Si este libro lleva el título de Historia queer del flamenco es, al menos, por dos razones. En primer lugar, porque una de mis motivaciones fundamentales como investigador y artista ha sido buscar, analizar y reivindicar figuras y espacios «marginales» del flamenco que no aparecían en los manuales habituales sobre este arte y cuya ausencia daba, a mi entender, una imagen distorsionada sobre quiénes, dónde y cómo han hecho «flamenco» —y por qué— a lo largo de su reciente historia. Este grupo de gente «rara» incluye a feministas, travestis, machorras y afeminados, pero también a gitanos, personas con diversidad funcional e intelectual, guiris y artistas «incomprensibles» empeñados en hacer las cosas «de otra manera» sin renunciar por ello a la categoría de flamenco. En segundo lugar, lo queer de esta Historia es mi mirada, que intento desviar para hablar del cuerpo y desde el cuerpo, abandonando debates bizantinos sobre purezas e impurezas, anécdotas sobre la vida de los artistas que se hallan completamente desligadas de los procesos de creación; mitologías sobre «genios» que parecen más profetas que artistas y que parecen hacer arte en solitario y completamente desligados de sus colaboradores y del momento histórico, social, económico y artístico en el que vivieron.
está guay bueno no sé pero le pediría al autor que ya que pertenece al colectivo LGTB al menos tenga un mínimo de respecto por evitar el deadnaming de una persona trans a la que todo el mundo conoce exclusivamente por su verdadero nombre
There are only 4 copies of this book in the whole Andalusia public libraries network (8+ million people), none of them in Málaga, and that is the first figure to reflect on. Over the last two centuries, the number of openly LGBTQ+ singers, dancers, and players of flamenco is, believe me, mindblowing. But the utterly interesting book by López Rodríguez doesn't dwell on people's lives, but he explores the queerness of a genre, solidly build in the split of stage roles between men and women.
If you know just a little about flamenco, as I do, this book is a true revelation. Book's structure and focus (not being exhaustive, but selective), the author's careful writing and his moderate references to esthetics theory, or his sober control in a field that could easily lead to passionate remarks, are really interesting. I read this essay in 2 days, without feeling tired or bored at any time, and that is something not just about the topic, but about the quality of López Rodríguez's writing.
This is an essay I liked: there are some chronological divisions, but there is not a chronological listing; there is some precision when it comes to flamenco styles and movements, but nothing scaring the neophyte; there is a powerful account of facts without falling into the gruesome, which would be very easy; there is a purpose, and there is a care in the execution.
On the downside: the more powerful narrative of the first chapters frays slightly towards the end, perhaps because the broad sense of queerness creates a feeling of chapters added without much control. But these are just minor details. I vividly recommend it.
durante toda la lectura he tenido la sensación de que el libro está desordenado; creo que el contenido es buenísimo, pero una reestructuración de la obra seria ideal para poder seguirlo con más facilidad. aún así, toca temas muy interesantes, como por ejemplo -mi favorito-; la relación existente entre las folclóricas españolas y los travestis, y cómo toman su legado para crear un modelo de mujer potente como lo eran Lola Flores y Rocío Jurado. eso sí, la bibliografía y referencias que utiliza el autor es un 10/10 y he encontrado muchas joyas que no sabía de su existencia!
Creo que es imprescindible comenzar diciendo que este no es un libro de historia; es una interpretación del arte y los orígenes del flamenco desde la óptica de su autor, activista LGTBIQ, con especial énfasis en el surgimiento reciente de movimientos dentro del flamenco que reivindican a grupos oprimidos, como personas LGTBIQ, de etnia gitana, con diversidad funcional o de raza negra.
El libro es muy poco accesible para el público general, inundado de continuas digresiones filosóficas, estéticas o sociopolíticas. Las citas y menciones a autores de otros campos sin relación ni con la historia ni con el flamenco (filósofos, psicoanalistas, etc) son abundantes, contribuyendo en nada a una comprensión de la historia del flamenco. El contenido no está organizado en orden cronológico, con saltos continuos entre épocas.
Uno de los grandes obstáculos es el lenguaje de la obra. A menudo, el autor utiliza expresiones excesivamente complicadas, como para dar una pátina de legitimidad académica al trabajo. Una de las más sangrantes es "reducir al máximo el trabajo de [...] los miembros apendiculares (brazos y manos)"; ¿por qué no decir simplemente "brazos y manos"? Un ejemplo llamativo de floritura innecesaria es que el autor prefiere utilizar la palabra "suerte" en lugar de los más comunes "especie", "tipo" o "clase". En ocasiones, los términos elegidos son muy cuestionables. Aunque es una excepción y no la norma, el uso del término "bukkake coreográfico" para describir la noche madrileña en los años 60 dejará a muchos lectores con la boca abierta.
Pero sin duda, el mayor defecto de toda la obra es lo engañoso del título: quien busque tener una perspectiva histórica, encontrará solo unas pocas cosas relevantes. Por ejemplo, el autor dedica una gran parte de la obra a discutir el impacto de la crisis económica en la escena flamenca actual (sin ningún aspecto queer). El único contenido digno de mención es la continuada presencia de travestismo en el flamenco, ya muy presente a principios del siglo XX. Se pasa de puntillas por la represión del régimen franquista al colectivo LGTBIQ (la del pueblo gitano se ignora), poniendo más énfasis en su explotación del flamenco como atracción y fachada.
Desde un punto de vista académico, el libro es muy deficiente, y es muy chocante que un tribunal doctoral haya aprobado la tesis en la que la obra se basa. Una de las cosas que llama la atención es el exceso de citas y extractos de obras y artículos. Un ejemplo es la reproducción íntegra de unas palabras de Lola Flores en una entrevista en la que dijo que mantuvo relaciones sexuales a cambio de un préstamo: ésta anécdota debería haber sido una frase con un resumen del autor y una cita (o ni siquiera eso, porque no aporta demasiado a esa "historia queer"). Las preguntas retóricas sin contestar no tienen cabida en una obra de investigación, y el libro está plagado de secciones que terminan con preguntas del tipo "¿Acaso no se podría decir que ...?". Hay dos cosas más que me llamaron la atención: la forma en la que el autor cita su propia obra rayando en el autobombo, y un lugar en el que el autor habla, en primera persona, con mucho orgullo y satisfacción de haber encontrado un libro... Que resulta no ser más que una fuente secundaria. Ésto demuestra que el autor conoce poco la labor de un historiador, que es buscar y buscar y buscar hasta dar fuentes primarias que permitan echar luz sobre algo desconocido de nuestro pasado.
Si el autor no se diera tantas ínfulas sin caer en lo que él posiblemente describiría como "una suerte de ejercicio masturbatorio pseudointelectual", sería muy interesante la divulgación de figuras poco conocidas por el gran público (Enrique el Cojo, Ocaña) o de las pinceladas sobre la importancia del travestismo en el flamenco; como mínimo, el libro debería cambiar de nombre para no llevar a engaño. En resumen: lamentable.
Un tanto irregular y a veces muy poco académico; el aparato de notas y referencias bibliográficas, por ejemplo, es un perfecto desastre y la bibliografía final, dividida en secciones temáticas, resulta de muy poca ayuda. Aunque incorpora figuras desconocidas y olvidadas, en ningún momento queda claro qué entiende el autor por "flamenco" y esa indefinición hace que uno se pregunte de qué está hablando realmente: ¿cante? ¿baile? ¿copla? Así, aparecen personajes vinculados al mundo del cabaret y, en cambio, se echan de menos a otros, como la onubense Maribel Quiñones, Martirio.
Este libro tiene mucha información y ejemplos excelentes, además de una bibliografía muy rica. Claramente el autor ha investigado mucho el tema. Pero el argumento y la estructura carecen de una dirección clara, se va por muchos lados y desvía demasiado. Quizás trató de hacer demasiado en un sólo libro. Sin embargo aconsejo este libro a los aficionados del flamenco que quieran descubrir ese arte a partir de una perspectiva queer.
Recomendaría este libro a cualquier aficionado del flamenco, pero especialmente a musicólogos y estudiosos del flamenco. Toca temas muy diversos. Visibiliza realidades a las que no siempre se ha prestado atención desde la historiografía, musicología o desde los medios. Reflexiona sobre cuestiones muy interesantes.