VENDIENDO EL AMOR.
👠 A ver, voy a empezar diciendo que tenía mucho miedo de comenzar esta historia porque Gaby no dejaba de advertirme de mil tonterías. Porque sí, eran tonterías. A mí me ha encantado. Los personajes, la trama y todo “los juegos del hambres” versión oficinistas.
👠 La verdad que no tenía muy claro que esperarme de esta historia, pero os puedo asegurar que no fue para nada algo que viese venir. Ni como es Mags (nuestra protagonista), ni sus intereses románticos, ni su grupo de amigos y ni todo el dilema de las pasantías (prácticas).
👠 Desde el primer momento Gaby no deja de meter caña. Atrapa desde el minuto 0, os lo digo en serio. Es de ese tipo de historias que no puedes dejar de leer porque siempre hay una nueva verdad que sale a la luz, secretos que desterrar y traiciones al acecho. Así transcurrí todo el libro: desconfiando de todos. Incluso de nuestra protagonista.
👠 Porque como bien dijo uno de los personajes, todos tienen un motivo para estar aquí y os adelanto que lo íbamos a descubrir. Más tarde, más temprano, pero lo haríamos. Es que estoy escribiendo esto recordando como me sentí al leerlo y creo que me enrollaré muchísimo sin decir nada en realidad, pero es que no sería capaz de hablar de este libro en condiciones sin haceros spoilers y es lo último que quiero.
👠 El grupo 13, que es el grupo de amigos con el que nos encontraremos está formado por Oliver, Megan. Brianna, Nate, Tom y Maggie. Cada uno de ellos con una personalidad opuesta al anterior. Lo único que puede resultar similar es su forma de actuar, tres de ellos son calculadores sin compasión, los otros tres quieren jugar limpio. O eso decían, claro.
👠 Luego están las relaciones, bueno, vamos a decirles mejor líos muy desastrosos y amorosos de Maggie. De verdad, la torpeza no es solo que se le rompa un tacón al salir del edificio o que acaba agachándose frente a alguien en busca de un bolígrafo. No, señor. Maggie es una protagonista fuerte y muy pasional, y esa pasión que tiene le va a traer más errores que aciertos.
👠 Hablemos de los últimos capítulos y de ese TREMENDO final. Debo decir que era esperado, con muchas ansías, por lo menos de mi parte y no pude estar más orgullosa de nuestra protagonista a pesar de todo lo que había hecho, luchado, traicionado, mentido, llorado y ganado. El final me encantó, era el que se merecía Maggie con creces, aunque yo seguiré siendo #teamTom de por vida y esa referencia a Ted Mosby y Robin Scherbasky me seguirá doliendo.