Premio a la mejor novela boliviana. Cuenta la historia de Adolfo, un joven estudiante de leyes que vive en Sucre y que regresa a su pueblo natal, donde conocerá a la chaskañawi, una hermosa y vivaracha muchacha que le cambiará el rumbo a su vida.
Describiendo un aspecto de la Bolivia de Antaño (o quizás la actual) la novela de Carlos Medinacelli “La Chaskañawi” (1947) retrata costumbres y promueve la identidad.
Uno de los clásicos más leídos de la literatura boliviana, la obra narra la historia de Adolfo un burgués (o como le llamen a alguien que tiene propiedades, lujos y una herencia monetaria) que experimentará en su regreso a su pueblo natal, un apego por su tierra y sus mujeres, especialmente por una de ojos brillantes y risueño que en aymara es Chaskañawi.
A pero lo que no sabemos es que La Chaskañawi (Claudina) es una chola (chica que viste pollera y vestimenta autóctona) y no pertenece a la burguesía, por lo que su romance está mal visto, como diría Selena es un “amor prohibido”.
A lo largo de la novela experimentaremos una trama amorosa que nos preguntará si debe prevalece el interés, la reputación o la pasión y el llamado de la tierra.
Sería lindo que ambos protagonistas tengan ideales que promueven la libertad, la nobleza, el amor; no obstante, es todo lo contrario (quizá sea eso lo atractivo para algunos) ya que Adolfo es timorato, caprichoso, veleidoso. Por otro lado, Claudina es seductora, egoísta, perversa capaz de llevar a su nación a la perdición.
El relato nos narra la división de clases sociales, el delito de la transgresión, el problema de no poder tomar tus decisiones y el existencialismo del protagonista, que fragmenta el romance.
Algo que llama mi atención es que la obra explique el llamado encholamiento o ese apego a la patria por parte de los ajenos a su patria ya sean extranjeros o nativos sin apego a tu tierra, por lo que de cierto modo revaloriza amar a tu tierra y la sociabilidad (aunque sea conformándose).
Una razón de mi calificación negativa es que es un texto de carácter obligatorio en las escuelas de mi país y me gusta la idea de que leer es un acto voluntario y al menos deberíamos escoger que leer. Asimismo me hubiese gustado que se usen más simbolismos y se crítica el abuso de poder.
Casi podia oler la tierra mojada que sentia de niño cuando visitaba el pueblo de mi abuelo. Los mismos rostros, actitudes y convicciones pueden sentirse en el relato de Medinaceli que nos cuenta como Adolfo y nosotros somos uno mas en las manos del destino y nuestras decisiones. No podemos conocer el futuro y hacemos lo mejor que podemos con lo que tenemos por eso no veo la manera de criticar o juzgar a los protagonistas.
La vida de un pueblo en algún lugar del altiplano puede ser tomada como poco relevante, con habitantes simples y poca educación. Ahí es donde el relato de Medinaceli, usando palabras poco usuales del vocabulario cotidiano, hacen un eco y te muestra que la vida de esos habitantes del campo puede ser asi de compleja, rica e intensa aún con los mas simples actos
Spoiler, el final, es algo impredecible como la vida misma. Me dio pena como Francisco, en capitulos anteriores cuando se iba del pueblo, se cuestionaba en cual era el camino correcto y apostó por buscar una vida en la ciudad mientras que, a como muestra el relato, hubiera tenido un mejor desenlace de haberse quedado con Elena pero esas son las decisiones que uno no sabe, por eso digo que uno hace lo mejor que puede con lo que tiene, apostando y esperando que sea el camino mas favorable.
La critica de Adolfo a la ciudad y a la educación es muy discutible (no la comparto) pero si concuerdo que las ciudades hechas solo para el consumo tampoco son para mi, aun si ahi se ganara mucho dinero. La naturaleza siempre tiene que estar presente y en armonia, al menos para mi, para poder tener calidad de vida
No creo que este libro deba ser obligatorio en el colegio al menos en los niveles básicos ya que algunas partes del relato pueden confundir y aburrir a algunos jovenes. Quizá como obra teatral seria para ellos más digerible (o quizá me equivoque)
Bello el libro, me encantó, lo disfruté y me enganchaba hasta casi hacerme pasar de mi parada de bus
Cuando creía que "María" del colombiano Jorge Isaacs era la novela de amor prohibido en zona rural por excelencia, aparece el boliviano Carlos Medinaceli para mostrarme cómo darle un giro de tuerca a una trama muy repetida en la literatura latinoamericana.
Adolfo Reyes es un joven universitario, estudiante de Derecho, que regresa a su pueblo natal San Javier de Chirca durante las vacaciones. Sin embargo, tanto su destino como sus propios pensamientos darán un giro radical una vez que se enamora de Claudina, también conocida como La Chaskañawi por sus ojos, una mujer chola de actitud brusca y con reputación de "dejarse manosear por cualquier hombre".
"La Chaskañawi" es una novela similar en algunos aspectos a la ya mencionada "María": un universitario regresa a su pueblo natal y se enamora de una joven local, aparte de que ambas novelas muestran de forma fidedigna las costumbres y el dialecto vulgar de los campesinos.
Pero lo que hace especial a la obra maestra de Carlos Medinaceli es el giro único que le da a este tropo o cliché. Empecemos con Adolfo Reyes: al inicio Adolfo es presentado como un joven tímido, a tal punto que no ha podido conseguir novia en la ciudad donde estudia, y con constantes pensamientos depresivos sobre su propósito en la vida, que intenta no dejarse influenciar por los vicios y las mujeres; sin embargo, a medida que avanza la trama, tanto los moradores de Chirca como el propio lector somos testigos de la caída de Adolfo, quien empieza a beber y acosar tanto a Claudina como a Julia, la chica que está enamorada de él; todo para que al final de la novela no estés muy seguro si realmente se ha convertido en un hombre libre o es un desgraciado más, atrapado en un pueblo donde la prosperidad brilla por su ausencia.
Y ahora vamos con la protagonista femenina: Claudina o La Chaskañawi. Mientras otras protagonistas femeninas latinas de ese entonces se caracterizaban por su ingenuidad y sumisión -lo más cercano a la "María" de Isaacs que hay en esta novela es Julia y en cada escena donde aparecía se nota que ni el autor la tomaba en serio-, Claudina rompe todos esos moldes: ella es consciente de su belleza y la utiliza para manipular a los hombres, sabiendo lo volubles que pueden ser con algo de excitación sexual; y por la escena de Adolfo en el lodo me queda claro que disfruta dominar a alguien.
Sobre otros aspectos, algo que no me esperaba encontrar por la época de la novela (publicada en 1947, aunque la trama transcurre en 1925) fue el papel crucial de la sexualidad dentro de la historia. La personalidad de muchos personajes queda reflejado en su perspectiva del sexo: Claudina lo usa como herramienta de manipulación, el introvertido Adolfo se vuelve una víctima de su propio apetito sexual, Mariscal lo usa para mostrar su virilidad, para Julia es algo imposible de mencionar en público. Podría decir que el sexo es lo que realmente mueve las acciones de los personajes, mucho más que los sentimientos o ideologías políticas.
Y pese a todo esto, a través de las últimas reflexiones de Adolfo, nos damos cuenta que quizás la novela todo el tiempo se trató sobre buscar un sentido de la vida, un propósito por el que valga la pena seguir viviendo cada día. Cada lector sacará sus propias conclusiones sobre si Adolfo tomó la decisión correcta o equivocada.
"Cha'skañawi" es una novela de Carlos Medinaceli es una novela muy buena que narra la historia de Rosa, una joven indígena que vive en el campo boliviano. La trama se centra en sus luchas y desafíos mientras busca su identidad y lugar en una sociedad que enfrenta tensiones entre las tradiciones indígenas y las influencias mestizas. A través de su viaje, la novela aborda temas como el amor, la opresión y la resiliencia, destacando las costumbres y festividades locales, incluida la cha'skañawi, una celebración de cortejo y enamoramiento. La obra ofrece una mirada profunda a la vida y las tradiciones de las comunidades rurales de Bolivia.
Chaskañawi es una obra que no solo ofrece una profunda visión de la sociedad boliviana, en aquellos tiempos duros, si no también se mantiene relevante en la identidad cultural y los conflictos sociales en América Latina . La novela ha recibido buenas críticas y se recomienda leerla ya que es muy bien valorada en Bolivia como en el extranjero.
La historia de Adolfo. Este es un joven abogado que regresa a su pueblo natal, San Javier de Chirica, después de estudiar leyes en Sucre. Conoce a una joven indígena de la que se enamora. A la chica le dicen "Chaskañawi". Así la historia se desarrolla planteando un gran conflicto: la ciudad contra el campo y de cómo eso se refleja en el país.
Fue entretenida de leer, pero Adolfo me resulta un tipo interesante y repulsivo: es capaz de ver a traves y lamentarse por los prejuicios que no inculca la sociedad pero sin embargo comete un abuso sexual y se excusa con que Julia dejo la puerte abierta y él estaba borracho.
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la lectura se me hizo algo densa en ciertos puntos, admito q tenía pensado abandonar el libro no estoy muy de acuerdo con al infidelidad y me ha costado empatizar con los personajes, me cuestiono si es tan inútil ser un profesional, es mejor la vida en el campo? Idk
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My rebundante en algunos capitulos. Y confusos cuando de un tema se pasa muy rapido a otro, no dejando entender el trama, pero la la historia es bonita.
La novela "La Chaskañawi" es muy interesanta por que relata como era bolivia antes, una sociedad muy cerrada y era muy importante lo que los demás decían de ellos..