Las Cuatro Nobles Verdades no es una novela, sino la enseñanza fundamental del budismo —el marco que el Buda Gautama presentó como diagnóstico y terapia para la mente humana.
Estas verdades constituyen la base de toda la práctica budista, explicando de forma clara y progresiva cómo entender el sufrimiento, por qué surge y qué se puede hacer para superarlo.
1. La verdad del sufrimiento (dukkha): la existencia humana está marcada por el dolor, la insatisfacción y la frustración en sus distintos niveles. 2. La verdad del origen del sufrimiento: el sufrimiento surge de causas internas como el deseo, el apego y la ignorancia sobre la verdadera naturaleza de la realidad. 3. La verdad del cese del sufrimiento: es posible llegar a un estado de liberación, paz o iluminación —tradicionalmente llamado nirvana— en el que el sufrimiento se extingue. 4. La verdad del camino que conduce al cese del sufrimiento: existe un sendero práctico y ético —el Noble Óctuple Sendero— que, si se sigue conscientemente, conduce a esa liberación.
Estas verdades constituyen una guía para comprender nuestra experiencia interna, reconocer la raíz de nuestro malestar y avanzar hacia una vida más libre, consciente y serena. No se presentan como dogmas, sino como observaciones para contemplar y aplicar en la propia vida.
El subtítulo del libro -Una guía para la vida cotidiana- resulta engañoso. Uno espera encontrarse un libro sobre filosofía budista aplicada a la realidad cotidiana, pero en realidad este libro es profundamente dogmático, enfocado en la teología del budismo y no en la aplicación del budismo a la vida diaria.
La insistencia de Las Cuatro Nobles Verdades en aspectos como la reencarnación o el desapego hacia todo lo que nos rodea le resta interés. Además, el libro apenas justifica estos dogmas y es demasiado superficial en sus explicaciones, limitándose a hacer símiles bastante pobres en mi opinión.
Por último, la traducción del original se ha hecho con muy poco esmero. Las Cuatro Nobles Verdades es un libro con un estilo “seco” y difícil de leer, sin una fluidez que al menos permita sobrellevar las carencias anteriormente expuestas.