Vibrante, luminosa y valiente, María Vera se reinventa y se muestra por dentro en estas páginas que abogan por un ser íntegro y complejo, por la belleza del camino y lo necesario de los momentos, buenos y malos, que nos construyen. «He decidido ser mi doble de acción y protagonizar las escenas emocionantesde mi vida y no ser casi siempre esa niña asustada que camina evitando los abismos, la oscuridad y el amor. Ya no me da miedo la intermitencia del hilo rojo.» Cuenta la leyenda que todos tenemos atado a nuestro dedo un finísimo hilo en cuyo extremo opuesto se encuentra aquella persona con la que estamos destinados a encontrarnos. Pero lo que nadie sabe es que existe un segundo hilo, mucho más importante, que nos conecta con nuestros yoes del pasado y nuestros yoes del futuro; un precioso arsenal de muñecas rusas.
Tenía muchas ganas de leer este poemario y la verdad es que me ha gustado mucho. Es más bien breve, pero como todas las ediciones de Verso & Cuento está muy cuidada y es preciosa y cómoda de leer. Los poemas versan especialmente sobre el amor, siendo sinceros y sangrantes. Es una delicia leerlos y releerlos.
«Ojalá alguien día tú también comprendas que la esperanza es una habitación con vistas en el centro de una ciudad en ruinas» María y su teoría del hilo rojo me han tenido así ❤️🩹 con cada cosita que he leído. Me ha encantado.
“¿Qué grieta destapo para que pase la luz pero no se cuelen los demonios” Es el segundo libro que leo de María y estoy obsesionada con el trabajo editorial, el libro es simplemente hermoso y tiene una forma de escribir que hace que te toque lo más profundo del corazón.
La intermitencia del hilo rojo es el segundo poemario que leo de Maria Vera, en este se nota más cuidado que el anterior donde los poemas siguen un mismo hilo, contando una historia de superación y amor propio.
Desde la edición, preciosa y cuidada, hasta los poemas me han encantado. Incluso algunos me han despertado mi vena creativa, y eso es lo que más amo de leer poesía. Aprender.
La intermitencia del hilo rojo es un poemario pero al mismo tiempo una historia de superación, pues a lo largo de los diferentes poemas la autora se va amando un poquito más a ella misma. Un poemario feminista donde ella va a escapar del amor tóxico, el amor ideal que nos muestran los libros, pero al final se da cuenta que sí la quieren hasta la muerte, que no sea la de ella.
En la intermitencia del hilo rojo he sentido la evolución respecto a Escala en nunca jamás, he sentido como María se ha destrozado enfrente mía, pero también una evolución en el propio diseño del libro, y en el orden de los poemas, como si se hubiesen creado a posta para el libro, y esto, menos que artificial me suena a profesional, saber ordenar la poesía.
De María me encanta su manera de transformar frases en poemas, pues muchas veces no se necesita saber de métrica ni de rimas para saber llegar a la gente.
Si algo me ha enseñado tanto Escala en nunca jamás como la intermitencia del hilo rojo es que se puede contar una historia a través de la poesía, simplemente hay que saber leer más allá de las palabras.
Muy original la idea que manejó María Vera en este poemario: el hilo rojo que te conecta contigo misma.
Es increíble leer un libro que se aleje de la idea del amor de pareja, pero sin dejar de ser "romántico", se enfoca más que nada en el proceso de morir y renacer, hasta llegar al punto de conocer el amor propio.
"¿Qué grieta destapo para que pase la luz pero no se cuelen los demonios" Es el segundo libro que leo de María y estoy obsesionada con el trabajo editorial, el libro es simplemente hermoso y tiene una forma de escribir que hace que te toque lo más profundo del corazón.