Jump to ratings and reviews
Rate this book

Mir auf der Spur

Rate this book
Riflessione sul ruolo della «storia in una vita» – come scrive Andrea Landolfi – più che racconto della propria vita, Sulle mie tracce è un’autobiografia «autentica» e anomala nello stesso tempo. La storia è quella dell’intero Novecento, di cui Gregor von Rezzori, testimone partecipe, ripercorre abissi e speranze, isolando con lucida perentorietà i punti di svolta: l’Anschluss del 1938, la riforma monetaria tedesca del 1948, la caduta del muro di Berlino nel 1989, momenti in cui netta e ineludibile è la percezione che nulla potrà più essere ciò che era.
Non meno straordinaria la vita: galleria di luoghi, volti, passioni, restituita dal protagonista in tutta la sua ricchezza. Ci sono la Czernowitz «mitica» dell’infanzia, l’incanto dei boschi dei Carpazi, la Vienna «proteiforme » degli anni Trenta, Bucarest, serbatoio inesauribile di immagini e di storie, Berlino resa «sdentata» dai bombardamenti, la Amburgo «ariosa» del dopoguerra, Parigi, Roma, e infine l’angolo di Toscana sui colli del Valdarno riparo di una vecchiaia generosa e appagata. Poi gli affetti: famigliari, amici, amori, cani, cavalli; e gli incontri: indovini, editori, albergatori che hanno vissuto giorni migliori, ereditiere e amazzoni; tra gli altri, un giovane Von Karajan che dirige «con zelo» sotto le bombe, Louis Malle, Marcello Mastroianni, Brigitte Bardot e Jeanne Moreau, Indro Montanelli e Federico Zeri,Volker Schlöndorff e Giangiacomo Feltrinelli.

381 pages, Hardcover

First published January 1, 1997

Loading...
Loading...

About the author

Gregor von Rezzori

40 books102 followers
Gregor von Rezzori was born in 1914 in Chernivtsi in the Bukovina, then part of the Austro-Hungarian Empire and now part of Ukraine. In an extraordinarily peripatetic life von Rezzori was succesively an Austro-Hungarian, Romanian and Soviet citizen and then, following a period of being stateless, an Austrian citizen.

The great theme of his work was the multi-ethnic, multi-lingual world in which he grew up and which the wars and ideologies of the twentieth century destroyed. His major works include The Death of My Brother Abel, Memoirs of an Anti-Semite and his autobiographical masterpiece The Snows of Yesteryear.

He died in his home in Donnini, Italy in 1998.

Ratings & Reviews

What do you think?
Rate this book

Friends & Following

Create a free account to discover what your friends think of this book!

Community Reviews

5 stars
9 (40%)
4 stars
6 (27%)
3 stars
6 (27%)
2 stars
1 (4%)
1 star
0 (0%)
Displaying 1 - 4 of 4 reviews
Profile Image for Kansas.
856 reviews518 followers
Read
May 7, 2026
https://kansasbooks.blogspot.com/2026...

"¿Qué nacionalidad tiene en este momento' ¿Rumano, italiano, alemán de alguna etnia residente fuera de Alemania? ¿De dónde sale la partícula von de su apellido Rezzori, supuestamente siciliano? Un apellido, que usted, además, escribe a veces con una zeta y, en ocasiones, con dos. ¿Por qué? Durante la guerra, ¿dónde estuvo? ¿Cómo es que nunca lo reclutaron? Todo esto tocaba solo la superficie."


Con esta batería de preguntas que “solo tocaban la superficie”, Gregor von Rezzori sitúa desde el inicio el núcleo de Tras mi rastro, una indagación obsesiva y ambigua sobre la identidad, la memoria y la necesidad —quizá imposible— de explicarse moralmente ante un pasado atravesado por fronteras inestables y zonas grises. A lo largo del libro, Gregor von Rezzori no solo responde a esas preguntas —nacionalidad, origen del “von”, la ortografía del apellido, su papel durante la guerra— sino que pone en evidencia la insuficiencia de cualquier respuesta: “todo esto tocaba solo la superficie.” Más que una simple sobreexplicación, el texto funciona como un auto-interrogatorio obsesivo en el que el autor parece adelantarse al juicio del lector —o incluso al de la historia— y desmenuza su pasado con una mezcla de ironía, culpa y voluntad de exculpación, pero ¿exculpación de qué? La ambigüedad es constante: no queda claro si está aclarando o justificándose, si busca la verdad o construye una versión literaria de sí mismo. Ese desasosiego se entiende mejor en su contexto histórico —la Bucovina multicultural, el derrumbe del Imperio austrohúngaro y las reconfiguraciones de la Segunda Guerra Mundial—, un mundo que produce identidades inestables y vuelve casi absurdas preguntas como “¿qué nacionalidad tiene usted?” porque el mundo exigía que para tener una identidad había que tener un pasaporte con un sello... pero ¿qué pasa si has nacido en un lugar que está predestinado a desaparecer? Quizá por eso el núcleo del libro no sea aclarar quién fue, sino mostrar que cualquier intento de hacerlo queda inevitablemente incompleto.


“ Será usted errante por mucho tiempo -me dijo."


No suelo sentirme atraída por las autobiografías o memorias: a menudo arrastran un cierto aire de autojustificación o incluso de egocentrismo, o de autoblanqueo que me distancia como lectora, salvo alguna excepción. En ese sentido, siempre he preferido el género epistolar, donde percibo una voz más directa, menos controlada y quizá menos preocupada por construir un relato definitivo sobre uno mismo. Sin embargo, me apetecía Tras mi rastro de Gregor von Rezzori, sobre todo porque no solo fue un gran escritor, sino también alguien que atravesó el siglo XX en toda su complejidad: nacido en 1914, en los márgenes cambiantes de la Europa central, y fallecido ya a finales de los años 90, su vida recorre guerras, desplazamientos y transformaciones políticas que desdibujan cualquier identidad estable. Rezzori habitó ese tiempo siempre desde una posición incómoda, casi permanente, de extranjero; un apátrida en el sentido más profundo, alguien para quien la pertenencia nunca fue una certeza, sino más bien una huida hacia adelante. Leer este libro no ha cambiado del todo mis reservas hacia las memorias, pero sí las ha matizado porque Rezzori no escribe desde la complacencia, sino desde la duda. Admito, eso sí, que hay partes que me han interesado menos —sobre todo ciertas anécdotas o algunas historias con sus mujeres—, pero su manera de mirar el mundo, es quizás lo más interesante en estas memorias o ensayo sobre sí mismo. Y es precisamente en esa mirada donde el libro gana peso, porque lo que emerge con más fuerza es la fragilidad de la identidad. "Aprendí algo que luego me sería de enorme utilidad durante la vida errabunda que el señor Wolf me vaticinaría más tarde, en Hamburgo: aprendí a darme por satisfecho y adaptarme. Podía -y puedo aun- echar raíces en cualquier parte. También estoy en condiciones de cortar esas raíces cuando se me antoje." Porque más que contar una vida, lo que hace es cuestionar la idea misma de identidad. ¿Qué significa “ser alguien” cuando el mundo que te ha formado deja de existir? ¿Hasta qué punto nuestros recuerdos son fieles o simplemente una reconstrucción interesada? Así que esta mezcla de ensayo, memorias y autobiografía esta dominada por esa no pertenencia a ningún lugar, por una posición en el mundo que le convirtió sobre todo en un observador, mimetizándose en los diferentes momentos estelares de la Europa Central sin tomar partido, camuflándose.


"No pretendo pavonearme con recuerdos a los que apenas puede darse crédito tratándose de una criatura de cuatro años. Pero llevo en mí con certeza las imágenes de una región devastada por la guerra. Tumbas de soldados a lo largo de toda la carretera que atravesaba la región de Galitzia: sencillas cruces de madera hechas con ramas y coronadas con cascos de ulanos. El vacío era angustioso."


Lo que más me interesaba al acercarme a estas memorias era comprobar hasta qué punto podían añadir algo a todo lo que ya había leído en sus novelas sobre ese contexto histórico y sobre su propio papel en él, en esa Europa Central —híbrida, mestiza, hoy desaparecida— que quedó arrasada por las convulsiones del siglo XX. Rezzori nunca termina de pertenecer a ningún lugar: nace en un territorio que cambia de manos, crece entre lenguas y tradiciones distintas y arrastra siempre esa leve pero constante sensación de no encajar del todo, como si siempre estuviera de paso. Lo interesante es que ese desarraigo no aparece dramatizado, sino asumido como una condición casi natural de su existencia, como si la inestabilidad fuera su única forma posible de arraigo. Al final, su condición de apátrida no es tanto una etiqueta como la consecuencia lógica de su biografía: haber nacido en un imperio que desaparece, haber vivido en regiones de fronteras móviles, no poder reconocerse en una única identidad nacional y haber atravesado guerras que lo desordenan todo. Sin embargo, a mitad del libro empecé a tener la sensación de que estas memorias no añadían demasiado a lo que ya sabía de él, precisamente porque sus novelas funcionan, en gran medida, como autobiografías encubiertas: en ellas ya está todo, la obsesión por la identidad, la revisión constante del pasado y esa “era glacial” con la que describía el terror moral y emocional que dejaron las guerras. En ese sentido, más que ampliar su mundo, Tras mi rastro parece volver sobre él, insistir en las mismas preguntas desde otro ángulo, pero sin terminar de ofrecer respuestas nuevas.


"La anexión se había consumado. Un solo pueblo, un solo Reich, un solo Führer.
Al día siguiente tuve ante mi una Viena distintas. El mundo había cambiado. A menudo me he quejado de lo casi imposible que alguien me crea cuando afirmo que una nueva era puede iniciarse de un día para otro."



Gregor von Rezzori se distingue dentro de la literatura centroeuropea del siglo XX por una mirada marcada por la ambigüedad y la distancia crítica frente al colapso de la Europa imperial. A diferencia de autores como Stefan Zweig, cuya respuesta al derrumbe del viejo mundo fue profundamente emocional y culminó en la ruptura personal, o Joseph Roth, que convirtió la nostalgia del Imperio austrohúngaro en un mito literario casi absoluto, Rezzori adopta una postura mucho más irónica y observadora. Su obra no idealiza el pasado ni llora por las esquinas ante su pérdida, sino que explora la fragmentación de las identidades y la inestabilidad moral de su tiempo desde una posición deliberadamente descentrada. Tal vez por eso fue, en su momento, un autor difícil de encajar e incluso muy incomprendido; y es precisamente la distancia del tiempo la que ha permitido que esa misma incomodidad, esa mirada desajustada, cobre hoy todo su valor.


"Aquí, en Viena, muchos permanecían en una suerte de parálisis. Hoy en día nos hemos acostumbrado a la emigración y la huida, pero en 1938 no era usual tener que dejar casas, posesiones y amigos, o los lugares queridos y habituales de la propia vida, para afrontar la incertidumbre de una nueva existencia, obligados a experimentar como los países a los que uno prefería emigrar mostraban poca comprensión..."


Al final, me queda la sensación de que Rezzori fue adoptando distintos papeles a lo largo de su vida: desde su nacimiento en el seno de una familia acomodada del imperio austrohúngaro hasta su arraigo posterior en Italia. Esa sucesión de máscaras encaja con su idea de la identidad como algo móvil y cambiante, pero también deja entrever, en ciertos momentos, una tendencia a la autojustificación que me distancia como lectora. Quizá por eso, aunque el libro me ha resultado interesante, he disfrutado bastante más de sus novelas, donde esa misma mirada se despliega con mayor libertad y sin la insistencia de volver una y otra vez sobre lo mismo. Lo que buscaba en un autor que me interesó tanto desde el primer momento en que lo descubrí, ya lo había encontrado en sus novelas: los datos privados, sus relaciones personales y las anécdotas no me aportaron demasiado y se me hicieron un poco cuesta arriba. Eso sí, su mirada lúcida sobre un mundo en pleno derrumbe y ese otro mundo que nació de ahí, y que no era mucho mejor, es lo que le da valor no tanto a estas memorias, sino a su obra en general.


"Andar tras el rastro de uno mismo es una empresa arriesgada. Afloran en el proceso muchas cosas que uno ha mantenido ocultas de sí mismo, por no hablar ya de lo que ha ocultado a otros. "

♫♫♫ Dionysus - Jocelyn Pook ♫♫♫
Profile Image for Cronicadelibros.
474 reviews30 followers
April 16, 2026
📖 Hoy vengo con Tras mi rastro, unas memorias diferentes escritas pocos años antes de su muerte por Gregor von Rezzori, un autor nacido en los confines del antiguo Imperio austrohúngaro, que tras su desmoronamiento pasaron a formar parte de Rumanía y cuya ciudad natal acabaría integrada en la URSS. Todo este contexto ya marca su vida, su pensamiento y esa condición errante que lo acompañará a lo largo de los años.

🖋️ El autor, fiel al estilo que ha definido su obra, no ofrece unas memorias al uso, y mucho menos una biografía de corte clásico. Se mueve constantemente en ese terreno ambiguo donde vida y literatura se confunden. Más que reconstruir su pasado, lo reescribe desde dentro, con todas las dudas, contradicciones y distorsiones que eso implica. En muchos momentos no parece narrar lo que fue, sino lo que podría haber sido.
🧠 En ese sentido, lo que el lector tiene entre manos se acerca más a la “novela de una vida” que a unas memorias convencionales. Y ahí está una de sus mayores virtudes: no busca ordenar el pasado, sino exponerlo como un territorio fragmentado, lleno de zonas grises.
🎬 ✍️ Esto se traduce en una estructura muy particular. Me ha dado la sensación de que estaba frente a un plano secuencia. No hay división por capítulos, pero la narración se interrumpe con espacios en blanco que funcionan como pequeñas fracturas. No tanto temporales como de desplazamiento interno: cambios de foco, de momento vital, de intensidad. En la primera parte —centrada en su vida hasta el final de la Segunda Guerra Mundial— estos cortes son frecuentes. En la segunda, en cambio, prácticamente desaparecen, y el relato fluye de forma mucho más continua, como si ya no hubiera necesidad de tomar distancia.
🌍 El recorrido vital del autor sirve como hilo conductor. Pasa por la caída de los imperios, la Viena de entreguerras, el Berlín del nazismo, la guerra, la posguerra o la reconstrucción europea… pero rara vez lo hace desde una mirada histórica convencional. Lo que le interesa no son los hechos en sí, sino cómo se vivían, cómo los percibía en ese momento.
🕰️ De hecho, uno de los rasgos más interesantes es precisamente ese: el autor evita juzgar el pasado con perspectiva posterior. Se mantiene, en la medida de lo posible, dentro de la mentalidad de cada época, incluso cuando eso implica incomodidad o contradicción. Parte además de una concepción muy particular de la historia y de las ciudades, entendidas como capas que se suceden y, en muchos casos, llegan a superponerse entre sí.
🐍 A esto se suma un estilo muy reconocible: irónico, incisivo, en ocasiones abiertamente mordaz. Su mirada no hace concesiones, ni hacia sus propios actos ni hacia los de los demás. En este sentido, el autor no rehuye reconocer que, en muchos momentos de su vida, no estuvo a la altura de lo que se esperaba de él, especialmente en el terreno personal, en sus matrimonios y en la relación con sus hijos.
🔍 En muchos pasajes adopta la posición de un observador que analiza comportamientos humanos, clases sociales y dinámicas colectivas con una distancia que, por momentos, parece situarlo fuera de todo ello. Como si se mirara a sí mismo y a su entorno y fuera algo ajeno. Esa actitud se acentúa especialmente cuando aborda uno de los conceptos que atraviesa todo el libro: el pequeñoburgués. Más que una clase social, lo presenta como una forma de estar en el mundo, marcada por el conformismo, la necesidad de encajar y una facilidad casi automática para adaptarse a cualquier sistema, incluso a los más contradictorios y autoritarios.
⚙️ Pero lo interesante es que esa crítica no nace desde fuera. El propio autor se reconoce atravesado por ello, formado en el seno de una clase dirigente destinada a las provincias del Imperio, pero arrastrando al mismo tiempo por los avatares de los tiempos, a un poso pequeñoburgués del que admite no haberse desprendido del todo. De ahí surge una tensión constante: analiza sin piedad aquello de lo que, en cierta medida, también forma parte. Y es precisamente en esa contradicción —entre pertenecer y rechazar— donde su mirada resulta más incisiva.
🇩🇪 Otro de los hilos más persistentes del libro es su compleja —y en muchos momentos abiertamente conflictiva— relación con Alemania. El autor no se sitúa nunca en una posición cómoda: pertenece a ella por la educación y cultura que proviene de Austria, pero no es capaz de desvincularse. Todo esto provoca una mezcla de rechazo, incomodidad y cierta fascinación inevitable. pero reconoce su incapacidad para integrarse en su mentalidad. De ahí surge un posicionamiento incómodo, a ratos contradictorio, desde el que lanza críticas constantes —a la sociedad, a sus estructuras, a su forma de pensar— sin ocultar que su propia visión está condicionada y lejos de ser imparcial.
🧩 Esa mirada se despliega en múltiples direcciones: la crítica a la sociedad alemana antes, durante y después del nazismo; la reflexión sobre la culpa colectiva; la facilidad con la que las estructuras sociales se reconfiguran sin cambiar realmente; o esa sensación constante de pertenecer a ninguna parte.
🌐 El propio autor se define, en varios momentos, como alguien sin raíces fijas, capaz de adaptarse a cualquier entorno… y también de abandonarlo sin demasiado esfuerzo. Esa idea de desarraigo atraviesa todo el libro.
🚶‍♂️ Esa sensación de no pertenecer a ningún lugar se traduce también en una vida marcada por el movimiento constante. Durante buena parte del libro, el autor encadena ciudades, relaciones y etapas sin llegar a asentarse realmente en ninguna. Hay en él una especie de impulso continuo hacia la huida o el desplazamiento, acompañado además por un tono de insatisfacción que en ocasiones deriva en un rechazo abierto hacia el entorno que le rodea. No es hasta su tercer matrimonio, ya en la parte final, cuando aparece por primera vez una cierta idea de estabilidad que ya lo acompañará por más de tres décadas. Ese momento introduce un cambio significativo: no solo en su forma de vivir, admite que dejar de odiarlo todo, dejando atrás en buena medida ese poso de hostilidad que había ido acumulando a lo largo de los años.
👨‍👩‍👧‍👦 En paralelo a ese recorrido vital, sus relaciones personales aparecen retratadas con la misma mezcla de lucidez y distancia. Sus dos primeros matrimonios —marcados por etapas muy distintas de su vida— no se presentan como refugios estables, sino más bien como episodios atravesados por tensiones, incomprensiones y, en ocasiones, una evidente incapacidad para sostenerlos en el tiempo. Algo similar ocurre con sus hijos, cuya presencia recorre el libro de forma intermitente y no siempre desde una posición cómoda. El propio autor reconoce, de manera más o menos explícita, sus contradicciones y carencias en este ámbito, integrándolas dentro de esa visión poco complaciente que proyecta sobre sí mismo.
🎭 Hay, además, pequeños hilos que aparecen y desaparecen sin llegar a cerrarse del todo. El más llamativo es el que abre el libro: su envío a Inglaterra para dar clases de reeducación a prisioneros alemanes tras la guerra. A lo largo del relato, esta etapa se menciona de forma intermitente, pero nunca llega a desarrollarse, quedando más como un recurso narrativo que como un episodio central de su vida.
🔮 A este se suman otros elementos que reaparecen de forma dispersa, como las figuras de distintos videntes que, según el autor, le anticiparon episodios de su futuro, o su enfrentamiento con Nicolaus Sombart, al que responde con una ironía constante a raíz de unas opiniones que este había vertido sobre él y otros escritores de su ciudad natal.
⚖️ En conjunto, estamos ante un libro exigente, no por su dificultad técnica, sino por la forma en que obliga al lector a posicionarse. No ofrece certezas, no organiza el relato para facilitar la lectura, ni busca generar empatía inmediata.
💬 Pero a cambio ofrece algo mucho más interesante: una voz literaria completamente libre, que utiliza su propia vida como material narrativo para reflexionar sobre el siglo XX, sobre Europa y, en última instancia, sobre la condición humana.
📌 No es una lectura fácil ni rápida. Precisamente por eso, cuando entras en su dinámica, resulta especialmente estimulante.
Profile Image for Vuk Trifkovic.
533 reviews57 followers
Read
July 11, 2015
The problem with von Rezzori's autobiography is that his work is so autobiographical that you mostly read about the same stuff over again. Not so much fun, even when von Rezzori tells the story.
Profile Image for Maurizio Manco.
Author 7 books134 followers
October 8, 2017
"Quel che deve accadere accade, e accade al di là e al di sopra di noi. Beati i poveri di spirito che non lo capiscono e credono che sia in loro potere fare o non fare accadere qualcosa, e quando capiscono che non è in loro potere piangono e si disperano e infine si piegano al destino, ma con fierezza, quasi fosse stato un atto di eroismo tentare di opporvisi. Molto peggio stanno coloro che, tragicamente, prevedono non soltanto a posteriori che il destino è infido, e sanno che rarissimamente i romanzi scritti dalla vita si svolgono come quelli scritti dagli autori: sono loro, i valorosi che sanno quanto la realtà sia triviale e ciononostante cercano di piegarla, i veri eroi." (p. 168)
Displaying 1 - 4 of 4 reviews