Formas, tipos y estilos son los conceptos más habituales a la hora de estudiar la historia de la arquitectura, pero esta también puede abordarse desde la energía, el clima, los recursos materiales y la experiencia corporal. Tal es el propósito de esta " Historia medioambiental de la arquitectura " (la primera en su género), que presenta edificios, ciudades y territorios a través de su relación con los cuatro elementos de la tradición clásica: el fuego, la tierra, el agua y el aire.
Por sus páginas desfilan tanto ejemplos populares (la casa en torno al fuego, los palafitos tropicales, los hórreos o la casa patio) como modelos cultos (la " domus " romana, el monasterio cisterciense o el palacio islámico), acompañados por la historia, paralela pero no menos importante, de las técnicas (chimenea, calefacción centralizada, aire acondicionado), las infraestructuras (acueductos, canales, cloacas) y las ideologías (higienismo, helioterapia, naturopatía) que han moldeado nuestras ciudades y nuestra idea del confort y la salud. El resultado es un relato apasionante donde arquitectura, ciencia, filosofía, medicina y antropología se entreveran de una manera inédita y fructífera.
Nada menos que el inconsciente de la historia arquitectónica -entre la llanura y el viento, la erótica térmica y el frescor del agua- queda desvelado poéticamente en este grácil e inconmensurable ensayo.
Hábilmente dividido en cuatro secciones que hubiesen hecho las delicias de los presocráticos, el estilo humanistico de Eduardo Prieto posee las resonancias de aquel urbanista y erudito llamado Lewis Mumford. ¡Qué derroche de belleza y de conocimiento! Del mito a la filosofia, de lo vernáculo a la utopia futurista, de las cimas del ingenio romántico al fracaso de la política, de los infiernos fabriles a las cuevas prehistóricas. Permanencia y vértigo en un sendero sereno -pero apasionado- donde de China se pasa al Caribe y de ahí a Soria, a los horreos gallegos, a las viviendas trogloditas, a palacios iraníes, a la Antártida y...a las naves espaciales.
Nunca se sabe, en cada capítulo, a dónde nos arrojará el amoroso itinerario que el autor cimenta por los espacios del habitar humano.
Imprescindible para todo amante del arte, la antropología y la arquitectura. Un clásico inmediato.