Lizzie tras practicamente perder a todos sus seres queridos regresa a Etsu Euria, esta vez su misión es encontrar la corona de Felga y destruirla.
En este libro se tiene una Lizzie con mayor confianza en si misma, capaz de encarar de frente al enemigo sin miedo. De su actual misión depende todo el futuro de Etsu Euria, pero está vez no viaja sola, está acompañada por una comunidad de aventureros, conformada por personajes nuevos y otros viejos conocidos, Ala, Mabón,Embioréd, Gryfne,Lunabes, quienes viven una serie de interesantes incidentes, el que más me gusto fue su paso por las Montañas Clarvet, fue inevitable rememorar a la compañia del anillo y su intento fallido de cruzar el Paso del Caradhras, lo que los llevó a seguir por Moria. En general la historia tiene varios clichés, pero me gusta su desarrollo y como se cuentan.
Se sigue manteniendo la misma narrativa llamativa y ágil, con buenas descripciones de las criaturas, paisajes y de la historia pasada de Etsu Euria. A diferencia del primer libro, en el cual suceden muchas cosas y todo pasa muy rápido, este se centra en un solo hecho, lo que hace que la narrativa sea más pausada y atractiva, permitiéndonos involucrarnos más en la historia, además nos permite conocer de mejor forma a los compañeros de Lizzie, ya que nos enteramos un poco sobre sus vidas, su forma de percibir el mundo, agregándoles un poco de profundidad, algo que hacia tanta falta en el primer libro, si bien siento que aún les falta algo, ya logras tomarles cariño.
En fin, la historia es entretenida, fácil de seguir, con varios clichés típicos del género y con un final intrigante que si o si te induce a querer leer el siguiente tomo.
Como la vez anterior les recomiendo seguir la cuenta de instagram @etsueuria que tiene hermosas ilustraciones de la saga.