Margot Benacerraf, conocida como la dama y la pionera del cine venezolano, ha llegado, este 14 de agosto, a los 93 años de edad. Ha vivido una vida larga y llena de incidencias, pero poco conocida para el gran público. Es como una gran película que se resiste a llegar a las pantallas. Con el objetivo de esclarecer un poco ese misterio hace un par de años el periodista Diego Arroyo Gil fue en busca de la señora Benacerraf para conversar con ella. El resultado de esos encuentros hacen el nuevo libro de Arroyo Gil, titulado La sal de ayer. Memorias de Margot Benacerraf.
Luego de la fuerza con la que Diego Arroyo Gil me contó a Sofía Ímber, me di cuenta de que Margot seguramente sería un personaje extraordinario y al mismo tiempo muy desconocida para mi generación. Me sorprende saber que está viva y que no haya visto una entrevista con ella en YouTube de los años recientes, hay muy poco material. En fin. Una mujer adelantadísima a su época. Siento que haber "parido" la Cinemateca Nacional y que todos recordemos su sala de cine por su nombre e incluso lo acortemos a "La Margot" es un triunfo en sí mismo. Yo también hubiera querido verla filmar con Picasso y Gabo. Lamento tanto que estos proyectos no hayan visto la luz. Quiero ver Araya en su idioma original (en francés), ver el documental de Reverón. Felicito al autor por el tratamiento que le dio a la documentación separando la entrevista de los archivos fotográficos, para mí indispensables. Entiendo los retos que se enfrenta al publicar en Venezuela, pero este libro merecía un mejor papel para poder apreciar las fotografías mejor. No hablo de la elección del blanco y negro, indispensables, sino el pixelado de las fotos impresas sobre ese tipo de papel vs papel lustrado. En fin, una minucia de mi parte de una obra que es indispensable y me siento feliz de tenerla en mi biblioteca. Es un LIBRAZO. Super recomendado para entender quiénes somos y poder diseñar adónde vamos
En "La sal de ayer", Margot Benacerraf nos cuenta su vida, ese viaje al pasado para rememorar sus logros y fracasos que lo hace con ayuda de Diego Arroyo. Benacerraf es una figura clave de la cultura en Venezuela: pionera del cine como creadora y como promotora. Su relación con Francia debuta en 1949 cuando un viaje familiar a París se transformó en la ocasión para iniciar sus estudios de cine.
Es una mujer adelantada a su época. No lo pensó mucho para grabar un documental sobre el pintor de la luz, Armando Reverón. Y después, para internarse en las salinas para filmar Araya. En mayo de 1966 crea la Cinemateca Nacional.
"desde que descubrí el cine en 1949 hasta el día de hoy, no ha habido un solo día en que yo haya dejado de pensar o hacer cine".
Hermosa entrevista sobre la vida y obra de Margot Benacerraf, escrita de una forma que transmite la luz de Araya, que crea una atmósfera dónde se descubre todo lo vivido por un personaje que se hace tan entrañable al terminar de leerlo.
Interesante, y aunque sea la unica biografia (que logre encontrar) acerca de esta figura importante del cine, salí sin entender mucho quien es verdaderamente y que la motiva.
La amena y sencilla conversación evoca a la perfección el alma de este cine único y breve, en el recuento imprescindible, en la mística sobria y la voluntad determinada.
Hablar de Margot Benacerraf es hablar de cine, y es que no es por casualidad que la figura de esta mujer se haya hecho tan gigantesca dentro del mundo del séptimo arte sino por su gran talento y su desempeño. La Sal de Ayer es un libro donde el autor venezolano Diego Arroyo Gil se sienta de frente a esta mujer y poder concebir una obra en conversación muy amena, fresca, con muchos datos curiosos y bastante reveladoras.
En este libro de conversaciones con la maestra del cine venezolano, Arroyo dispara preguntas una tras otra con la intención de dejar al descubierto la vida de una mujer que cuenta una vida llena de emociones, de trabajos cinematográficos, relata su entrañable amistad con los maestros Pablo Picasso y Armando Reverón; también cuenta como se llevó a cabo el rodaje de su obra cumbre, la película Araya.
En lo personal me he declarado siempre fanático de Margot Benacerraf, de su obra y sobretodo de su hazaña, siendo esta señora la primera venezolana en ganar un reconocimiento nada menos que en el conocido Festival de cine de Cannes. Sobre el libro que se lee muy rápido, excelentemente redactado, mantiene una coherencia excepcional, en ningún momento se siente pesado, mucha coherencia en esta lectura, yo me lo he disfrutado de principio a fin.
Arroyo Gil construyó un libro fundamental para la comprensión de una creadora que alcanzó logros esenciales en un arte complejo y universal y de un país que buscaba un devenir, más allá del petróleo y de los estereotipos. Los lectores se lo agradecemos