Dos amigos se reencuentran y reviven los códigos de una amistad marcada por el delito. Un chico descubre el terror y la fascinación con la llegada de un nuevo compañero a la escuela. Dos hermanos viven pendientes de un padre que los abandonó para llevar una vida fuera de la ley. Un hincha de fútbol es confundido con Maradona. Una chica descubre en una foto ajena un secreto propio. Pinocho reencarna en un periodista inescrupuloso. Dos adolescentes deben huir de una sociedad que prohíbe su amor. Desprejuiciados y divertidos, sentimentales y también violentos, así son los cuentos de este libro de Sergio Olguín, que deslumbra por su capacidad para ahondar en mundos y tiempos diversos: del conurbano bonaerense a Puerto Madero, de la costa atlántica a Japón, de los años sesenta a una Buenos Aires del futuro. Los hombres son todos iguales es una nueva cita con la narrativa ágil e irreverente de Olguín, que captura al lector con cada una de sus historias, al mismo tiempo que revela los misteriosos mecanismos que determinan nuestras vidas.
Sergio Olguín nació en Buenos Aires en 1967 y estudió Letras en la universidad de esa ciudad. Trabaja como periodista desde 1984. Fundó la revista V de Vian, y fue cofundador y el primer director de la revista de cine El Amante. Ha colaborado en los diarios Página/12, La Nación y El País (Montevideo). Es jefe de redacción de la revista Lamujerdemivida y responsable de cultura del diario Crítica de la Argentina. Editó, entre otras, las antologías Los mejores cuentos argentinos (1999), La selección argentina (2000), Cross a la mandíbula (2000)y Escritos con sangre (2003). En 1998 publicó el libro de cuentos Las griegas (Vian Ediciones) y en 2002 su primera novela, Lanús, reeditada en España en 2008 (Andanzas 647). Le siguieron Filo (2003, Tusquets Editores Argentina) y las narraciones juveniles El equipo de los sueños (2004) y Springfield (2007), traducidas al alemán, francés e italiano. Oscura monótona sangre mereció el V Premio Tusquets Editores de Novela, según el jurado, por la magnífica resolución de una trama de obsesión y doble moral, de pasión y conflicto social, en la que se ve envuelto el protagonista, un hombre dispuesto a traspasar todos los límites por una relación inconfesable.
Estoy empezando a pensar que no hay que leer libros de cuentos de un saque, que hay que tenerlos en la mesa de luz y cada tanto leer uno. Porque todos los libros de cuentos son iguales: desparejos.
Me gusta mucho cómo escribe Sergio Olguín, al menos las dos novelas que leí de él: La fragilidad de los cuerpos y, aun más, Oscura monótona sangre, pero acá no lo disfruté tanto. Le agradezco que no vaya con una onda que me parece que hay ahora de dejar todos los cuentos con finales abiertos, como si fueran pinceladas, escenas sueltas, pero algunos me parecieron medio pavotes, como el del hincha de Boca y, especialmente, el de Pinocho; y los que me gustaron tampoco me volaron la cabeza. Entre mis preferidos están el primero, el de la foto de la chica, y el de la casa frente al mar. El reino de Siam y El hijo de la adivina se los daría a alumnos de universidades de cine para que hagan unos buenos cortos. Y finalmente Ladrón de Bicicletas me recordó mucho a Matar a un perro de Samantha Schweblin.
En fin, como digo siempre, doy un brazo por dejar de escribir reseñitas por acá y ser un autor renombrado como Olguín, por lo pronto volveré a leerlo en novelas donde lo disfruto mucho más.
Los hombres son todos iguales reúne 11 relatos sobre la vida, el amor y las amistades. La mayoría de ellos no tiene un final feliz. Eso, sumado a la narración de Olguín, hizo de este libro una de mis mejores lecturas en cuarentena. Desde Puerto Madero hasta Japón, de la cotidianidad hasta la fantasía, cada relato es un viaje en la vida de los diferentes protagonistas. Cada relato me dejaba con ganas de leer más y sin darme cuenta me terminé el libro mucho antes de lo que esperaba. Si están como yo, súper dispersos y con pocas ganas de leer, les recomiendo este libro. Lo van a disfrutar un montón.
Fue mi primer libro del autor y LO DEVORÉ. Su escritura es súper amena, llevadera. Algunos de los cuentos me encantaron (Ladrones de bicicletas, Recetas, Una casa frente al mar ♥️) y otros me parecieron como que no deberían haber sido escritos para este libro en particular, pero quizás porque incursionan en un género en el que no me muevo cómoda como lectora. Seguiré leyendo a Sergio a ver con qué me deleita después.
Me encantó este libro de cuentos de un gran escritor de la nueva narrativa argentina como lo es Olguín. En Emilio ví a parte de mi generación y me costará resolver esa angustia.
Siempre un libro de cuentos es como abrir una caja de bombones; habrá algunos que nos gusten mucho mucho, y que podríamos saborear más de una vez, y otros que nos dejen un gusto pastoso, olvidable. Disfruté de la mayoría de estos cuentos de Olguín, con mención especial para las imágenes y la emocionalidad de “Una casa frente al mar”, que me hizo llorar en sus párrafos finales (algo que no me pasa seguido). En general, son historias simples y cotidianas, generalmente bien narradas, con finales atractivos. Creo que lo menos llamativo del libro son aquellas ocasiones en las que el humor parece forzado, un poco descolocado. En ese sentido, el cuento de Pinocho es un bombón que devolvería masticado a su envoltorio.
Relatos que versan sobre los vínculos de la vida, el amor y las amistades, decisivos en un momento, para definir la masculinidad de un personaje; título paródico para romper con ese discurso estereotipado.
me encanta este libro, una seleccion de cuentos perfecta que refleja lo inutiles que son los hombres y los errores que cometemos las mujeres al darles lugar para opinar
mi lectura de verano! me lo compré por dos pesos con cincuenta en la librería dickens y honestamente fue una buena decisión. el libro está conformado por 11 cuentos diferentes, que según la sinopsis tienen varias cosas en común, pero según yo, nada que ver. como conjunto de obras igual es entretenido; un denominador común es que todos son ligeros y tienen su propia mística; algunos son más atrapantes que otros pero a la larga leer el libro fue un placer, no estoy muy acostumbrada a otra cosa que no sean novelas así que fue un enfoque diferente. me gusta mucho la imaginación que tiene el autor y su prosa diría que es acogedora, igual, definitivamente creo que tiene que ir al psicólogo. voy a proceder a escribir mi review de cada uno de los cuentos (porque quiero y puedo);
1. la chica que miraba a la cámara (⭐⭐⭐⭐⭐/5) muy hermoso!! muy tierna la relación con la tía y el desarrollo de su personaje y su historia. el final me dejó con ganas de leer más sobre ella; me dio pena no saber nada más, pero fue muy lindo de leer.
2. ladrones de bicicletas (⭐⭐⭐/5) me estaba gustando bastante la marginalidad del pasado de ambos, el vínculo, el reencuentro, era todo interesante, además de que me causaban gracia. pero después vino la escena de la terraza y esperaba que pasara algo más, no sé qué, pero definitivamente no lo que pasó. me pareció cruel, frío e innecesario, además de inesperado. me dejó un sabor amargo.
3. mi vida como diego (⭐⭐⭐½ /5) qué divertido!! muy buena forma de retratar a un tachero xeneise; muy entretenido de leer y definitivamente sorprendente. me gustó mucho Yukiko y el lore con el nenito, todo muy dulce y cálido, el final fue re cute.
4. fin de semana (⭐⭐⭐⭐½ /5) al principio no me decía mucho, se sentía vacío (y con razón) pero aún así me caía muy bien Emilio, sentí mucha empatía por él y por la historia sobre su padre y su hermano. después llegó el domingo y me sentí muy identificada con Joaquín, su preocupación por Emilio fue muy dulce y su cuidado me conmovió. el final me gustó mucho el final y fue todo muy tierno.
5. el reino del Siam (⭐⭐⭐⭐/5) fue raro de leer porque tuve muchos sentimientos encontrados pero sin dudas la pasé bien. el final es in-cre-í-ble; me cagué de risa y fue muuuy lindo, me cae bien Gustavo.
6. pasko y julietta (⭐⭐⭐⭐ /5) dulce, qué mas se puede decir? un capo el bisabuelo, es la máquina. siempre es lindo leer sobre un amor joven, inocente y puro. todo sigue igual nene!
7.una casa frente al mar (⭐⭐⭐⭐⭐/5) amorosa, tierna, inocente y muy cruel (como la vida). me llegó al alma y me hizo percha, sin nada más que decir.
8. el hijo de la adivina (0/5) que putísimo asco. el principio estaba copado, qué se yo, después vino lo de la mamá que #queremilcarajos y después se fue todo a la mierda.
9.la fabulosa vida de pinocho (⭐⭐/5) mmmeeeh. tenia muchas cosas graciosas y la verdad que no fue terrible, pero no me gustó nada la vida de pinocho y no me pareció mind-blowing, siento que lo podría haber escrito mi hermano de 15 haciéndose el gracioso.
10. barcos hundidos (⭐⭐⭐/5) eeeeh, la verdad no me dijo mucho. fue muy simple, muy vacío, ni fu ni fa. re triste que la gente no termine junta pero me parece que este tiene un aire así melancólico-deprimido que la baja. na ma que decir.
11. recetas (?/5) no la puedo ranquear y creo que es porque es muy raro; se siente íntimo, ameno y triste, pero también desconocido. creo que es muy complicado para describir pero no está 'mal'.
y eso fue todo! la lectura como dije antes fue bastante ligera y divertida (dentro de todo), está bueno para pasar el tiempo y demás. le doy ⭐⭐⭐ y media porque en su gran mayoría fue cute.
Es la primera obra que leo de Sergio Olguin y estoy fascinada con su escritura. Muy suelta, muy ligera. Te cuenta un montón de cosas diferentes en una sola oración. Son relatos cortos, de diferentes momentos de la vida, diferentes personajes. Diferentes situaciones, diferentes relaciones. Eso si, creí que iban a ser todos protagonizados por hombres, pero me sorprendí por la variedad de personajes, estilos de vida y realidades que me encontré en las páginas del libro. Es una lectura fluida. Realmente un muy buen libro.
Una compilación de cuentos que recomiendo como lectura ligera si andan con pocas ganas de leer o para meterle entre lecturas más largas y pesadas. Los cuentos no me parecieron nada espectacular pero dentro de todo son buenos, como siempre unos mejores que otros. Mi favorito es "La chica que miraba a camara".