He tenido la inmensa suerte de tener a Isabel como profesora de Lengua Castellana y Literatura. Puedo asegurar que la magia de las palabras plasmadas en estas páginas, solo son comparables a sus virtudes como profesora y persona en general. Siempre me ha gustado leer, aunque nunca me había interesado la poesía. Tras leer y releer este poemario, aprecio aun más el cómo usar las palabras. También he tenido la suerte de oir estos versos en los labios de Isabel. Los pelos de punta... Asique solo puedo recomendaros este poemario, y darle gracias a su autora por convertirse en un referente y un ejemplo a seguir. Gracias Isabel.