Un libro con historias realmente hermosas, muy llenas de magia y criaturas alucinantes. En estas páginas nos encontraremos con las voces de los pueblos mapuche, tehuelche, pehuenche, huilliche... voces de nuestra tierra, cuyas historias retratan costumbres del sur del mundo, nuestras problemáticas, nuestros propios miedos y nuestras propias maravillas. Me sorprendió (y eso siempre, siempre se agradece mucho) haber conocido leyendas nuevas, siendo que toda mi vida transcurrió en la Patagonia. Eso muestra la riqueza inabarcable de las tradiciones originarias de América, y del valor que tienen sin tener que exportar brujas, dragones, atlántidas, sirenas y duendes de ningún otro imaginario. Todo ese universo maravilloso de acá es perfectamente habitado por seres con piel de barro, terroríficos witramawes, shompalwes, pelos-vivos y chon-chon (estás dos últimas criaturas pasarán sin dudas a formar parte de mi bestiario de seres mágicos favoritos). Hermosos relatos y muy cálidamente acompañados con unas increíbles ilustraciones.