“Secuencia Chobart’ de Pablo Rumel es una inquietante exploración en los valores de una sociedad dominada por temores, fobias y pesadillas que nacen desde una zona oscura en la que los sentimientos carecen de mayor sentido. Nadie es inocente en esta historia que hace de la realidad una materia sucia y violenta. Y tampoco lo es el detective Bruna, enfrentado a una investigación que escapa a las reglas habituales de su trabajo policial y que a su juicio lo llevan a seguir ‘pistas que se disolvían en el ácido de la mala suerte’. Con un particular uso de los códigos de la novela policial, Pablo Rumel entrega una narración envolvente, atractiva, en la que consigue un adecuado equilibrio para avanzar sobre la frágil línea que separa la fantasía de la realidad”.
Secuencia Chobart es una serie de asesinatos sin "aparente" lógica alguna; personas despellejadas, cuadros misteriosos y un singular artista arman este cuadro. Un detective tratara de resolver estos enigmas donde terminara adentrándose en una búsqueda infinita, traspasando los limites de la cordura.
Esperaba más tomando en cuenta su presentación, el texto de la contratapa, lo que ofrecía. Pero me encontré con un relato en el que no pasa nada. Se entiende que esa es la idea, que no sepamos si en realidad los hechos de los que se habla sucedieron o son producto del inconsciente colectivo, pero no llega a arraigarse ningún suceso, las pistas no conducen a ninguna parte porque no son pistas, son datos intrascendentes. Puede que piensen que no lo supe entender, y puede que tengan razón, pero solo diré que una cosa es leer textos difíciles o complejos y este solo me costó terminarlo.