Es un libro que al leerlo te llena de impotencia, de preocupación, porque van pasando los años y el hambre se come todo y se repiten los mismos errores, las pujas de poder, la dependencia ideológica que pone y quita proyectos. La autora, a través de citas y datos va metiéndote en el debate del auxilio, la lógica construida entre las contradicciones: el servicio, la caridad, lo público y lo privado. hay partes donde sinceramente da rabia