La historia está entretenida, aunque nada muy novedoso, pero engancha para seguir leyendo y pasar el rato.
El metro se detiene de la nada porque al parecer hay algo que está en las vías, pero al pasar tanto tiempo un grupo de personas deciden investigar. Y ahí es donde comienza la sanguinaria travesía de supervivencia por parte de estos personajes, para descubrir que está sucediendo y porque algo los está atacando.
Pensé encontrarme con algo mejor, no es que este malo, pero ya estaba familiarizada con el dibujo del mangaka y la verdad es que en este tomo no me ha terminado de gustar como en su otro manga que hizo en colaboración con Hokazono, dónde el dibujo es más del estilo de este último, bien definido, con un movimiento en escenas espectacular y mucho más claro.