La fascinación que siente Mateo por la música de Malik, un negro trompetista estadounidense que toca en las calles de Madrid, aumenta cada día. Mateo es testigo de la dureza de la vida del músico callejero, pero también de los profundos sentimientos que transmite con su mú un duro pasado en Nueva Orleans, y una fama creciente como músico en Estados Unidos que trunca el amor que siente por Agatha. Trumpet es el perro que acompaña al músico y el aliado de Mateo cuando empieza a buscarlo para ayudarle a pagar una multa que la policía municipal le ha puesto. La figura de Malik, y su misteriosa desaparición, acabará por condicionar el destino de Mateo y su deseo por dedicarse a la música.
Mónica Rodríguez nació en Oviedo en 1969. Licenciada en ciencias físicas, llegó a Madrid en el año 1993 a hacer un máster de Energía Nuclear y desde 1994 hasta el año 2009 estuvo trabajando en el Centro de Investigaciones Ciemat. En octubre de 2009 abandonó su carrera para dedicarse por entero a la literatura infantil y juvenil. Hasta el momento cuenta con numerosos libros publicados y ha recibido varios galardones, entre ellos, el primer premio de Novela Juvenil del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón (Madrid), en 2007, por Los caminos de Piedelagua, obra por la que también recibió el Premio de la Crítica de Asturias en Literatura Infantil y Juvenil (2007); Premio de Literatura Infantil Ciudad de Málaga, por su obra La bicicleta de Selva (2010) o el Premio Ala Delta 2011 por Diente de león. También en 2011 ganó el premio Villa de Ibi por La última función.
Es una historia corta que termina siendo un homenaje a los músicos callejeros y cómo estos pueden llegar a inspirar a otras personas. Se lee bastante rápido, así que para pasar el tiempo está bien