Desde el prólogo el libro advierte que es muy reiterativo. Es una obra de consulta más que un ensayo para leerse de continuo.
Sin embargo, hay una parte en particular muy interesante sobre la discusión en torno a un posible "monoteísmo"entre los aztecas, una suerte de fundamento paradójico que permea sus mitos, sus cultos y su simbolismo, donde lo divino se interpreta simultáneamente como un conflicto entre lo único y lo múltiple.
Espero que el estudio sobre filosofía azteca ahonde respecto a este atisbo, al menos en un orden tangencial.