Después de la dolida y trágica muerte de mi padre, me sentí obligado en hacerle un homenaje a su vida de una forma que no es común, igual que mi forma de ser. Desgraciadamente él, se dejó llegar por la cantidad de expertos que hay en el país, y que le indicarán como tratar a un minusválido (a mí).Posteriormente, y través de una red social, donde repetidas veces mostré mi dolor, me reencontré con una ex vecina de mi niñez, quien me mostró todo su apoyo, y entablamos nuevamente una buena relación de amistad.