libro de este tipo. Super recomendado, es muy llevadera la lectura, creí q no me iba a enganchar si no había una historia de por medio pero re si